En torno a la "Falta de criterio" de Eloy Grimaldos
En un artículo ("Falta de criterio") publicado en este periódico, el jueves 25 de febrero, el "asesor empresarial" Eloy Grimaldos pretende, nuevamente, desprestigiar a Mireya Moscoso. Dice que de llegar a la Presidencia, la candidata de la Unión por Panamá "será un muro de contención a la democracia, la justicia, el desarrollo y la paz".
Esto afirma el "asesor empresarial" sin desparpajo alguno, como si él estuviese facultado para dar cátedra de democracia, justicia, desarrollo y paz. Semejante pretensión es aventurada en quien exhibió un comportamiento tan abyecto y equivocado durante la campaña previa al referéndum del 30 de agosto, cuando Grimaldos hizo todo lo que pudo para promover la reelección presidencial inmediata. Imponer esa peligrosa institución en nuestro medio, como lo deseaba Grimaldos, sí que hubiese equivalido a levantar un "muro de contención a la democracia, la justicia, el desarrollo y la paz", pero, por más que esto se explicara con argumentos cuidadosamente razonados, el "asesor empresarial" fue incapaz de entenderlo. Afortunadamente, la ciudadanía sí lo comprendió perfectamente, y dio a la nefasta propuesta el tratamiento que merecía: un rotundo, contundente y abrumador rechazo.
No suelo perder el tiempo con articulistas como Grimaldos, de cuyos escritos es muy escaso lo aprovechable. Sin embargo, como en su artículo del 25 de febrero el "asesor empresarial" aborda el tema de la deuda pública - asunto de sumo interés para la colectividad - y repite imprecisiones divulgadas por funcionarios del gobierno, es indispensable aclarar lo afirmado por él.
Mireya Moscoso, dice Grimaldos, manifestó "falta de criterio" en su tratamiento de dos temas: la seguridad del área fronteriza con Colombia y la deuda pública. Sobre el primero no voy a discurrir, porque, como no estuve en la Cámara de Comercio (parece que Grimaldos sí estuvo), no sé exactamente qué fue lo que declaró Mireya Moscoso. Este comentario, entonces, se concentra en el segundo asunto: la deuda pública.
Según los medios locales, Mireya Moscoso afirmó, ante la Cámara de Comercio, el martes 9 de febrero, que bajo el actual gobierno la deuda pública ha registrado un aumento de B/1.853 millones. Al día siguiente, el ministro de Economía y Finanzas, Fernando Aramburú Porras, convocó a una conferencia de prensa para desmentir a Mireya Moscoso. Dijo Aramburú que, entre septiembre de 1994 y noviembre de 1998, el saldo de la deuda pública había descendido en B/.320 millones (La Prensa, 11 de febrero de 1999).
En su intento por desprestigiar a Mireya Moscoso, Eloy Grimaldos repite, sin cuestionarlas, las afirmaciones de Aramburú. Eso sí, como para demostrar que, a diferencia del ministro, él sí sabe matemáticas (debe ser elemento importante para sus "asesorías") el "asesor empresarial" sitúa en B/.367,93 millones la diferencia entre los saldos suministrados por el ministro a septiembre de 1994 (B/.7.326 millones) y noviembre de 1998 (B/.6.958 millones).
Cualquier observador de la política panameña que posea un mínimo de sensatez sabe que las cifras que dio Aramburú son problemáticas. El país no estaba más endeudado en 1994 que en 1998. Cualquier observador que posea un mínimo de sensatez sabe también que las declaraciones de un gobierno controlado por el PRD normalmente son imprecisas y tendenciosas. Por eso, al repetir las declaraciones de Aramburú sin someterlas a escrutinio, quien demuestra falta de criterio es Eloy Grimaldos, no Mireya Moscoso.
Este autor sí se tomó el trabajo de verificar el movimiento de la deuda pública panameña y publicó sus hallazgos en dos entregas de Abracadabra (Crítica Libre), el 16 y 23 de febrero de 1999. Resumo a continuación la información recabada de diferentes fuentes.
