Estado de derecho
(AIPE) - Descalificar una idea porque es vieja es un argumento ilógico que evidencia inmadurez intelectual. Si -como argumentan los marxistas- dar preeminencia a los derechos individuales es “regresar a los principios liberales de 1871” (nunca aplicados), entonces adoptar los principios del socialismo de Marx sería regresar a 1848 y adoptar la democracia es regresar a la Grecia antes de Cristo. Si consideramos inválido un principio porque quien primero lo enunció ya murió, habría que invalidar los Diez Mandamientos entregados a Moisés y también la Regla de Oro de Confucio.
Los derechos individuales, criticados por quienes se oponen a ellos, son los que definen el estado de derecho, la libertad de toda persona. Esos derechos incluyen el derecho a la vida, a la propiedad de los bienes adquiridos legítimamente, a escoger con quien se asocia y se casa, oficio, profesión, religión y también privacidad.
Para mí es incomprensible que todavía haya gente que rechaza la sociedad basada en esos principios éticos y normas de conducta que definen el estado de derecho.
¿Queremos continuar con un sistema que le da preeminencia a los intereses de grupos políticamente influyentes sobre nuestros derechos individuales?
Los pueblos han prosperado en el grado que se respetan sus derechos individuales. Todos podemos hacer lo que no está prohibido para proteger así los iguales derechos de los demás. La ley existe para evitar que unos violen los derechos de otros y no para decirle a la gente lo que debe hacer. Cuando la ley respeta la libertad de todos, para cada individuo existe una manera de prosperar: sirviendo al interés social, es decir, al interés de los demás.
*Rector emeritus, Universidad Francisco Marroquín, Guatemala.
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