Elecciones en España
La confianza de los inversionistas españoles y foráneos a la política económica del gobierno del Partido Popular y el ascenso del empleo y la calidad de vida son algunos de los factores que influyeron en el resultado de las elecciones hispanas. La magnitud del voto de confianza al régimen de José María Aznar se expresa de manera elocuente en la nítida mayoría alcanzada en las Cortes(Asamblea Legislativa) que rompe la dependencia política del PP de los partidos nacionalistas catalán y vasco y le permitirá aprobar sus proyectos de ley con votos propios.
España se encuentra en una hora estelar de su desarrollo económico gracias al apoyo gubernamental a la expansión empresarial. En banca, telefonía y energía, verbigratia, existen importantes inversiones en Iberoamérica y el mundo entero. El sistema financiero no solamente posee presencia propia en la región sino que ha empezado a fusionarse con bancos privados iberoamericanos en Argentina, Brasil y México. Telefónica de España participa en la privatización de entes estatales de diversos países sudamericanos . Y en el campo de la energía es perceptible su participación en producción de hidrocarburos en Argentina y de generación eléctrica en Panamá, República Dominicana.
La empresa privada se proyecta con planes ambiciosos cuando tiene el respaldo de una política de estabilidad y confianza, del primer período del PP, organización partidaria de una centroderecha moderna impregnada de una visión moderna del estado. La sociedad política apoya a los regímenes que garantizan esa estabilidad, esa confianza. Cuando ello no se produce a los partidos les acontece lo que le ha sucedido al Socialismo obrero (PSOE),cuya bancada legislativa ha disminuido a causa de que su alianza con Izquierda Unida, liderada por los comunistas, restó votos en lugar de agrandarlos. En política dos más dos no dan necesariamente cuatro. La instantánea renuncia del que fuera secretario general del PSOE Joaquín Almunia así lo demuestra. Aznar promete seguir gobernando para todos los españoles sin hacer diferencias ideológicas. Es una promesa digna de mantener para todos los efectos dado que España como nación debe seguir fortaleciendo su presencia en la Unión Europa y en la comunidad iberoamericana donde sus inversiones generadoras de empleo y mejores ingresos robustecen nuestros lazos históricos.
España se encuentra en una hora estelar de su desarrollo económico gracias al apoyo gubernamental a la expansión empresarial. En banca, telefonía y energía, verbigratia, existen importantes inversiones en Iberoamérica y el mundo entero. El sistema financiero no solamente posee presencia propia en la región sino que ha empezado a fusionarse con bancos privados iberoamericanos en Argentina, Brasil y México. Telefónica de España participa en la privatización de entes estatales de diversos países sudamericanos . Y en el campo de la energía es perceptible su participación en producción de hidrocarburos en Argentina y de generación eléctrica en Panamá, República Dominicana.
La empresa privada se proyecta con planes ambiciosos cuando tiene el respaldo de una política de estabilidad y confianza, del primer período del PP, organización partidaria de una centroderecha moderna impregnada de una visión moderna del estado. La sociedad política apoya a los regímenes que garantizan esa estabilidad, esa confianza. Cuando ello no se produce a los partidos les acontece lo que le ha sucedido al Socialismo obrero (PSOE),cuya bancada legislativa ha disminuido a causa de que su alianza con Izquierda Unida, liderada por los comunistas, restó votos en lugar de agrandarlos. En política dos más dos no dan necesariamente cuatro. La instantánea renuncia del que fuera secretario general del PSOE Joaquín Almunia así lo demuestra. Aznar promete seguir gobernando para todos los españoles sin hacer diferencias ideológicas. Es una promesa digna de mantener para todos los efectos dado que España como nación debe seguir fortaleciendo su presencia en la Unión Europa y en la comunidad iberoamericana donde sus inversiones generadoras de empleo y mejores ingresos robustecen nuestros lazos históricos.