De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) (www.idb.org), entre 1990-1994, período que corresponde al gobierno de la ADO-Civilista, la deuda pública total de Panamá disminuyó de B/.5.660 a B/.5.529 millones de balboas, o sea, en B/.131 millones de balboas.
Según la misma organización, entre 1994 y 1996 (último año para el cual provee estadísticas el BID), la deuda pública total de Panamá aumentó de B/.5.529 a B/.6.941 millones de balboas, o sea, en B/.1.412 millones de balboas. Este aumento se dio durante los primeros dos años del gobierno actual.
De acuerdo con el Banco Mundial (BM) (www.worldbank.org) entre 1996 y 1997 la deuda pública total de Panamá aumentó de B/.6.990 millones a B/.7.647 millones, o sea, en B/.657 millones de balboas.
Hay una discrepancia de B/.49 millones entre los saldos del BID y el BM correspondientes a 1996. Ello puede deberse a diferencias en las fechas de sus respectivos informes o a distintos métodos de cálculo. Lo fundamental, sin embargo, queda más que claro: entre 1994 y 1997, período que corresponde al gobierno del PRD y sus satélites, la deuda pública total aumentó escandalosamente, en aproximadamente dos mil millones de balboas.
Faltan datos para 1998, pero a no ser que el gobierno actual haya destinado más de dos mil millones de balboas al pago de la deuda, es imposible que a noviembre de 1998 el saldo de ésta sea menor que en 1994.
Veamos ahora lo que dice al respecto el Fondo Monetario Internacional (FMI). La publicación mensual del FMI, "International Financial Statistics" (IFS), provee la información más actualizada sobre endeudamiento y otros asuntos económicos de los Estados. De IFS existe una versión impresa como también una versión electrónica, que se distribuye a través de una base de datos especializada en asuntos económicos.
Según IFS, a septiembre de 1994, fecha en que el PRD y sus satélites asumieron el poder en Panamá, el saldo de la deuda pública del gobierno central ascendía a 4.658,6 millones de balboas. (Este saldo, como queda indicado, no incluye la deuda del sector público descentralizado, o sea, de empresas estatales como el IDAAN o los extintos IRHE e INTEL.)
A septiembre de 1998, después de cuatro años de gobierno perredista, el saldo de la deuda pública del gobierno central ascendía a 6.625,3 millones de balboas.
En otras palabras, según el FMI, en cuatro años de gobierno perredista, la deuda pública del gobierno central aumentó por 1.966,7 millones de balboas. Es imposible, entonces, que la deuda pública total haya disminuido en B/.367,93, como lo afirma Grimaldos, entre septiembre de 1994 y noviembre de 1998, a no ser que el gobierno actual haya destinado al pago de la deuda pública la astronómica cifra de B/.2.334,6 (los 1.966,7 millones que, de acuerdo con el FMI, aumentó la deuda del gobierno central, más los 367,93 millones que, de acuerdo con el "asesor empresarial" y el ministro de Economía, ha disminuido la deuda pública entre 1994 y 1998).
Para rematar, el jueves 18 de febrero El Panamá América publicó extractos del último informe anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el cual indica que nuestra deuda externa (deuda pública total menos la deuda interna) aumentó en 6% entre 1997 y 1998, para alcanzar un total de B/.5.350 millones.
De acuerdo con cuatro organismos internacionales de reconocida seriedad, entonces, la deuda pública del Estado panameño ha aumentado últimamente. Según el BID, hubo aumento en el saldo de la deuda pública total entre 1994 y 1996. Según el BM, hubo aumento en el saldo de la deuda pública total entre 1996 y 1997. Según el FMI, hubo aumento en el saldo de la deuda del gobierno central entre septiembre de 1994 y noviembre de 1998. Y según la CEPAL, hubo aumento en el saldo de la deuda externa entre 1996 y 1997.
