Escapemos del petróleo
El Petróleo ya va para los $150.00 por barril y se espera que de aquí a fin de año llegue a $170.00 o hasta $200.00. Esta subida desenfrenada no tiene nada que ver con su costo de producción, ya que éste ronda los $15.00 por barril. Es pues básicamente especulación, inseguridad, demanda y debilitamiento del dólar lo que dispara el precio. Frente a esto, tenemos que "escaparnos" del petróleo. Para ello hay que hacer varias cosas. Primero, aumentar nuestra capacidad de generación energética autóctona, generando energía hidroeléctrica, eólica, solar, de gas y oceánica hasta satisfacer el 100% de nuestras necesidades de generación eléctrica sin derivados del petróleo. Esto se logrará fomentando la inversión en grandes y medianas plantas de generación con este tipo de energía, y pasando leyes como en España y Alemania, en donde los que producen electricidad por estos medios para su propio consumo, tienen derecho a vender sus excedentes a la red nacional a un precio razonable preestablecido por la Ley o el Estado. Esta gran cantidad de micro-generadores puede, en el tiempo, ser fuente mayoritaria de generación en el país.
Otra cosa por hacer es aprovechar la coyuntura del transporte público y optar por un sistema masivo que no sea impulsado por derivados del petróleo. Es hora de pensar en vehículos eléctricos o impulsados a gas, por hidrógeno, por aire comprimido y otras opciones híbridas; y también de techar las aceras y promover el caminar más. Sobre todo, es el momento de cambiar la mentalidad consumista y empezar a usar la prudencia en lo que se compra y se consume. Debe darse preferencia arancelaria a los equipos electrodomésticos de alto rendimiento y castigar con un impuesto a la ineficiencia de los que no lo son. Hay que revisar las normas de construcción para que las edificaciones sean ambientalmente responsables y sus materiales y diseños produzcan temperaturas agradables e iluminación natural y suficiente, del modo más eficiente posible.
Tenemos la oportunidad de escaparnos del petróleo. Ojalá que las garras de sus tenedores no nos impidan elevarnos por encima de esta crisis.