default

Enfermedades contagiosas


Hace dos semanas reprodujimos en esta columna los nombres de algunas dolencias producidas por microorganismos a través de las manos. Recomendábamos entonces un constante o al menos, de vez en cuando, lavado de ellas. Ahora irrumpe la noticia del peligro de una pandemia a causa de la gripe porcina, aunque ésta y otros males se transmiten por el aire y no por contacto directo. El caso es que el saludo mediante choque de manos puede resultar peligroso. Así, pues, el afectado no sólo se convierte en víctima, sino en agente transmisor del mismo mal con el cual lo han contaminado.

En las reuniones sociales resulta impresionante ver que los concurrentes que han cruzado múltiples saludos con estrechón de manos, sin habérselas lavado, toman de una bandeja con boquitas alguna de ellas.

En los templos es aconsejable que los feligreses no formen cadenas con sus compañeros de bancas en determinados momentos del oficio de la misa, ni estrechen luego las de los ocupantes de las bancas delanteras y las traseras. El propio sacerdote, conviene que se abstenga de bajar del altar a estrechar las manos de los concurrentes ni dirigirse al final a la puerta de salida para despedirlos.

Estimamos que los más autorizados para pronunciarse sobre el tema del aseo de las manos son el Ministerio de Salud y la Asociación Médica Nacional, y es de desear que lo hagan.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América