¿Existe en Panamá discriminación?
Con el inicio de nuestra era republicana llegan a nuestro país los norteamericanos militares y civiles para reiniciar los trabajos de construcción del Canal e iniciar los del Ferrocarril de Panamá y con ellos también llegan los negros afroantillanos que fueron utilizados en las labores más difíciles y los trabajos más duros. Igualmente llegan a Panamá los chinos y otros grupos étnicos.
Debemos tener en cuenta que hoy día los panameños sentimos gran orgullo por el logro de esta obra de beneficio mundial (el Canal de Panamá), la cual se pudo lograr con el trabajo y sacrificio de los inmigrantes y muchos perdieron la vida por enfermedades o en accidentes de trabajo.
Los norteamericanos también trajeron a Panamá sus costumbres y la discriminación racial. Cuando era niño escuchaba conversaciones de personas que trabajaban en la antigua Zona del Canal que comentaban sobre la desigualdad en el trato a los empleados por diferencia de color, y la existencia de una marcada división con el "Gold Roll" y "Silver Roll". Al "Gold Roll" únicamente tenían derecho los norteamericanos de raza blanca y a los que ellos consideraban blancos, por el color de su piel y su tipo de cabello. Sólo los de raza blanca podían utilizar única y exclusivamente las mejores instalaciones, tales como supermercados, salas de cine, restaurantes, clubes, sanitarios y hasta fuentes de agua, es decir, que a los negros, mestizos e indios les era totalmente vedado poder utilizar esas instalaciones.
La mayoría de los panameños de esa época no estaban de acuerdo con esa situación; sin embargo, tenían que aceptarla para poder continuar en sus puestos de trabajo. Después de las luchas de los líderes negros en los Estados Unidos de América, que culminaron con la igualdad de derechos humanos, disminuye considerablemente la discriminación racial en el área canalera.
Con el pasar de los años la situación fue mejorando en la antigua Zona del Canal, como resultado de leyes aprobadas por el Congreso norteamericano que favorecía a hombres y mujeres de raza negra, y hoy en día los Estados Unidos es el país que se ha destacado como mayor defensor de los derechos humanos en el mundo.
Creo que todavía se observa en nuestro país algunas manifestaciones aisladas de discriminación racial, o de tipo social y económico, entre otras; incluso se dan casos en familias en que algunos de sus miembros por el hecho de contar con mayores recursos económicos o por pertenecer a un grupo social determinado, marginan a sus propios familiares y no los toman en cuenta en sus reuniones de carácter social.
En los últimos meses hemos escuchado manifestaciones de protestas de jóvenes de color a quienes con diferentes pretextos no se les ha permitido entrar en algunas discotecas, situación que aparentemente ha ido en aumento y sus denuncias han llegado hasta la Defensoría del Pueblo.
Pienso que es tiempo de recapacitar y ver con toda objetividad la situación porque nuestro país es cosmopolita, siendo éste entre otros, uno de los grandes atractivos; su gente, sus costumbres y su música variada (calipso, regae, salsa, merengue, etc.). Tenemos también una variedad de comidas en las que se destacan las afroantillanas, oriental, italiana, españolas, entre otras, legado de diferentes grupos étnicos que viven en nuestro país.
Panamá es un país con una población en su origen formada por más de un 90% de inmigrantes, por lo tanto podemos decir que es un crisol de razas y los indios nativos son los verdaderos pobladores autóctonos de este territorio. Es inexplicable que en la actualidad se actúe de esta manera y más cuando estamos por entrar al próximo milenio. Recordemos que todos somos panameños y juntos lograremos un Panamá mejor.
Debemos tener en cuenta que hoy día los panameños sentimos gran orgullo por el logro de esta obra de beneficio mundial (el Canal de Panamá), la cual se pudo lograr con el trabajo y sacrificio de los inmigrantes y muchos perdieron la vida por enfermedades o en accidentes de trabajo.
Los norteamericanos también trajeron a Panamá sus costumbres y la discriminación racial. Cuando era niño escuchaba conversaciones de personas que trabajaban en la antigua Zona del Canal que comentaban sobre la desigualdad en el trato a los empleados por diferencia de color, y la existencia de una marcada división con el "Gold Roll" y "Silver Roll". Al "Gold Roll" únicamente tenían derecho los norteamericanos de raza blanca y a los que ellos consideraban blancos, por el color de su piel y su tipo de cabello. Sólo los de raza blanca podían utilizar única y exclusivamente las mejores instalaciones, tales como supermercados, salas de cine, restaurantes, clubes, sanitarios y hasta fuentes de agua, es decir, que a los negros, mestizos e indios les era totalmente vedado poder utilizar esas instalaciones.
La mayoría de los panameños de esa época no estaban de acuerdo con esa situación; sin embargo, tenían que aceptarla para poder continuar en sus puestos de trabajo. Después de las luchas de los líderes negros en los Estados Unidos de América, que culminaron con la igualdad de derechos humanos, disminuye considerablemente la discriminación racial en el área canalera.
Con el pasar de los años la situación fue mejorando en la antigua Zona del Canal, como resultado de leyes aprobadas por el Congreso norteamericano que favorecía a hombres y mujeres de raza negra, y hoy en día los Estados Unidos es el país que se ha destacado como mayor defensor de los derechos humanos en el mundo.
Creo que todavía se observa en nuestro país algunas manifestaciones aisladas de discriminación racial, o de tipo social y económico, entre otras; incluso se dan casos en familias en que algunos de sus miembros por el hecho de contar con mayores recursos económicos o por pertenecer a un grupo social determinado, marginan a sus propios familiares y no los toman en cuenta en sus reuniones de carácter social.
En los últimos meses hemos escuchado manifestaciones de protestas de jóvenes de color a quienes con diferentes pretextos no se les ha permitido entrar en algunas discotecas, situación que aparentemente ha ido en aumento y sus denuncias han llegado hasta la Defensoría del Pueblo.
Pienso que es tiempo de recapacitar y ver con toda objetividad la situación porque nuestro país es cosmopolita, siendo éste entre otros, uno de los grandes atractivos; su gente, sus costumbres y su música variada (calipso, regae, salsa, merengue, etc.). Tenemos también una variedad de comidas en las que se destacan las afroantillanas, oriental, italiana, españolas, entre otras, legado de diferentes grupos étnicos que viven en nuestro país.
Panamá es un país con una población en su origen formada por más de un 90% de inmigrantes, por lo tanto podemos decir que es un crisol de razas y los indios nativos son los verdaderos pobladores autóctonos de este territorio. Es inexplicable que en la actualidad se actúe de esta manera y más cuando estamos por entrar al próximo milenio. Recordemos que todos somos panameños y juntos lograremos un Panamá mejor.