Emigración latinoamericana
Un mal endémico de América Latina es la aversión hacia la libre competencia. Tal vez el único país que ha superado con relativo éxito esa enfermedad es Chile. El resto, en mayor o menor grado, sigue atado a gobiernos y clases políticas que abominan la competencia y, por lo tanto, los sistemas que premian el talento y el esfuerzo individuales. Resultado de esa dolencia endémica es que, cada vez más, un gran porcentaje de los mejores individuos de estos países emigra, especialmente hacia Estados Unidos. La migración se verifica no sólo, ni principalmente, por persecuciones políticas (aunque hay casos terribles, como el de los cubanos que abandonan la finca de los hermanitos Castro), sino por la falta de horizontes de mejoría económica. Lo mismo emigran esforzados campesinos y obreros que profesionales brillantes. Lo mismo actrices que poetas. Lo mismo científicos que periodistas.
Para consolarse de esa dolencia, la mayor parte de la clase política latinoamericana echa mano de un amplio repertorio de artilugios retóricos y pretextos: nacionalismo, obstáculos al libre tránsito y a la libre circulación de ideas e información, restricciones laborales, campañas de propaganda contra los "traidores" que tienen éxito fuera del terruño, prédicas contra la globalización, cruzadas gastronómicas en contra de la "comida imperialista", abominación de lo extranjero, aranceles comerciales y barreras no arancelarias, fondos públicos para proteger lo mismo películas mediocres que cultivos precarios... Pero la enfermedad sigue ahí. Los incompetentes conspiran y expulsan, por la buena o por la mala, al talentoso. Las naciones endémicamente pobres acaban subsidiando a las naciones ricas, con la inversión que penosamente hicieron individuos en su educación.
Atención: no estamos hablando del gasto gubernamental etiquetado como "educación pública" (uno de los más tristes ejemplos de recursos desperdiciados y mal asignados), sino de las inversiones que realizan individuos y familias para vivir mejor, desde caras escuelas y universidades privadas hasta cursos; tiempo y esfuerzo dedicados a la inversión en sí mismos. Por su parte, los países enfermos se recrean en las causas de su incompetencia. Los gobiernos y la clase política insisten en vendernos como remedios los venenos que nos han hecho endémicamente incompetentes: colectivismo bajo la égida de los gobiernos, proteccionismo a ultranza de las rentas de los incompetentes, restricciones de todo género bajo la envoltura "nacionalista", ideología chatarra en lugar de información. Los mejores se van y nos quedamos con la dictadura de la mediocridad en todos los órdenes: en la cultura, en el periodismo, en el arte, en las empresas, en la investigación científica, en la política y en los gobiernos. Triste consuelo para países que parecen no tener remedio.
*Analista político mexicano.
(c) www.aipenet.com
Usted y el procurador Sossa han permitido el retraso prolongado de este gran proyecto que contiene, entre otros beneficios nacionales, la solución de un problema con carácter eminentemente social y económico. Apoyamos al CEMIS y conminamos a toda la ciudadanía panameña a que lo haga.
Es la percepción pública de que en nuestro país existe una política gubernamental corrupta que estipula que si se desea obtener un contrato del gobierno, se deberá aceptar el pago de sobornos por anticipado.
Presidenta, debe instruir a la Procuraduría de la Nación que suspenda tan bochornosa investigación y permita que el CEMIS pueda iniciar operaciones, colocando a 40,000 panameños desempleados en nuevos puestos de trabajo, principalmente en Colón.
Lanzo un llamado a todos los candidatos a la Presidencia de Panamá a que, de forma anticipada y que, específicamente, afirmen cómo establecerán la política para crear plazas de empleo y en qué espacio de tiempo. Ciertamente, que de dos a tres años serán inaceptables. Los desempleados y desamparados no aceptarán esperar.
Como presidente del Movimiento para Empleos, le hago un llamado a que instruya a la Procuraduría a que suspenda la investigación contra el CEMIS y que esto permita el inicio de la contratación masiva de panameños colonenses en puestos de empleo.
