Esperanzador anuncio
El anuncio de la nueva Contralora General de la República, quien prometió que cada institución del Estado tendrá conocimiento de los manejos de sus documentos y que evitará que alguien retenga sin justificación cualquier cuenta en proceso de pago, es tan esperanzador por lo justiciero como moralizador y herramienta contra la corrupción.
Si antes de que ella asumiera ese cargo hubiese existido tal disposición, no hubiera la oficina denominada Fondo de Inversión Social de gobiernos anteriores, ora por desorden, por apatía o por razonada y sospechosa lentitud para pagar cuentas pendientes, causando la quiebra de medianas y pequeñas empresas que permanecieron, durante años, sin recibir sus pagos por suministros que le efectuaron.
Es muy deseable que tan loable propósito perdure y se fortalezca para hacer desaparecer a los ganchos o mediadores con la indebida influencia para hacer que las instituciones desempolven las cuentas rezagadas y les sean pagadas a los acreedores de la institución en término razonable.