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Experiencias de un turista en Panamá


El aeropuerto de Tocumen, que parece haber superado su crisis con los sistemas de aire acondicionado, impresiona positivamente a cualquier visitante ... hasta que llega a los cubículos de migración. Hay que reconocer que hoy en día son más amables y corteses que en el pasado reciente, pero la infraestructura no es digna del resto de las facilidades aeroportuarias. Luego, el trámite de aduanas que no es significativamente diferente a la de otros países y hasta mucho menos intimidante.
Al salir de los recintos de acceso restringido comienza la verdadera odisea. Entre los maleteros, taxistas y visitantes que esperan ansiosamente a sus familiares y amigos, el forastero tiene su primer encuentro con los que serán sus anfitriones durante su estadía. La negociación para lograr transporte es sumamente traumática, aún para los nacionales. Le puede tocar la mala suerte de encontrarse con que la salida del aeropuerto está congestionada porque, por ejemplo, una docena de buses con jóvenes y adultos esperan ansiosamente la llegada del equipo juvenil de beis que arriba al país luego de ganar una torneo regional.
Afortundamente, Panamá cuenta con muy buenas facilidades hoteleras, por lo que todo visitante debe quedar satisfecho al llegar a cualquier estancia donde tenía programado permanecer durante su estadía.
Cada vez es más fácil para los turistas programar visitas a los principales sitios de interés. Por supuesto que el Canal sigue siendo uno de los lugares preferidos, especialmente porque cuenta con facilidades para recibirlos. Sin embargo, cuando se habla de sitios como Panamá La Vieja, el Fuerte de San Lorenzo y Portobelo, por mencionar algunos, la impresión no es tan positiva, por decir lo menos. La infraestructura vial todavía es comparativamente pobre, la calidad de los guías turísticos podría mejorar significativamente, las facilidades en los sitios no llenan estándares internacionales y es evidente, rápidamente, que las riquezas históricas locales no cuentan con la atención y cuidado nacional que merecen.
Panamá sólo podrá convertirse en un destino turístico de importancia si, como México, se adiestra al personal para atender al turista; se invierte en infraestructura, no sólo para recibir cruceros, sino también para facilitar su movimiento a lugares de interés; se mantienen adecuadamente dichos lugares y construyen las facilidades para satisfacer las necesidades de los extranjeros. Para ello se requieren recursos estatales y la actuación concertada entre el sector público y privado. ¡Manos a la obra!


101 años de Panamá América

 
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