España y Marruecos: conflicto por un islote
Las nubes del estrecho que separa a España de Marruecos ya venían cargadas desde tiempo atrás por los desacuerdos en pesca en el Atlántico y los maltratos a los emigrantes marroquíes. De pronto un islote de 13.5 hectáreas, situados a 200 metros de las costas marroquíes y a 14 kilómetros de España, precipitó una movilización de fuerzas militares que agitó el avispero en Rabat y Madrid. El secretario general de la ONU reclamó calma a las partes del contencioso internacional, exhortándolas a recurrir a la vía diplomática.
La historiadora española María Rosa de Madariaga, especialista en relaciones hispano- marroquíes, publicó un esclarecedor artículo en "El País", poniendo en duda los derechos españoles sobre el islote que los ibéricos llaman Perejil y Taila los magrebíes. En 1808 Inglaterra ocupó el islote dentro del bloqueo militar a Ceuta, aceptándose en ese entonces el derecho de posesión del sultán de Marruecos. Según la historiadora, España hizo intentos fallidos en el siglo XIX para ocupar el islote, chocando con la oposición de los ingleses, pero en una ocasión trató de construir allí un faro, pero los moros destruyeron las estacas que amojonaron el terreno.
Por otro lado, sostiene Madariaga, los tratados sobre Ceuta y Melilla, posesiones españolas en territorio marroquí, no mencionan a Perejil. Un historiador franquista Tomás García Figueras subrayó que España posee por derecho de conquista en el norte de Africa, Ceuta, Melilla, el Peñón Vélez de la Gomera y el Peñón de Alhucemas y las islas Chafarinas, sin mencionar expresamente a Perejil. Sin embargo, a juicio de internacionalistas hispanos, Perejil no formaba parte de las plazas de soberanía norafricana, pero sí del Protectorado.
Cuando Marruecos logró la autodeterminación en 1956, liberándose del protectorado francés contra el que luchó decididamente Mohammed IV, abuelo del actual rey, el islote fue tomado como parte del nuevo estado independiente. Así mismo España abandonó en el Sahara la provincia de El Aiun, ahora ocupada por Marruecos, pero fuente de reclamos del Frente Polisario, por lo cual se ha proyectado un referéndum, patrocinado por la ONU, que hasta ahora no se realiza.
Hay que conocer al detalle la base jurídica e histórica de España sobre la isla de Perejil, así como la argumentación de Marruecos, para que la comunidad internacional discierna a qué país asiste razón, desde el punto de vista del Derecho Internacional. Entre tanto, es pertinente buscar la mediación de la ONU y evitar que estalle un conflicto militar de proporciones por un pequeño islote deshabitado.
La historiadora española María Rosa de Madariaga, especialista en relaciones hispano- marroquíes, publicó un esclarecedor artículo en "El País", poniendo en duda los derechos españoles sobre el islote que los ibéricos llaman Perejil y Taila los magrebíes. En 1808 Inglaterra ocupó el islote dentro del bloqueo militar a Ceuta, aceptándose en ese entonces el derecho de posesión del sultán de Marruecos. Según la historiadora, España hizo intentos fallidos en el siglo XIX para ocupar el islote, chocando con la oposición de los ingleses, pero en una ocasión trató de construir allí un faro, pero los moros destruyeron las estacas que amojonaron el terreno.
Por otro lado, sostiene Madariaga, los tratados sobre Ceuta y Melilla, posesiones españolas en territorio marroquí, no mencionan a Perejil. Un historiador franquista Tomás García Figueras subrayó que España posee por derecho de conquista en el norte de Africa, Ceuta, Melilla, el Peñón Vélez de la Gomera y el Peñón de Alhucemas y las islas Chafarinas, sin mencionar expresamente a Perejil. Sin embargo, a juicio de internacionalistas hispanos, Perejil no formaba parte de las plazas de soberanía norafricana, pero sí del Protectorado.
Cuando Marruecos logró la autodeterminación en 1956, liberándose del protectorado francés contra el que luchó decididamente Mohammed IV, abuelo del actual rey, el islote fue tomado como parte del nuevo estado independiente. Así mismo España abandonó en el Sahara la provincia de El Aiun, ahora ocupada por Marruecos, pero fuente de reclamos del Frente Polisario, por lo cual se ha proyectado un referéndum, patrocinado por la ONU, que hasta ahora no se realiza.
Hay que conocer al detalle la base jurídica e histórica de España sobre la isla de Perejil, así como la argumentación de Marruecos, para que la comunidad internacional discierna a qué país asiste razón, desde el punto de vista del Derecho Internacional. Entre tanto, es pertinente buscar la mediación de la ONU y evitar que estalle un conflicto militar de proporciones por un pequeño islote deshabitado.