Es un crimen social crear leyes de conveniencias
No tienen ningún sentido patriótico estar creando leyes que perjudiquen el futuro de la Nación en lo moral, social, económico y en la justicia de los panameños, más aún en un gobierno en su postrimería de mandato sobre todo cuando ello quedaría impreso en la historia y en la mente de los panameños.
El paquete de proyecto de leyes que ha enviado el Ejecutivo a su condicionada Asamblea Legislativa para su aprobación al estilo de antes pone de manifiesto de que es un crimen social y una prepotencia del gobierno en contra del futuro de la Nción que en nada ha de servir a la patria, todo lo contrario le perjudican su imagen, su moral, su economía y la justicia en Panamá.
Ese paquete de leyes en su espíritu y contenido se puede calificar de un capricho prepotente, de un carácter de conveniencias burocráticas y de un buen despecho político del gobierno con la única intención de obstaculizar y buscarle problemas futuros a la nueva administración pública como una acción meramente egoísta antipatriótica que dejará mucho que decir ante propios y extraños en vista que el daño no sólo sería para la nueva administración pública, sino para el futuro de la Nación y de la sociedad.
Esas leyes que pretende introducir el gobierno por conducto de su servidora Asamblea Legislativa no es más que un capricho prepotente, egoísta, de mala fe, con visos de un despecho político y de conveniencias burocráticas de los que se van en perjuicio de los que han de regir el destino de la Nación.
Ello no vendría siendo una política patriótica, sino una política patriotera de algunos panameños que reposarán en la ignominia pública panameña.
El buen patriota se identifica por lo bueno que haga por la Patria en un momento y no por lo que haga en su período de mandato y de poder en contra de la Nación y de la sociedad marginada, igual que aquellos que guardan silencio para después beneficiarse de los exabruptos políticos y gubernamentales.
El paquete de proyecto de leyes que ha enviado el Ejecutivo a su condicionada Asamblea Legislativa para su aprobación al estilo de antes pone de manifiesto de que es un crimen social y una prepotencia del gobierno en contra del futuro de la Nción que en nada ha de servir a la patria, todo lo contrario le perjudican su imagen, su moral, su economía y la justicia en Panamá.
Ese paquete de leyes en su espíritu y contenido se puede calificar de un capricho prepotente, de un carácter de conveniencias burocráticas y de un buen despecho político del gobierno con la única intención de obstaculizar y buscarle problemas futuros a la nueva administración pública como una acción meramente egoísta antipatriótica que dejará mucho que decir ante propios y extraños en vista que el daño no sólo sería para la nueva administración pública, sino para el futuro de la Nación y de la sociedad.
Esas leyes que pretende introducir el gobierno por conducto de su servidora Asamblea Legislativa no es más que un capricho prepotente, egoísta, de mala fe, con visos de un despecho político y de conveniencias burocráticas de los que se van en perjuicio de los que han de regir el destino de la Nación.
Ello no vendría siendo una política patriótica, sino una política patriotera de algunos panameños que reposarán en la ignominia pública panameña.
El buen patriota se identifica por lo bueno que haga por la Patria en un momento y no por lo que haga en su período de mandato y de poder en contra de la Nación y de la sociedad marginada, igual que aquellos que guardan silencio para después beneficiarse de los exabruptos políticos y gubernamentales.