Estoy asustada
No hace mucho terminé el árbol genealógico de mi familia. Vivos sumamos unas 120 personas descendientes de Doña Valeria Acevedo, de Madrid, quien murió a los 107 años de edad, en Medellín, Colombia, cuando ni siquiera había nacido el que empezó con el cartel de la droga en ese país. Estoy acostumbrada, pues, a convivir con una familia numerosa y esto me agrada.
El domingo, 18 de junio del 2000, plana 4 del diario La Prensa, observé un esquema parecido a mi árbol, con dos diferencias fundamentales así: sólo eran 19 miembros de la misma familia, y todos trabajando para el gobierno actual. La familia Escalona García, Escalona Ríos y Escalona Avila. Todos bien remunerados. Este nepotismo que tanto se le criticó al Toro, me asusta. Tenemos 14.5% de la población desempleada con despidos de personas con muchos años de servicio y sueldos de apenas B/.250.00.
La transacción del BNP en relación con el edificio Poli, aunque legal, fue una movida escandalosa. También me causan temor. Mis neuronas están acostumbradas a la transparencia y a la ética. Ellas no resisten este rejuego de ajedrez complicado.
El miércoles, 21 de junio El Universal anuncia que en el gobierno de la Doña se aumentaron los gastos. En el primer trimestre del 2000 se registró un incremento de 83 millones de dólares (13.70%), mientras que las inversiones disminuyeron en 10.8%, esto en comparación al mismo período en 1999. Se ha señalado mucho de la caja menuda de la presidencia del Toro. La actual, sin embargo, va siguiendo los mismos pasos, hasta más acelerados.
Me llaman la atención las cifras, pero no juego con ellas -las analizo-Es interesante ver cómo Argentina disminuyó mil millones de dólares en intereses de su deuda externa, mediante el canje de viejos títulos por un nuevo bono global a 15 años. Panamá quería hacer algo similar pero con dinero en efectivo.¿Por qué no aprendemos?
Me asustó tremendamente el pacto Arnulfista-PRD. Desde que se iniciaron las exposiciones "Juliao" sobre la disposición del FFD, he escrito varios artículos sobre el tema. Nunca le vi ni pie ni cabeza. A la tercera vía la critiqué parejamente, y la proposición Solidaridad y Bancada Popular me permitieron respirar un tanto. No soy PRD (lo he mencionado antes), pero alababa la resistencia de ellos de no tocar el FFD ni las acciones de Cable & Wireless. El giro de 180 grados del PRD me ha parecido una entrega por algo que no defino. En política no hay nada gratis.
En mis 50 años de experiencia bancaria jamás vi desembolsar por adelantado intereses devengados en cualquier cuenta y mucho menos 559 millones de U.S. dólares. Razono, entonces, que en el bien que me ocupa se está tocando el capital. Dificulto que lo que queda podrá producir 8 1/2 % ó 10% para regresar al final de cuatro años con el capital original de 1300 millones de dólares. Sin tocarlo hubiera llegado a ser mucho más. ¿Por qué conformarnos con quedarnos estáticos? Ya no estoy asustada, ¡lo que tengo es pánico!
El domingo, 18 de junio del 2000, plana 4 del diario La Prensa, observé un esquema parecido a mi árbol, con dos diferencias fundamentales así: sólo eran 19 miembros de la misma familia, y todos trabajando para el gobierno actual. La familia Escalona García, Escalona Ríos y Escalona Avila. Todos bien remunerados. Este nepotismo que tanto se le criticó al Toro, me asusta. Tenemos 14.5% de la población desempleada con despidos de personas con muchos años de servicio y sueldos de apenas B/.250.00.
La transacción del BNP en relación con el edificio Poli, aunque legal, fue una movida escandalosa. También me causan temor. Mis neuronas están acostumbradas a la transparencia y a la ética. Ellas no resisten este rejuego de ajedrez complicado.
El miércoles, 21 de junio El Universal anuncia que en el gobierno de la Doña se aumentaron los gastos. En el primer trimestre del 2000 se registró un incremento de 83 millones de dólares (13.70%), mientras que las inversiones disminuyeron en 10.8%, esto en comparación al mismo período en 1999. Se ha señalado mucho de la caja menuda de la presidencia del Toro. La actual, sin embargo, va siguiendo los mismos pasos, hasta más acelerados.
Me llaman la atención las cifras, pero no juego con ellas -las analizo-Es interesante ver cómo Argentina disminuyó mil millones de dólares en intereses de su deuda externa, mediante el canje de viejos títulos por un nuevo bono global a 15 años. Panamá quería hacer algo similar pero con dinero en efectivo.¿Por qué no aprendemos?
Me asustó tremendamente el pacto Arnulfista-PRD. Desde que se iniciaron las exposiciones "Juliao" sobre la disposición del FFD, he escrito varios artículos sobre el tema. Nunca le vi ni pie ni cabeza. A la tercera vía la critiqué parejamente, y la proposición Solidaridad y Bancada Popular me permitieron respirar un tanto. No soy PRD (lo he mencionado antes), pero alababa la resistencia de ellos de no tocar el FFD ni las acciones de Cable & Wireless. El giro de 180 grados del PRD me ha parecido una entrega por algo que no defino. En política no hay nada gratis.
En mis 50 años de experiencia bancaria jamás vi desembolsar por adelantado intereses devengados en cualquier cuenta y mucho menos 559 millones de U.S. dólares. Razono, entonces, que en el bien que me ocupa se está tocando el capital. Dificulto que lo que queda podrá producir 8 1/2 % ó 10% para regresar al final de cuatro años con el capital original de 1300 millones de dólares. Sin tocarlo hubiera llegado a ser mucho más. ¿Por qué conformarnos con quedarnos estáticos? Ya no estoy asustada, ¡lo que tengo es pánico!