Elaboración de planes de educación
Recomendación. “Cualquiera que sea el tipo de planificación existente (planificación integral o parcial de la educación, planificación iniciada a la escala local para alcanzar la escala nacional o viceversa), la preparación de un plan de educación debe incluir entre otras cosas: a) el análisis de la situación educacional del país y de su situación de conjunto; b) la determinación de las necesidades educacionales que deben ser satisfechas; c) el inventario de los recursos humanos y materiales existentes; d) la fijación de los objetivos que deben alcanzarse en un periodo determinado y el orden de prioridades que deben observarse”.
Al elaborar un plan de educación, no habría que limitarse a tomar en cuenta tan solo los factores de orden pedagógicos, aunque sean éstos los de primordial importancia, sino que habría que tomar en cuenta igualmente la influencia que ejercen sobre el desarrollo de la educación: a) la estructura social del país y los factores que tienden a acelerar su evolución; b) la evolución demográfica del país, la inmigración y los movimientos internos de la población resultante de un reagrupamiento económico o de cualquier otra causa; c) los factores de orden económico tales como las necesidades de la producción en recursos humanos, especialmente en lo que se refiere a personal calificado y cuadros técnicos y científicos; d) las fluctuaciones en los diferentes niveles y las relaciones proporcionales existentes entre la frecuentación de los establecimientos de los diversos órdenes y grados de enseñanza; e) la organización y el funcionamiento del sistema administrativo en general y de administración escolar en particular; f) los recursos financieros para la educación de que puede disponerse cada año y los programas presupuestarios especiales, escalonados sobre varios años, que podrían ser establecidos en su favor; g) el desarrollo cultural, tanto en lo que se refiere a las actividades del espíritu como a los descubrimientos de orden científico y técnico.
Al elaborar un plan educacional, conviene poner especial atención en el establecimiento de un orden de prioridades fundado no en el carácter más o menos espectacular de las medidas recomendadas, sino en la importancia y urgencia de las necesidades educacionales y las posibilidades de satisfacerlas. Conviene recurrir también a los centros de documentación, de información, de investigación y de estudios pedagógicos. Además, la elaboración de un plan de educación no debería hacerse sin que sean consultados los representantes del cuerpo docente, y de los grupos pedagógicos, las asociaciones gremiales, las autoridades locales y regionales, las asociaciones de padres de familia y las asociaciones de estudiantes.
Conviene, finalmente, conceder una atención muy especial al financiamiento de la educación, las construcciones y el equipo escolar, la formación de los maestros, la preparación de los trabajadores calificados y de los cuadros técnicos y científicos.