¿Es la resocialización un mito en el país?
Resocializar, reubicar, reinsertar o readaptar a los reclusos una vez cumplidas sus condenas, debe ser parte de un proceso que se inicia desde que ese individuo inicia su condena o el pago de su pena para devolverlo a la sociedad de forma productiva, de tal forma que se dé su aceptación.
En su definición, el término resocialización significa “proceso evolutivo por medio del cual el individuo se reintegra a la sociedad”.
Este proceso nace en Europa y se adopta en nuestra América, sin embargo, existe una multiplicidad de factores que impiden que se realice a la letra, tal y como fue configurado. En nuestra América se instituyó sin el debido análisis científico; sin el estudio de factibilidad correspondiente, sin el estudio por parte de un equipo de especialistas, sin la educación y concienciación de la población.
Algunos niegan la posibilidad de invertir en la resocialización porque el que delinque o mata una vez, seguirá igual invariablemente. Se piensa que son lacras sociales que no deben regresar a la sociedad y que deben permanecer en los centros penitenciarios y pasar penalidades por el daño social causado.
La situación actual de hacinamiento en las cárceles, las convierte en verdaderas escuelas para el crimen, pues al mezclar a los reclusos con penas de menor gravedad con los de mayor gravedad, se constituyen en alumnos obligados. El estudioso de la Criminología Alessandro Baratta, dice que “La reintegración social del condenado no puede perseguirse a través de la pena carcelaria, sino que debe perseguirse a pesar de ella; o sea, buscando hacer menos negativas las condiciones negativas que la vida en la cárcel comporta en relación con esta finalidad”.
Claro que para que ese concepto de Baratta sea una realidad, el sistema tiene que realizar un diagnostico real de la situación carcelaria, realizando la debido reingeniería y optando por un mejor sistema de clasificación, análisis y tratamiento de los reos en las cárceles, otorgándoles una vida carcelaria adecuada a su humanidad y utilizando la instrumentación adecuada para el logro de su reinserción social.
Este es un proceso muy complejo que hay que analizar con mucha paciencia y con la instrumentación científica multidisciplinaria que nos permita lograr el fin propuesto.