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En sociedad La concesión del transporte


Esta anunciada concesión del transporte es una solución parcial, pero eso sí, también es un gran negocio para algunos que se aprovechan de las necesidades y demandas de la población, que con soluciones arregladas hacen los negocios de sus vidas. Tenemos el claro ejemplo de la autopista Panamá-Colón, que era una necesidad de una vía de esta naturaleza y que lo que se debió realizar fue convertir la actual carretera a cuatro vías como lo tenemos de Panamá a Santiago sin costo para el usuario; pero no, se aprovecharon del momento, ¿y qué? Hacen una concesión garantizada donde el beneficiario es el concesionario y no el usuario.

Igualito será con el transporte. Harán una concesión garantizada donde el usuario paga sus 0.25 de balboa como lo prometen y la diferencia de lo que debería ser el pasaje, ¿quién lo paga? Claro que sí, el gobierno con nuestros dineros. De la misma forma será la compra de los buses, amarrados con la concesión. Como dice el profesor Cabrera, piensa mal y acertarás.

Este será el cierre de esta administración en donde había que ingeniárselas con una más antes de irse y se aprovechan del transporte, asunto que se debe cortar de raíz en todas sus formas y establecer un transporte moderno, subsidiado, entre muchas cosas, por algún impuesto de lujo pagado por aquellos que utilicen carros de lujosos y que un impuesto de estos no les afecta en su realidad económica, pero que no sea metiéndole la mano a los bolsillos de los que más aportan, que somos los asalariados y que estamos hasta el cuello tratando de sobrevivir el día a día.

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