Solicito a usted que inicie el proceso para eliminar la corrupción, estableciendo las siguientes leyes a ser aprobadas por la Asamblea Legislativa:
1. Para una persona que ofrezca soborno, cinco años de prisión y una multa ilimitada por intentar sobornar a un funcionario público.
2. Cinco años de prisión para un funcionario público que acepte, pero que no solicite un soborno más, la devolución del monto del mismo a las arcas del Estado.
3. Cinco años adicionales en prisión para aquel funcionario público que solicite y acepte un soborno por adelantado.
4. Una recompensa de B/.25,000.00 a una persona que brinde información que resulte en el enjuiciamiento de funcionario o empleado público que reciba sobornos hasta por quinientos mil balboas.
Una recompensa de cincuenta mil balboas para información que resulte en el enjuiciamiento a funcionario público o ciudadano común que ofrezca o reciba algún soborno por un millón de balboas.
5. Toda persona que brinde información que implique soborno, deberá gozar de inmunidad contra cualquier acción criminal o civil, de lo contrario los informantes serán dura e injustamente denunciado. Los legisladores se cubren con la inmunidad, así que todo aquel ciudadano que valientemente denuncie actos de corrupción, también merece la cobertura de inmunidad.
Deseo reiterar nuestro clamor de que usted, como presidenta de todos los panameños y no sólo de su partido político, para fortalecer su administración de gobierno, debe enviar una carta al presidente norteamericano solicitando oficialmente el retorno de la presencia norteamericana, en cualquier capacidad, para que brinden ayuda rápida en la provincia de Darién y todo el resto del país, donde, al parecer, estamos casi cercados y amenazados por la guerrilla colombiana y terroristas del Medio Oriente, que asesinan y secuestran a ciudadanos propios y extraños.
Es importante mencionar que varios infantes han fallecido por el hambre en los sectores de Divalá, Colón, Darién y Panamá. Le extiendo este llamado para que considere cuidadosamente nuestras sugerencias y evite que el pueblo panameño, hastiado de la falta de atenciones por parte del gobierno, irrumpa en manifestaciones violentas que amenacen la estabilidad del sistema democrático y su gobierno, acciones que no quisiéramos experimentar. Deseamos firmemente que usted culmine su período presidencial, pero que adopte nuestras recomendaciones con miras a estabilizar integralmente a nuestro país... ¡Panamá!
*Presidente de la Organización Movimiento para Empleos. (ORMOVIPE)
Para consolarse de esa dolencia, la mayor parte de la clase política latinoamericana echa mano de un amplio repertorio de artilugios retóricos y pretextos: nacionalismo, obstáculos al libre tránsito y a la libre circulación de ideas e información, restricciones laborales, campañas de propaganda contra los "traidores" que tienen éxito fuera del terruño, prédicas contra la globalización, cruzadas gastronómicas en contra de la "comida imperialista", abominación de lo extranjero, aranceles comerciales y barreras no arancelarias, fondos públicos para proteger lo mismo películas mediocres que cultivos precarios... Pero la enfermedad sigue ahí. Los incompetentes conspiran y expulsan, por la buena o por la mala, al talentoso. Las naciones endémicamente pobres acaban subsidiando a las naciones ricas, con la inversión que penosamente hicieron individuos en su educación.
Atención: no estamos hablando del gasto gubernamental etiquetado como "educación pública" (uno de los más tristes ejemplos de recursos desperdiciados y mal asignados), sino de las inversiones que realizan individuos y familias para vivir mejor, desde caras escuelas y universidades privadas hasta cursos; tiempo y esfuerzo dedicados a la inversión en sí mismos. Por su parte, los países enfermos se recrean en las causas de su incompetencia. Los gobiernos y la clase política insisten en vendernos como remedios los venenos que nos han hecho endémicamente incompetentes: colectivismo bajo la égida de los gobiernos, proteccionismo a ultranza de las rentas de los incompetentes, restricciones de todo género bajo la envoltura "nacionalista", ideología chatarra en lugar de información. Los mejores se van y nos quedamos con la dictadura de la mediocridad en todos los órdenes: en la cultura, en el periodismo, en el arte, en las empresas, en la investigación científica, en la política y en los gobiernos. Triste consuelo para países que parecen no tener remedio.
