default

Elecciones y clase política


Cada campaña electoral transforma a la sociedad en un enorme salón de clase donde la educación cívica debe ser la materia principal. Reiterada cada cinco años, las antesalas electorales deben servir como tribunal de cuentas para los gobiernos que terminan; como ventana de propuestas para los que aspiran; y como escenario de reflexión progresiva para la ciudadanía que debe determinar los cambios en el escenario.

Hasta dónde ha avanzado el presente torneo electoral, no parece ser esa la expectativa que se presenta. Por el contrario, la sociedad panameña parece enfrentada a una escena donde se discute de todo, menos lo que verdaderamente interesa. Es cierto que el país confronta retos, pero eso no quiere decir que se ha dejado de avanzar en renglones significativos. De hecho, los problemas no son la excepción sino la regla; luego entonces, el tema de fondo es cómo se enfrentan esos desafíos sin renunciar al progreso requerido, sobre todo a la estabilidad y a la gobernabilidad del país, como entorno obligado para cualquier proyecto que se abandere.

Los debates de estos días, las recriminaciones y las inculpaciones son, sin embargo, los temas dominantes de una clase política que, al parecer, olvida experiencias vecinas, donde ese tipo de descalificaciones prohijaron realidades que hoy se lamentan en toda la región.

A veinte años de iniciado el proyecto democrático, ¿hacia dónde gira el país? ¿Qué se reconoce en unos y qué se niega en otros? ¿Debate de altura o confrontación estéril?

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América