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En honor a Don Rubén Darío Carles O.


Hace casi un mes, precisamente en el día del educador panameño, tuvo lugar en un sitio preponderante del muy tradicional barrio de San Antonio de Penonomé, el solemne acto de Develación del Busto con el cual se honra para la eternidad, la egregia figura de Don Rubén Darío Carles Oberto, por feliz iniciativa de la municipalidad penonomeña.
Constituyó un gran privilegio para nosotros, mantener una especial amistad con Don Rubén, y en momentos en que salíamos a estudiar a México en 1966. Nos encomendó en ese entonces contactar y saludar a su dilecto amigo, el bien recordado educador, político y escritor mexicano Don Ramón García Ruiz con quien mantuvo magníficas relaciones profesionales y personales en razón del trabajo que como administrador de la educación, realizó en nuestro país al frente del Ministerio de Educación en 1949 y 1951, en su condición de viceministro y ministro del ramo.
El acto significó para sus familiares y amigos como para nosotros que nos hicimos presente en este trascendental acto, recordar el crecimiento fecundo de un prohombre de nuestra historia que, durante su paso por la vida, nos legó como recuerdo, sus vívidos relatos expuestos en sus numerosos libros publicados con la sencillez que lo caracterizó, con exquisita prosa y la fluidez de su lenguaje. ¿Quién en Panamá, desde su infancia como estudiante, no ha robustecido su personalidad teniendo como fuente de superación, la amistad del libro "Quiero Aprender" de primer grado? ¿Quién podría negar que este libro se ha constituido en el texto clásico por excelencia de los educadores y los padres de familia porque ven en él, la guía didáctica y pedagógica, eficaz para el aprendizaje de la lectura y escritura?. Preocupado Don Rubén por la falta de textos escolares en su época de dirigente de la cosa educativa, escribió el libro como ayuda a los alumnos de primer grado de nuestro país, el cual hasta la fecha se utiliza para asegurar en las aulas de clases del nivel primario, el aprendizaje de la lectura y escritura.
Si en nuestro Penonomé culto, se ha hecho honor a un insigne patricio nacido en las mismas entrañas de nuestro pueblo, ha sido sin duda alguna en esta memorable ocasión, con la celebración de este acto con el cual se ha honrado su preclara memoria.
En este año lectivo que terminó se patentizó aún más en nuestro espíritu emocionado, el recuerdo imperecedero que le debemos a Don Rubén Darío Carles Oberto, cuando en nuestra condición de abuelo, hemos tenido la feliz oportunidad de orientar a nuestro nieto Aurelio Antonio, en el análisis y comprensión del contenido de las lecturas que sabiamente escribió en otro libro de lectura "Quiero aprender" de tercer grado, el cual representa el espíritu investigador profundo que simbolizó su vida de servicio al prójimo y de beneficio para la educación nacional.
Cuando incursionamos en las numerosas lecturas correlacionadas que contiene este texto, comprendemos e interpretamos entonces, el espíritu nacionalista que profesaba su autor inspirado en los hechos más importante de nuestra realidad histórica y en el interés que siempre lo animaba para que los nacionales de todas las capas sociales, aprendiéramos a apreciar la belleza y los recursos naturales de nuestras regiones especialmente del interior.
Recordar es vivir. Queremos expresar nuestro afecto y simpatía para la distinguida familia de Don Rubén Darío Carles Oberto, esclarecido hombre público a quien la municipalidad penonomeña le confirió este digno homenaje con el cual se consagra su memoria para la eternidad, precisamente, cuando se cumplirá el Centenario de la República.

101 años de Panamá América

 
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