*Analista político mexicano.
(c) www.aipenet.com
Usted y el procurador Sossa han permitido el retraso prolongado de este gran proyecto que contiene, entre otros beneficios nacionales, la solución de un problema con carácter eminentemente social y económico. Apoyamos al CEMIS y conminamos a toda la ciudadanía panameña a que lo haga.
Es la percepción pública de que en nuestro país existe una política gubernamental corrupta que estipula que si se desea obtener un contrato del gobierno, se deberá aceptar el pago de sobornos por anticipado.
Presidenta, debe instruir a la Procuraduría de la Nación que suspenda tan bochornosa investigación y permita que el CEMIS pueda iniciar operaciones, colocando a 40,000 panameños desempleados en nuevos puestos de trabajo, principalmente en Colón.
Lanzo un llamado a todos los candidatos a la Presidencia de Panamá a que, de forma anticipada y que, específicamente, afirmen cómo establecerán la política para crear plazas de empleo y en qué espacio de tiempo. Ciertamente, que de dos a tres años serán inaceptables. Los desempleados y desamparados no aceptarán esperar.
Como presidente del Movimiento para Empleos, le hago un llamado a que instruya a la Procuraduría a que suspenda la investigación contra el CEMIS y que esto permita el inicio de la contratación masiva de panameños colonenses en puestos de empleo.
Solicito a usted que inicie el proceso para eliminar la corrupción, estableciendo las siguientes leyes a ser aprobadas por la Asamblea Legislativa:
1. Para una persona que ofrezca soborno, cinco años de prisión y una multa ilimitada por intentar sobornar a un funcionario público.
2. Cinco años de prisión para un funcionario público que acepte, pero que no solicite un soborno más, la devolución del monto del mismo a las arcas del Estado.
3. Cinco años adicionales en prisión para aquel funcionario público que solicite y acepte un soborno por adelantado.
4. Una recompensa de B/.25,000.00 a una persona que brinde información que resulte en el enjuiciamiento de funcionario o empleado público que reciba sobornos hasta por quinientos mil balboas.
Una recompensa de cincuenta mil balboas para información que resulte en el enjuiciamiento a funcionario público o ciudadano común que ofrezca o reciba algún soborno por un millón de balboas.
5. Toda persona que brinde información que implique soborno, deberá gozar de inmunidad contra cualquier acción criminal o civil, de lo contrario los informantes serán dura e injustamente denunciado. Los legisladores se cubren con la inmunidad, así que todo aquel ciudadano que valientemente denuncie actos de corrupción, también merece la cobertura de inmunidad.
Deseo reiterar nuestro clamor de que usted, como presidenta de todos los panameños y no sólo de su partido político, para fortalecer su administración de gobierno, debe enviar una carta al presidente norteamericano solicitando oficialmente el retorno de la presencia norteamericana, en cualquier capacidad, para que brinden ayuda rápida en la provincia de Darién y todo el resto del país, donde, al parecer, estamos casi cercados y amenazados por la guerrilla colombiana y terroristas del Medio Oriente, que asesinan y secuestran a ciudadanos propios y extraños.
Es importante mencionar que varios infantes han fallecido por el hambre en los sectores de Divalá, Colón, Darién y Panamá. Le extiendo este llamado para que considere cuidadosamente nuestras sugerencias y evite que el pueblo panameño, hastiado de la falta de atenciones por parte del gobierno, irrumpa en manifestaciones violentas que amenacen la estabilidad del sistema democrático y su gobierno, acciones que no quisiéramos experimentar. Deseamos firmemente que usted culmine su período presidencial, pero que adopte nuestras recomendaciones con miras a estabilizar integralmente a nuestro país... ¡Panamá!
*Presidente de la Organización Movimiento para Empleos. (ORMOVIPE)