La reproducción de estas estadísticas exige que el gobierno informe públicamente sobre el estado de la deuda pública, porque éste es un asunto que nos compete y nos afecta a todos, no sólo a los que ejercen transitoriamente en el poder. Y, de Eloy Grimaldos, exige que manifieste algo de "criterio" y rectifique sus apreciaciones sobre el estado de la deuda pública.
Esto afirma el "asesor empresarial" sin desparpajo alguno, como si él estuviese facultado para dar cátedra de democracia, justicia, desarrollo y paz. Semejante pretensión es aventurada en quien exhibió un comportamiento tan abyecto y equivocado durante la campaña previa al referéndum del 30 de agosto, cuando Grimaldos hizo todo lo que pudo para promover la reelección presidencial inmediata. Imponer esa peligrosa institución en nuestro medio, como lo deseaba Grimaldos, sí que hubiese equivalido a levantar un "muro de contención a la democracia, la justicia, el desarrollo y la paz", pero, por más que esto se explicara con argumentos cuidadosamente razonados, el "asesor empresarial" fue incapaz de entenderlo. Afortunadamente, la ciudadanía sí lo comprendió perfectamente, y dio a la nefasta propuesta el tratamiento que merecía: un rotundo, contundente y abrumador rechazo.
No suelo perder el tiempo con articulistas como Grimaldos, de cuyos escritos es muy escaso lo aprovechable. Sin embargo, como en su artículo del 25 de febrero el "asesor empresarial" aborda el tema de la deuda pública - asunto de sumo interés para la colectividad - y repite imprecisiones divulgadas por funcionarios del gobierno, es indispensable aclarar lo afirmado por él.
Mireya Moscoso, dice Grimaldos, manifestó "falta de criterio" en su tratamiento de dos temas: la seguridad del área fronteriza con Colombia y la deuda pública. Sobre el primero no voy a discurrir, porque, como no estuve en la Cámara de Comercio (parece que Grimaldos sí estuvo), no sé exactamente qué fue lo que declaró Mireya Moscoso. Este comentario, entonces, se concentra en el segundo asunto: la deuda pública.
Según los medios locales, Mireya Moscoso afirmó, ante la Cámara de Comercio, el martes 9 de febrero, que bajo el actual gobierno la deuda pública ha registrado un aumento de B/1.853 millones. Al día siguiente, el ministro de Economía y Finanzas, Fernando Aramburú Porras, convocó a una conferencia de prensa para desmentir a Mireya Moscoso. Dijo Aramburú que, entre septiembre de 1994 y noviembre de 1998, el saldo de la deuda pública había descendido en B/.320 millones (La Prensa, 11 de febrero de 1999).
En su intento por desprestigiar a Mireya Moscoso, Eloy Grimaldos repite, sin cuestionarlas, las afirmaciones de Aramburú. Eso sí, como para demostrar que, a diferencia del ministro, él sí sabe matemáticas (debe ser elemento importante para sus "asesorías") el "asesor empresarial" sitúa en B/.367,93 millones la diferencia entre los saldos suministrados por el ministro a septiembre de 1994 (B/.7.326 millones) y noviembre de 1998 (B/.6.958 millones).
Cualquier observador de la política panameña que posea un mínimo de sensatez sabe que las cifras que dio Aramburú son problemáticas. El país no estaba más endeudado en 1994 que en 1998. Cualquier observador que posea un mínimo de sensatez sabe también que las declaraciones de un gobierno controlado por el PRD normalmente son imprecisas y tendenciosas. Por eso, al repetir las declaraciones de Aramburú sin someterlas a escrutinio, quien demuestra falta de criterio es Eloy Grimaldos, no Mireya Moscoso.
Este autor sí se tomó el trabajo de verificar el movimiento de la deuda pública panameña y publicó sus hallazgos en dos entregas de Abracadabra (Crítica Libre), el 16 y 23 de febrero de 1999. Resumo a continuación la información recabada de diferentes fuentes.
De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) (www.idb.org), entre 1990-1994, período que corresponde al gobierno de la ADO-Civilista, la deuda pública total de Panamá disminuyó de B/.5.660 a B/.5.529 millones de balboas, o sea, en B/.131 millones de balboas.
