Escaso contenido y mucho ridículo
Todos sabemos que es harto difícil gobernar un país como el nuestro, que arrastra 26 años de narcodictadura y unos quince años de supuesta democracia en los cuales la corrupción, antes que mermar, se ha afianzado y hasta generalizado. Por lo que a mi modo de ver, casi todo lo que sucede en la vida pública y privada de los panameños se observa y valora con extrema suspicacia.
A pesar de que percibo una proclividad milica en nuestro nuevo mandatario, me place reconocer que en el cacareado caso de la edad del Presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), el Presidente de la República ha asumido una posición de liderazgo y esto es algo que necesita hacer a cada rato. Siempre hay un pero. Muchos expresan dudas acerca de la motivación. Unos suponen que el mandatario quiere una CSJ que le sea afín. Otros sospechan que algunos magistrados están maniobrando para aferrarse al puesto que, dicho sea de paso, paga muy bien. Igual, algunos sostienen que la forma en que se ha iniciado el proceso de los 75 años del magistrado Pereira no es la adecuada.
Reitero, veo con buenos ojos la acción del presidente, eso sí, en la esperanza de que su objetivo sea limpiar nuestra CSJ, cuya imagen no es de lo más elogiosa debido a que la mayoría de sus miembros, se sospecha, digamos, que fueron nombrados por amiguismo o por política. La candidata para llenar la vacante que deje el magistrado de marras parece tener idoneidad, experiencia y, sobre todo, independencia de criterio. El problema es que uno no deja de preocuparse si en el futuro se harán nombramientos pensando en el bienestar del país o no. Y esta crítica inherente no es gratuita. El presidente ha nombrado en puestos distinguidos a personas que no parecen honestos, como se exige de la mujer del César. (¿Cero corrupción?). Este error pareciera que sólo lo cometemos en Panamá. En Washington, dudo mucho que un ex presidente digital nuestro llegue a ser designado Secretario General de la OEA, porque sencillamente no cuadra ni cuaja.
Nuestros "honorables" legisladores acaban de rechazar que se levante la inmunidad de 14 legisladores por cuestión de forma: el Fiscal Electoral no está facultado para hacer tal petición. El contenido: al diablo con él. Muchos, me incluyo, no dejan de sospechar que los honorables que rechazaron esta petición se están curando en salud. Hoy pa´ ti y mañana pa´ mí.
La creación de la Comisión, y el Zar, Anticorrupción, está de película. Sin embargo, como estará adscrita a la Presidencia, muchos aplaudirán porque deberá tener más influencia, pues responde a la primera autoridad del país. Desafortunadamente, otros supondrán que la influencia del Ejecutivo será imponente. De nuevo, forma vs. contenido. ¿Y la Patria?
La especulación que tiene sus bemoles es aquella de que la razón principal para defenestrar al magistrado Pereira de la CSJ está relacionada con un fallo que declararía ilegales los últimos indultos otorgados por la predecesora de Martín. (El Panamá América, 20/10/04, primera plana). Esto sí es un verdadero bochinche, se verían afectados varios altos e influyentes colaboradores del gobierno pasado, 14 legisladores y los anticastristas que dizque iban a matar al barbudo. Lo peor del bochinche será la especulación de que se está cumpliendo el Pacto MAMI. También, de una u otra forma, esto afectará nuestras relaciones con Cuba.
Da grima la ridiculez de los pasaportes diplomáticos otorgados por la administración gubernamental anterior a ciertas personalidades. Ahora, el presente gobierno pidió la devolución de los mismos, pero tendrá que disculparse porque causó la ira, justificada, de nuestro General Franco y nada menos que del ex agente 007. En fin, continuamos enfrascándonos en cosas baladíes. Demasiada forma y escaso contenido. Pero, ¿alguien piensa en el bienestar de la Patria, que es inmortal? ¡Chuleta, esta luna de miel está pa´ los leones!
A pesar de que percibo una proclividad milica en nuestro nuevo mandatario, me place reconocer que en el cacareado caso de la edad del Presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), el Presidente de la República ha asumido una posición de liderazgo y esto es algo que necesita hacer a cada rato. Siempre hay un pero. Muchos expresan dudas acerca de la motivación. Unos suponen que el mandatario quiere una CSJ que le sea afín. Otros sospechan que algunos magistrados están maniobrando para aferrarse al puesto que, dicho sea de paso, paga muy bien. Igual, algunos sostienen que la forma en que se ha iniciado el proceso de los 75 años del magistrado Pereira no es la adecuada.
Reitero, veo con buenos ojos la acción del presidente, eso sí, en la esperanza de que su objetivo sea limpiar nuestra CSJ, cuya imagen no es de lo más elogiosa debido a que la mayoría de sus miembros, se sospecha, digamos, que fueron nombrados por amiguismo o por política. La candidata para llenar la vacante que deje el magistrado de marras parece tener idoneidad, experiencia y, sobre todo, independencia de criterio. El problema es que uno no deja de preocuparse si en el futuro se harán nombramientos pensando en el bienestar del país o no. Y esta crítica inherente no es gratuita. El presidente ha nombrado en puestos distinguidos a personas que no parecen honestos, como se exige de la mujer del César. (¿Cero corrupción?). Este error pareciera que sólo lo cometemos en Panamá. En Washington, dudo mucho que un ex presidente digital nuestro llegue a ser designado Secretario General de la OEA, porque sencillamente no cuadra ni cuaja.
Nuestros "honorables" legisladores acaban de rechazar que se levante la inmunidad de 14 legisladores por cuestión de forma: el Fiscal Electoral no está facultado para hacer tal petición. El contenido: al diablo con él. Muchos, me incluyo, no dejan de sospechar que los honorables que rechazaron esta petición se están curando en salud. Hoy pa´ ti y mañana pa´ mí.
La creación de la Comisión, y el Zar, Anticorrupción, está de película. Sin embargo, como estará adscrita a la Presidencia, muchos aplaudirán porque deberá tener más influencia, pues responde a la primera autoridad del país. Desafortunadamente, otros supondrán que la influencia del Ejecutivo será imponente. De nuevo, forma vs. contenido. ¿Y la Patria?
La especulación que tiene sus bemoles es aquella de que la razón principal para defenestrar al magistrado Pereira de la CSJ está relacionada con un fallo que declararía ilegales los últimos indultos otorgados por la predecesora de Martín. (El Panamá América, 20/10/04, primera plana). Esto sí es un verdadero bochinche, se verían afectados varios altos e influyentes colaboradores del gobierno pasado, 14 legisladores y los anticastristas que dizque iban a matar al barbudo. Lo peor del bochinche será la especulación de que se está cumpliendo el Pacto MAMI. También, de una u otra forma, esto afectará nuestras relaciones con Cuba.
Da grima la ridiculez de los pasaportes diplomáticos otorgados por la administración gubernamental anterior a ciertas personalidades. Ahora, el presente gobierno pidió la devolución de los mismos, pero tendrá que disculparse porque causó la ira, justificada, de nuestro General Franco y nada menos que del ex agente 007. En fin, continuamos enfrascándonos en cosas baladíes. Demasiada forma y escaso contenido. Pero, ¿alguien piensa en el bienestar de la Patria, que es inmortal? ¡Chuleta, esta luna de miel está pa´ los leones!