¿Existe verdadera libertad de expresión?
El tema de libertad siempre me ha fascinado y trato de aprovechar la poca libertad que, en realidad tenemos en la vida, entre ellas la libertad de pensamiento que es la única verdadera.
Mucho se habla, se escribe y se discute sobre la libertad de expresión; pero poco se ha logrado sobre la misma que, al final se viola, se pisotea y se ignora en todas las formas. ¿Hasta dónde periodistas que trabajan en algunos medios de comunicación pueden decir lo que deseen, lo que saben, sin alterar las líneas que han tirado previamente sus dueños y que deben seguir so pena de ser reprendidos? Los temas a tratar son los que piensan quienes mandan y, en esa forma, limitan el decir de los que escriben. Por fortuna no sucede en todos.
Los gobiernos y algunas personalidades tienen prioridad en las noticias y, con la presión de no darles propaganda, que paga parte de los gastos, muchas veces se hace necesario complacerlos. Sabemos que en este gobierno, ciertos personajes se imponen en los medios de comunicación diariamente, acaparando los espacios que debieran ser compartidos con la oposición y con otras noticias que, es posible, vayan en contra del gobierno. Y ay de que se les niegue el espacio a esos personajes.
En ocasiones, durante tres o cuatro días continuos, son los del PRD los invitados, los entrevistados, y otros que quisieran hablar y opinar no tienen acceso. ¿Es eso libertad de expresión?
Existen otros programas que limitan la presencia a ciertos y permanentes invitados. A veces resultan figuritas repetidas, cuando existen otros panameños a quienes les agradaría participar; sin embargo, no se les abre esa oportunidad; esta situación nos limita a escuchar las mismas opiniones diariamente.
No es fácil acceder a algunos medios de comunicación para presentar una queja, un pensamiento, una insatisfacción o una alegría por un suceso. Cuántas veces nos hacen entrevistas en donde uno se exprime el cerebro para dar lo mejor de sí en las respuestas, luego ponen un solo párrafo que no tiene nada que ver con lo que dijiste En los periódicos ponen párrafos sueltos que, muchas veces no encajan coherentemente con lo que se quiso decir. Griselda López en un escrito, el último domingo, habla de equivocaciones que han cometido algunos periodistas con ella y dice que "la distorsión de la información se ha constituido en un nuevo oficio". ¿Es esto libertad de expresión?
Los partidos políticos no son libres de escoger su equipo que se encargue de ir a los medios o estar en contacto con ellos. Se envía una lista de nombres y los conductores de programas escogen a quienes ellos quieren. Vuelve a repetirse el fenómeno de encontrar a los mismos personajes en todos los programas noticiosos. Es decir, no dan a los partidos la libertad de escoger a quienes expongan en su nombre. Y mejor no protestes, porque te ponen en a página 95 del directorio telefónico, es decir, quedas en el ostracismo.
En ocasiones haces llegar una información a tus amistades de los medios y no dicen nada al respecto, dependiendo del tenor de la noticia, por temor a tocar a personalidades ya sean extranjeras o nacionales. Tampoco es libertad de expresión, ya que existe auto represión.
Debo reconocer que, en tiempos pasados, mientras ocupaba posiciones ya fuera en la Asociación Médica Nacional o en el partido político, fui beneficiada por los medios. Bastó que no ocupara más esas posiciones para que sólo algunos pocos me tomen en cuenta. No es que me haga falta para vivir. Sólo lo pongo como ejemplo. También debo recalcar que en la columna que escribo los miércoles aquí, en el Panamá América, no se me reprime ni se me coarta en nada lo que deseo decir y escribir, al igual que a los demás columnistas. Pero en otros dos diarios donde también fui colaboradora, en uno que ya no existe, deseaban que siguiera la línea de pensamiento del mismo, y me quedé sin columna. En el otro escribía mientras estaba la dictadura militar, exponiéndome a cualquier represalia. Después de la liberación, no quisieron saber más de mis artículos y me dijeron que debían hacer fila en orden de llegada; eso no es falta de libertad, es algo peor.
Espero que, luego de esta columna, no sea sometida a un ostracismo por el sólo hecho de dar mi opinión. Lo que busco es tener lo que tanto buscamos y por lo que luchamos: Libertad en todo el sentido de la palabra.
(marisin@movistar.com.pa)
Unas 5 mil personas que suben diariamente a los pisos superiores están en aprietos.
Una de las aseguradas dijo que es increíble que las autoridades del nosocomio sabiendo que los ascensores datan de hace 36 años, esperaron que se dañaran para proceder.
Cuando este medio trató de cubrir la queja, aún autorizados, un agente de seguridad del Complejo de apellido Herrera nos agredió verbalmente e impidió el trabajo periodístico.
Varios asegurados señalaron que desde las muertes por el dietilenglicol la seguridad abusa de su autoridad.
René Luciani es el director de la Caja de Seguro Social (CSS) y tiene programado obtener durante el 2007, un total de B/.903.6 millones, en concepto de recaudación del cobro general de cuotas.
Por otro lado, el presupuesto de medicamentos aprobado para este año es por la suma de B/.87 millones, que incluyó un crédito extraordinario de B/.25 millones. Sin embargo, la queja de los usuarios es que nunca hay medicamentos en la CSS.
