Enriquecimiento ilícito
Los constantes comentarios en nuestra prensa local sobre el delito de enriquecimiento ilícito de algunos ex funcionarios públicos que han sido investigados y hasta encarcelados, debieran constituir freno para los que a pesar del cuadro que esas personas ofrecen, no escarmientan ya que casi a diario surgen nuevos acusados.
Tal es el poder de la codicia en el ser humano, que no obstante el doloroso cuadro del deshonor y la libertad individual perdida que ofrecen los que ya han sido investigados y condenados, siguen desafiando el peligro porque su meta es enriquecerse lo antes posible ya que en el cargo que desempeñan se ofrece la oportunidad de lograrlo
En consecuencia, los que en la actualidad puedan encontrarse bajo tentación, consideren que a la larga los descubrirán, los acusarán y la pagarán.
Es conveniente recordar que uno de los proverbios que hay en la Sagrada Biblia dice que “ El que se porta honradamente está seguro; el que actúa torcidamente es descubierto.”