EU: política exterior inalterada
Durante la campaña presidencial de los Estados Unidos, George W. Bush manifestó que de llegar a la Casa Blanca, fundamentaría su política exterior en un internacionalismo americano diferente. Sin embargo, los objetivos que plantea en esta materia son muy parecidos a los de su predecesor. Al igual que Clinton, Bush tratará de desarrollar un sistema de defensa antimisiles frente a las potenciales amenazas de China, Korea del Norte y Rusia; condenará las agresiones de China sobre Taiwan, pero tratará de estrechar lazos comerciales con ella; defenderá los intereses estadounidenses y promoverá la paz en el Medio Oriente, manteniendo una línea dura contra Hussein; apoyará la intervención humanitaria en Kosovo, pero el continente africano no estará dentro de sus intereses estratégicos nacionales; restringirá la importación de drogas hacia las fronteras estadounidenses y apoyará el Plan Colombia. Varios analistas políticos estadounidenses consideran que las críticas del Congreso y los lobbies hacia las políticas de la Administración, le restan cierta coherencia a la política exterior de los Estados Unidos. Sin embargo, Bush está decidido a ganarse el apoyo del Congreso y para ello, contará con la experiencia del equipo de política exterior de su padre.
El vicepresidente Dick Cheney será el encargado de estrechar lazos con el Congreso. Cheney, antiguo secretario de Defensa de Bush padre, fue uno de los cerebros detrás de las operaciones militares Causa Justa en Panamá y Tormenta del Desierto en el Medio Oriente. Colin Powell, jefe del Estado Mayor Conjunto durante la invasión a Panamá y la Guerra del Golfo Pérsico, será el nuevo Secretario de Estado. Los objetivos de Powell son muy parecido a los de Clinton y Madeleine Albright: instar a las diferentes naciones a seguir el camino de los Estados Unidos hacia la democracia y los mercados abiertos. Bush también designó a Condoleezza Rice como asesora de Seguridad Nacional Rice,, tutora del nuevo presidente en asuntos internacionales, jugó un papel fundamental durante la presidencia de Bush padre en las reformas democráticas en Polonia y en el manejo de las políticas hacia la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
Además de la política exterior, la defensa es otra de las prioridades del nuevo presidente. La designación de Donald Rumsfeld como Secretario de Defensa responde a la búsqueda de un mayor acercamiento entre el Pentágono y la Casa Blanca. El antiguo Secretario de Defensa durante la presidencia de Gerald Ford tendrá que modernizar las fuerzas armadas, elaborar un sistema de defensa antimisiles y luchar contra la falta de presupuesto en el Pentágono. Rumsfeld, que se ha mostrado a favor de la permanencia de los "marines" en la isla de Vieques y de la posible reanudación de ejercicios de entrenamiento militar en la isla Nena, será una de las piezas claves en el tema del saneamiento de los polígonos de tiro en Panamá. Es poco probable que el mismo se muestre a favor de la limpieza de las 3,175 hectáreas contaminadas, ya que los fondos para la detección y remoción de la amenaza tendría que salir del presupuesto del Pentágono. Los militares estadounidenses todavía se muestran reacios a cumplir con esta responsabilidad, porque consideran que una respuesta favorable para Panamá provocará que otras naciones en igualdad de condiciones - como Filipinas, por ejemplo - también soliciten indemnizaciones y saneamientos. Mientras tanto, en los polígonos de tiro de Balboa Oeste, Piña y Nuevo Emperador la contaminación está a la orden del día, ya que los explosivos sin detonar -que se calculan en más de cien mil- siguen liberando compuestos químicos y tóxicos que desmejoran la calidad de los suelos y las aguas subterráneas.
El vicepresidente Dick Cheney será el encargado de estrechar lazos con el Congreso. Cheney, antiguo secretario de Defensa de Bush padre, fue uno de los cerebros detrás de las operaciones militares Causa Justa en Panamá y Tormenta del Desierto en el Medio Oriente. Colin Powell, jefe del Estado Mayor Conjunto durante la invasión a Panamá y la Guerra del Golfo Pérsico, será el nuevo Secretario de Estado. Los objetivos de Powell son muy parecido a los de Clinton y Madeleine Albright: instar a las diferentes naciones a seguir el camino de los Estados Unidos hacia la democracia y los mercados abiertos. Bush también designó a Condoleezza Rice como asesora de Seguridad Nacional Rice,, tutora del nuevo presidente en asuntos internacionales, jugó un papel fundamental durante la presidencia de Bush padre en las reformas democráticas en Polonia y en el manejo de las políticas hacia la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
Además de la política exterior, la defensa es otra de las prioridades del nuevo presidente. La designación de Donald Rumsfeld como Secretario de Defensa responde a la búsqueda de un mayor acercamiento entre el Pentágono y la Casa Blanca. El antiguo Secretario de Defensa durante la presidencia de Gerald Ford tendrá que modernizar las fuerzas armadas, elaborar un sistema de defensa antimisiles y luchar contra la falta de presupuesto en el Pentágono. Rumsfeld, que se ha mostrado a favor de la permanencia de los "marines" en la isla de Vieques y de la posible reanudación de ejercicios de entrenamiento militar en la isla Nena, será una de las piezas claves en el tema del saneamiento de los polígonos de tiro en Panamá. Es poco probable que el mismo se muestre a favor de la limpieza de las 3,175 hectáreas contaminadas, ya que los fondos para la detección y remoción de la amenaza tendría que salir del presupuesto del Pentágono. Los militares estadounidenses todavía se muestran reacios a cumplir con esta responsabilidad, porque consideran que una respuesta favorable para Panamá provocará que otras naciones en igualdad de condiciones - como Filipinas, por ejemplo - también soliciten indemnizaciones y saneamientos. Mientras tanto, en los polígonos de tiro de Balboa Oeste, Piña y Nuevo Emperador la contaminación está a la orden del día, ya que los explosivos sin detonar -que se calculan en más de cien mil- siguen liberando compuestos químicos y tóxicos que desmejoran la calidad de los suelos y las aguas subterráneas.