Elecciones chilenas
El bipartidismo va siendo reemplazado por un modelo basado en cuatro y tal vez luego cinco fuerzas.
En las presidenciales pasadas (1999), Lagos, de la Concertación Socialdemócrata-Socialcristiana, ganó en el primer turno por apenas 31, 000 votos, obteniendo 47, 96% contra el 47, 51% de Lavín por la derechista Alianza por Chile. En la vuelta final, Lagos se impuso con 51, 31% gracias a los votos comunistas.
La Concertación une a los partidos socialistas y democristiano que hasta antes de 1973 encabezaban las dos principales fuerzas de Chile. Sin embargo, desde 1990 ambos han co-gobernado durante tres mandatos consecutivos. Con Lagos y Bachelet los socialdemócratas comandan dicho pacto, aunque los democristianos sienten presiones para recuperar su independencia.
El oficialismo ahora se enfrenta a dos nuevos retos. Por una parte ha surgido a su izquierda el Pacto Juntos Podemos en el que comunistas, humanistas y verdes creen que con la candidatura del ex oficialista Hirsch podrían tener entre 5% y 10% y con ello querer meter algunos parlamentarios y ser una fuerza que presione al gobierno para hacer acciones más "sociales".
De otro lado, la derecha se ha dividido entre la UDI de Lavín y Renovación Nacional de Piñera. Mientras Lavín representa a los más allegados a la anterior dictadura de 1973-90 y a los sectores socialmente más conservadores, Piñera, quien se opuso a Pinochet, propone hacer que los librecambistas chilenos puedan retornar al gobierno con un programa que sea más liberal en lo político, social y económico.
Bachelet es la favorita en la segunda ronda. Mas, el nuevo cuatro-partidismo puede acabar minando su actual coalición. Mientras la izquierda "dura" puede separar a los socialistas de los democristianos, la derecha "renovada" busca hacer que los socialcristianos mapochinos se les distancien desplazándose más hacia la centro-derecha como pasa en Perú.
En las presidenciales pasadas (1999), Lagos, de la Concertación Socialdemócrata-Socialcristiana, ganó en el primer turno por apenas 31, 000 votos, obteniendo 47, 96% contra el 47, 51% de Lavín por la derechista Alianza por Chile. En la vuelta final, Lagos se impuso con 51, 31% gracias a los votos comunistas.
La Concertación une a los partidos socialistas y democristiano que hasta antes de 1973 encabezaban las dos principales fuerzas de Chile. Sin embargo, desde 1990 ambos han co-gobernado durante tres mandatos consecutivos. Con Lagos y Bachelet los socialdemócratas comandan dicho pacto, aunque los democristianos sienten presiones para recuperar su independencia.
El oficialismo ahora se enfrenta a dos nuevos retos. Por una parte ha surgido a su izquierda el Pacto Juntos Podemos en el que comunistas, humanistas y verdes creen que con la candidatura del ex oficialista Hirsch podrían tener entre 5% y 10% y con ello querer meter algunos parlamentarios y ser una fuerza que presione al gobierno para hacer acciones más "sociales".
De otro lado, la derecha se ha dividido entre la UDI de Lavín y Renovación Nacional de Piñera. Mientras Lavín representa a los más allegados a la anterior dictadura de 1973-90 y a los sectores socialmente más conservadores, Piñera, quien se opuso a Pinochet, propone hacer que los librecambistas chilenos puedan retornar al gobierno con un programa que sea más liberal en lo político, social y económico.
Bachelet es la favorita en la segunda ronda. Mas, el nuevo cuatro-partidismo puede acabar minando su actual coalición. Mientras la izquierda "dura" puede separar a los socialistas de los democristianos, la derecha "renovada" busca hacer que los socialcristianos mapochinos se les distancien desplazándose más hacia la centro-derecha como pasa en Perú.