Estertores del CMA
Varios amigos que merecen todo nuestro respeto nos han dicho que piensan que el CMA está enfermo, quizás de muerte. Hemos cavilado cuidadosamente si debíamos escribir, una vez más, sobre este tema, ya que tememos darle un trato que no merece y que podría ayudar a darle nueva vida. Nuestra decisión es comentar de nuevo sobre el CMA porque es un asunto que tendrá un impacto adverso enorme en el logro de los más caros objetivos de la nación que queremos forjar y que es inmortal.
Además, pensamos que el peligro de su concertación todavía está latente, sobre todo ahora que se ha hecho mucho más evidente que el coloso tiene superlativo interés en su aprobación. Ahora bien, quiere esto sin compensarnos adecuadamente por el sacrificio económico que significa para Panamá renunciar al desarrollo cabal de Howard, Kobbe, Isla Galeta, Rodman, Corozal o Clayton. Es increíble que nadie se haya dignado darnos un estimado del número de compatriotas que podrían obtener empleo en el CMA. Sus razones tendrán. Pero bueno, debemos estar claros que los gringos están por ellos y no por nosotros.
Lo hemos repetido en demasiadas ocasiones, la política exterior taurina fue un desastre desde sus inicios. Creyeron que la condescendencia, por no decir sumisión, con los gringos, era la llave al reino de los cielos. Esta actitud se demostró con la aprobación de la traída de los balseros cubanos. Ello nos reportó nada y no nos ganó el respeto, sino el desdén, de países hermanos. Creemos que fue la primera acción con miras a la reelección del presidente Pérez.
Siguieron las visitas de los más altos personeros vacunos a Jesse Helms y, luego, a Clinton himself. Nos atiborraron de conversaciones, exploraciones y negociaciones reales o virtuales. Los gringos rehusaron tajantemente acceder a nuestra propuesta del pago de arrendamiento por la extensión de bases militares en nuestro suelo. Fenomenal. Pero, Dios nos libre, tuvieron que salir con una nueva propuesta, supuestamente de motu propio, relativa al malhadado CMA. Ya se sabe que éste comenzó, y ojalá termine, con la serie de barrejobos que hemos podido observar a pesar del férreo secretismo que implantaron. Todo esto dentro del palabreo mitómano a que nos han acostumbrado.
Permítasenos una disgresión. Nuestras constantes críticas al PRI mexicano son en apoyo de una verdadera democracia para nuestros hermanos mexicanos. Explicamos esto porque no tenemos palabras para expresar nuestro agradecimiento a El Excelsior de México y también al PRIgobierno, por haber hecho constar, de una forma u otra, que para finales de 1997 el PRDgobierno había hecho concesiones a tal grado que hace imposible la participación del gobierno mexicano en el centro antidrogas gringo (CAG).
Insistimos que el presidente Pérez tenía que haber estado enterado de los pormenores de la desigual negociación del CMA. Ahora, se supone que por intervención de algunos tendenciosos PRD el acuerdo no es potable. No nos referimos a la capacidad potabilizadora PRD. No creemos que se pueda hacer nada, dada las minucias que se han revelado, para que el CMA sea tragable, bebible, mucho menos aceptable. Los panameños debemos exigir que se dé un alto a la insufrible tortura de un convenio multilateral que en realidad es bilateral y que ahora dizque se va a multilateralizar. Acabemos con este triste capítulo y prosigamos de manera más resuelta a formar la nación digna que debemos legar a nuestra progenie.
Además, pensamos que el peligro de su concertación todavía está latente, sobre todo ahora que se ha hecho mucho más evidente que el coloso tiene superlativo interés en su aprobación. Ahora bien, quiere esto sin compensarnos adecuadamente por el sacrificio económico que significa para Panamá renunciar al desarrollo cabal de Howard, Kobbe, Isla Galeta, Rodman, Corozal o Clayton. Es increíble que nadie se haya dignado darnos un estimado del número de compatriotas que podrían obtener empleo en el CMA. Sus razones tendrán. Pero bueno, debemos estar claros que los gringos están por ellos y no por nosotros.
Lo hemos repetido en demasiadas ocasiones, la política exterior taurina fue un desastre desde sus inicios. Creyeron que la condescendencia, por no decir sumisión, con los gringos, era la llave al reino de los cielos. Esta actitud se demostró con la aprobación de la traída de los balseros cubanos. Ello nos reportó nada y no nos ganó el respeto, sino el desdén, de países hermanos. Creemos que fue la primera acción con miras a la reelección del presidente Pérez.
Siguieron las visitas de los más altos personeros vacunos a Jesse Helms y, luego, a Clinton himself. Nos atiborraron de conversaciones, exploraciones y negociaciones reales o virtuales. Los gringos rehusaron tajantemente acceder a nuestra propuesta del pago de arrendamiento por la extensión de bases militares en nuestro suelo. Fenomenal. Pero, Dios nos libre, tuvieron que salir con una nueva propuesta, supuestamente de motu propio, relativa al malhadado CMA. Ya se sabe que éste comenzó, y ojalá termine, con la serie de barrejobos que hemos podido observar a pesar del férreo secretismo que implantaron. Todo esto dentro del palabreo mitómano a que nos han acostumbrado.
Permítasenos una disgresión. Nuestras constantes críticas al PRI mexicano son en apoyo de una verdadera democracia para nuestros hermanos mexicanos. Explicamos esto porque no tenemos palabras para expresar nuestro agradecimiento a El Excelsior de México y también al PRIgobierno, por haber hecho constar, de una forma u otra, que para finales de 1997 el PRDgobierno había hecho concesiones a tal grado que hace imposible la participación del gobierno mexicano en el centro antidrogas gringo (CAG).
Insistimos que el presidente Pérez tenía que haber estado enterado de los pormenores de la desigual negociación del CMA. Ahora, se supone que por intervención de algunos tendenciosos PRD el acuerdo no es potable. No nos referimos a la capacidad potabilizadora PRD. No creemos que se pueda hacer nada, dada las minucias que se han revelado, para que el CMA sea tragable, bebible, mucho menos aceptable. Los panameños debemos exigir que se dé un alto a la insufrible tortura de un convenio multilateral que en realidad es bilateral y que ahora dizque se va a multilateralizar. Acabemos con este triste capítulo y prosigamos de manera más resuelta a formar la nación digna que debemos legar a nuestra progenie.