Mucho se habla, se escribe y se discute sobre la libertad de expresión; pero poco se ha logrado sobre la misma que, al final se viola, se pisotea y se ignora en todas las formas. ¿Hasta dónde periodistas que trabajan en algunos medios de comunicación pueden decir lo que deseen, lo que saben, sin alterar las líneas que han tirado previamente sus dueños y que deben seguir so pena de ser reprendidos? Los temas a tratar son los que piensan quienes mandan y, en esa forma, limitan el decir de los que escriben. Por fortuna no sucede en todos.
Los gobiernos y algunas personalidades tienen prioridad en las noticias y, con la presión de no darles propaganda, que paga parte de los gastos, muchas veces se hace necesario complacerlos. Sabemos que en este gobierno, ciertos personajes se imponen en los medios de comunicación diariamente, acaparando los espacios que debieran ser compartidos con la oposición y con otras noticias que, es posible, vayan en contra del gobierno. Y ay de que se les niegue el espacio a esos personajes.
En ocasiones, durante tres o cuatro días continuos, son los del PRD los invitados, los entrevistados, y otros que quisieran hablar y opinar no tienen acceso. ¿Es eso libertad de expresión?
Existen otros programas que limitan la presencia a ciertos y permanentes invitados. A veces resultan figuritas repetidas, cuando existen otros panameños a quienes les agradaría participar; sin embargo, no se les abre esa oportunidad; esta situación nos limita a escuchar las mismas opiniones diariamente.
No es fácil acceder a algunos medios de comunicación para presentar una queja, un pensamiento, una insatisfacción o una alegría por un suceso. Cuántas veces nos hacen entrevistas en donde uno se exprime el cerebro para dar lo mejor de sí en las respuestas, luego ponen un solo párrafo que no tiene nada que ver con lo que dijiste En los periódicos ponen párrafos sueltos que, muchas veces no encajan coherentemente con lo que se quiso decir. Griselda López en un escrito, el último domingo, habla de equivocaciones que han cometido algunos periodistas con ella y dice que "la distorsión de la información se ha constituido en un nuevo oficio". ¿Es esto libertad de expresión?
Los partidos políticos no son libres de escoger su equipo que se encargue de ir a los medios o estar en contacto con ellos. Se envía una lista de nombres y los conductores de programas escogen a quienes ellos quieren. Vuelve a repetirse el fenómeno de encontrar a los mismos personajes en todos los programas noticiosos. Es decir, no dan a los partidos la libertad de escoger a quienes expongan en su nombre. Y mejor no protestes, porque te ponen en a página 95 del directorio telefónico, es decir, quedas en el ostracismo.
En ocasiones haces llegar una información a tus amistades de los medios y no dicen nada al respecto, dependiendo del tenor de la noticia, por temor a tocar a personalidades ya sean extranjeras o nacionales. Tampoco es libertad de expresión, ya que existe auto represión.
Debo reconocer que, en tiempos pasados, mientras ocupaba posiciones ya fuera en la Asociación Médica Nacional o en el partido político, fui beneficiada por los medios. Bastó que no ocupara más esas posiciones para que sólo algunos pocos me tomen en cuenta. No es que me haga falta para vivir. Sólo lo pongo como ejemplo. También debo recalcar que en la columna que escribo los miércoles aquí, en el Panamá América, no se me reprime ni se me coarta en nada lo que deseo decir y escribir, al igual que a los demás columnistas. Pero en otros dos diarios donde también fui colaboradora, en uno que ya no existe, deseaban que siguiera la línea de pensamiento del mismo, y me quedé sin columna. En el otro escribía mientras estaba la dictadura militar, exponiéndome a cualquier represalia. Después de la liberación, no quisieron saber más de mis artículos y me dijeron que debían hacer fila en orden de llegada; eso no es falta de libertad, es algo peor.
Espero que, luego de esta columna, no sea sometida a un ostracismo por el sólo hecho de dar mi opinión. Lo que busco es tener lo que tanto buscamos y por lo que luchamos: Libertad en todo el sentido de la palabra.
(marisin@movistar.com.pa)
Unas 5 mil personas que suben diariamente a los pisos superiores están en aprietos.
Una de las aseguradas dijo que es increíble que las autoridades del nosocomio sabiendo que los ascensores datan de hace 36 años, esperaron que se dañaran para proceder.
Cuando este medio trató de cubrir la queja, aún autorizados, un agente de seguridad del Complejo de apellido Herrera nos agredió verbalmente e impidió el trabajo periodístico.
Varios asegurados señalaron que desde las muertes por el dietilenglicol la seguridad abusa de su autoridad.
René Luciani es el director de la Caja de Seguro Social (CSS) y tiene programado obtener durante el 2007, un total de B/.903.6 millones, en concepto de recaudación del cobro general de cuotas.
Por otro lado, el presupuesto de medicamentos aprobado para este año es por la suma de B/.87 millones, que incluyó un crédito extraordinario de B/.25 millones. Sin embargo, la queja de los usuarios es que nunca hay medicamentos en la CSS.