Encrucijada del transporte
Se acerca el 15 de diciembre, fecha crucial para el transporte público en Panamá, y la percepción de la mayoría de los usuarios es que muy poco ha mejorado el servicio. A pesar de los operativos realizados por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, los conductores de autobuses siguen cometiendo las mismas faltas al reglamento: exceso de velocidad, pasajeros en el estribo, ruidos innecesarios y lo más lamentable, sin la licencia de conducir.
El trato a los usuarios es deprimente, como si transportaran mercancía en vez de seres humanos. Según me informaba una señora que utiliza la ruta San Vicente-San Miguelito, un ayudante del conductor por poco la golpea porque ella había solicitado la parada, sin embargo la dejaron en un lugar inadecuado; al reclamarle, el ayudante la empujó y la amenazó. Incidentes como éste demuestran el estado caótico al que se enfrentan a diario miles de panameños. Debemos agregar a este escenario, la indiferencia de los propietarios y dirigentes del transporte público por integrarse al programa que desarrolla el Banco Nacional de Panamá por 30 millones de balboas para la compra y reparación de buses.
Faltando menos de un mes para que se cumpla el plazo otorgado por el Gobierno, sólo se han hecho efectivos préstamos que superan los 15 millones de balboas. Al tomar en consideración ésta triste realidad, no se justifica la unificación del pasaje y los dirigentes de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA) lo saben. Pero para conocer un poco más el perfil del conductor de autobús que transporta diariamente a miles de personas, debemos reflexionar sobre algunas estadísticas que se manejan en la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre sobre el índice de responsabilidad de los conductores en accidentes de vehículos.
Durante el primer semestre del presente año, un total de 35 vehículos del transporte colectivo se vieron involucrados en accidentes fatales, de ellos 20 fueron por colisión, 13 por atropello y 2 por caída de persona del vehículo. El año 2000 registró un total de 62 transportistas involucrados. También hay que resaltar que hasta el mes de agosto de 2001, un total de 2,244 conductores del transporte colectivo fueron responsables de causar accidentes de tránsito en la ciudad capital, según cifras obtenidas en los juzgados de la Autoridad del Tránsito. Esto significa que alrededor del 15% del total de accidentes ventilados en los juzgados son responsabilidad del transporte colectivo de pasajeros.
Con este panorama nada alentador, los usuarios reclaman mejores días y sobre todo, que se les brinde un servicio seguro y eficiente, con buses en buenas condiciones mecánicas y conductores respetuosos.
El trato a los usuarios es deprimente, como si transportaran mercancía en vez de seres humanos. Según me informaba una señora que utiliza la ruta San Vicente-San Miguelito, un ayudante del conductor por poco la golpea porque ella había solicitado la parada, sin embargo la dejaron en un lugar inadecuado; al reclamarle, el ayudante la empujó y la amenazó. Incidentes como éste demuestran el estado caótico al que se enfrentan a diario miles de panameños. Debemos agregar a este escenario, la indiferencia de los propietarios y dirigentes del transporte público por integrarse al programa que desarrolla el Banco Nacional de Panamá por 30 millones de balboas para la compra y reparación de buses.
Faltando menos de un mes para que se cumpla el plazo otorgado por el Gobierno, sólo se han hecho efectivos préstamos que superan los 15 millones de balboas. Al tomar en consideración ésta triste realidad, no se justifica la unificación del pasaje y los dirigentes de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA) lo saben. Pero para conocer un poco más el perfil del conductor de autobús que transporta diariamente a miles de personas, debemos reflexionar sobre algunas estadísticas que se manejan en la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre sobre el índice de responsabilidad de los conductores en accidentes de vehículos.
Durante el primer semestre del presente año, un total de 35 vehículos del transporte colectivo se vieron involucrados en accidentes fatales, de ellos 20 fueron por colisión, 13 por atropello y 2 por caída de persona del vehículo. El año 2000 registró un total de 62 transportistas involucrados. También hay que resaltar que hasta el mes de agosto de 2001, un total de 2,244 conductores del transporte colectivo fueron responsables de causar accidentes de tránsito en la ciudad capital, según cifras obtenidas en los juzgados de la Autoridad del Tránsito. Esto significa que alrededor del 15% del total de accidentes ventilados en los juzgados son responsabilidad del transporte colectivo de pasajeros.
Con este panorama nada alentador, los usuarios reclaman mejores días y sobre todo, que se les brinde un servicio seguro y eficiente, con buses en buenas condiciones mecánicas y conductores respetuosos.