Según la misma organización, entre 1994 y 1996 (último año para el cual provee estadísticas el BID), la deuda pública total de Panamá aumentó de B/.5.529 a B/.6.941 millones de balboas, o sea, en B/.1.412 millones de balboas. Este aumento se dio durante los primeros dos años del gobierno actual.
De acuerdo con el Banco Mundial (BM) (www.worldbank.org) entre 1996 y 1997 la deuda pública total de Panamá aumentó de B/.6.990 millones a B/.7.647 millones, o sea, en B/.657 millones de balboas.
Hay una discrepancia de B/.49 millones entre los saldos del BID y el BM correspondientes a 1996. Ello puede deberse a diferencias en las fechas de sus respectivos informes o a distintos métodos de cálculo. Lo fundamental, sin embargo, queda más que claro: entre 1994 y 1997, período que corresponde al gobierno del PRD y sus satélites, la deuda pública total aumentó escandalosamente, en aproximadamente dos mil millones de balboas.
Faltan datos para 1998, pero a no ser que el gobierno actual haya destinado más de dos mil millones de balboas al pago de la deuda, es imposible que a noviembre de 1998 el saldo de ésta sea menor que en 1994.
Veamos ahora lo que dice al respecto el Fondo Monetario Internacional (FMI). La publicación mensual del FMI, "International Financial Statistics" (IFS), provee la información más actualizada sobre endeudamiento y otros asuntos económicos de los Estados. De IFS existe una versión impresa como también una versión electrónica, que se distribuye a través de una base de datos especializada en asuntos económicos.
Según IFS, a septiembre de 1994, fecha en que el PRD y sus satélites asumieron el poder en Panamá, el saldo de la deuda pública del gobierno central ascendía a 4.658,6 millones de balboas. (Este saldo, como queda indicado, no incluye la deuda del sector público descentralizado, o sea, de empresas estatales como el IDAAN o los extintos IRHE e INTEL.)
A septiembre de 1998, después de cuatro años de gobierno perredista, el saldo de la deuda pública del gobierno central ascendía a 6.625,3 millones de balboas.
En otras palabras, según el FMI, en cuatro años de gobierno perredista, la deuda pública del gobierno central aumentó por 1.966,7 millones de balboas. Es imposible, entonces, que la deuda pública total haya disminuido en B/.367,93, como lo afirma Grimaldos, entre septiembre de 1994 y noviembre de 1998, a no ser que el gobierno actual haya destinado al pago de la deuda pública la astronómica cifra de B/.2.334,6 (los 1.966,7 millones que, de acuerdo con el FMI, aumentó la deuda del gobierno central, más los 367,93 millones que, de acuerdo con el "asesor empresarial" y el ministro de Economía, ha disminuido la deuda pública entre 1994 y 1998).
Para rematar, el jueves 18 de febrero El Panamá América publicó extractos del último informe anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el cual indica que nuestra deuda externa (deuda pública total menos la deuda interna) aumentó en 6% entre 1997 y 1998, para alcanzar un total de B/.5.350 millones.
De acuerdo con cuatro organismos internacionales de reconocida seriedad, entonces, la deuda pública del Estado panameño ha aumentado últimamente. Según el BID, hubo aumento en el saldo de la deuda pública total entre 1994 y 1996. Según el BM, hubo aumento en el saldo de la deuda pública total entre 1996 y 1997. Según el FMI, hubo aumento en el saldo de la deuda del gobierno central entre septiembre de 1994 y noviembre de 1998. Y según la CEPAL, hubo aumento en el saldo de la deuda externa entre 1996 y 1997.
La reproducción de estas estadísticas exige que el gobierno informe públicamente sobre el estado de la deuda pública, porque éste es un asunto que nos compete y nos afecta a todos, no sólo a los que ejercen transitoriamente en el poder. Y, de Eloy Grimaldos, exige que manifieste algo de "criterio" y rectifique sus apreciaciones sobre el estado de la deuda pública.