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¿Es conveniente la fusión MOP-ATTT? (II)


En esta línea de pensamiento, existe otro aspecto que no es contemplado en el Proyecto y es el que se refiere a las quejas que se dirigen contra los policías motorizados y agentes de la DOT, porque de la comunidad acuden ciudadanos a interponer quejas contra los respectivos agentes, y la ATTT se convierte en mera receptora de esas quejas, porque carece de competencia disciplinaria para investigar a los agentes de la DOT sobre los hechos denunciados (de diversa índole y gravedad).

El Proyecto es tan vago que no contempla a dónde va a parar el tema de la Junta Directiva de la ATTT, que es el ámbito más propicio para la regulación a través de la participación ciudadana y el control que ésta pueda ejercer como verdadera dueña de la soberanía. Recordemos que la actual Junta Directiva de la ATTT está integrada no sólo por representantes del sector público sino de la “sociedad civil” organizada y de los gremios de transportistas. En esta senda, podría crearse una Comisión Asesora, con una integración similar a la ahora existente para que se respete la participación ciudadana, en temas de interés público, incluso siguiendo la orientación que marca la Ley 6 de 2002.

Nada se señala en el Proyecto sobre los programas de capacitación al personal, profesionalización constante y pertinente para acometer las tareas luego de la fusión que se pretende. Éste es un componente de primer orden.

Como propuesta hubiese sido mejor crear un verdadero ente descentralizado, tal vez con el control de tutela administrativa ejercido por el MOP y no por el Ministerio de Gobierno y Justicia (MINGOB), como ahora ocurre, en fin de cuentas, las funciones de la ATTT, están más emparentadas con el MOP, que con el MINGOB, salvo lo relativo a los “Juzgados de Tránsito”, que requiere también reformas profundas, por las irregularidades en la justicia de policía que suelen sucederse en esos despachos.

El control de tutela consiste en esa vigilancia desde el balcón hacia el horizonte, que hace el ente del cual se ha desprendido la competencia o funciones, para vigilar que las tareas se ejecuten, los planes marchen con el desarrollo y al ritmo que las circunstancias y los presupuestos permiten; pero ejecutados por el ente autónomo, que tendrá que rendir los informes a la Asamblea Nacional (control político) o al Ejecutivo (control de tutela) exponiendo los avances, dificultades u otros aspectos de interés sobre el servicio público prestado.

En síntesis, no es una buena idea la fusión ni la técnica de desconcentración en que se crea un ministerio, donde el Ministro es una figura decorativa (que por cierto va a percibir como sueldo B/ 7,000.00 mensuales, que es el estipendio de estos funcionarios); pero en realidad las funciones de peso las deben realizar los dos Viceministros (Ver art. 7 del Proyecto). Por ello mejor sería crear un ente descentralizado regulador del sector, con mayor autonomía, presupuesto y con personal calificado en su dirección y mandos operativos, que acometa la tarea de llevar a unos niveles de avance el proceso de modernización del tránsito y transporte público de pasajeros, con una acentuada coordinación con el MOP, que es también una técnica de organización administrativa, que mucho hace falta que se practique con la razonabilidad requerida en nuestro querido país.

101 años de Panamá América

 
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