Explico mi voto
No sorprendo a nadie (al menos en la provincia de Chiriquí) si digo que voy a votar por Guillermo Endara Galimany. Poco después de que el Partido Solidaridad lanzó su candidatura escribí "Votemos por Endara". Ese es mi candidato por muchas razones.
Explico que en las próximas elecciones veo solamente a dos candidatos con posibilidades de triunfar: Guillermo Endara y Martín Torrijos. No vale la pena hablar de los otros aspirantes a Presidente; y he puesto primero a Endara que a Torrijos, porque no creo en la objetividad de las encuestas, que desde la primera puso al joven que han mantenido ahí hasta la última.
Por simple lógica: después del escándalo de PEC, cuando se reveló toda (?) la maquinación fraudulenta que envolvía a íntimos y familiares del candidato del PRD, fue cuando la encuesta lo puso en su mejor opción con casi el 50% de los votos. ¡Ni que fuéramos masoquistas! O que nos suceda lo que dijo recientemente Carlos Alberto Montaner: "No saber elegir es una tragedia".
No conozco al joven Torrijos, pero no tiene nada por lo que me inclinaría a votar por él. Puede ser un buen muchacho -como lo llamó un amigo suyo-, sin embargo voy a votar por alguien que sea bastante más que un buen muchacho.
El joven Martín pone como paradigma de su futura conducta la de su padre, el general Omar Torrijos; y nadie puede objetarle que quiera a su padre, pero los que sufrimos la negra dictadura que significó la "Era de Torrijos", no tenemos ningún empeño en que ésta se repita.
Y es que nunca he creído en lo que han dicho los políticos, sino en lo que han hecho.
Los amigos del fallecido dictador lo soñaron con todas las virtudes, pero sus acciones demostraron que sus palabras no tuvieron correspondencia con la horrible situación que creó en el país.
Dicen sus amigos que el General soñaba con una patria libre, justa y decente, sin embargo, durante su gobierno, cerraron todos los periódicos de oposición, liquidaron los partidos políticos, cancelaron las libertades individuales, barrieron con la Constitución Nacional y le entregaron el país para que fuera el YO Supremo. Durante su gobierno encarcelaron, torturaron, desterraron y asesinaron a los que protestaban y se mostraban en oposición a su forma de gobernar. Durante su gobierno se cometieron toda clase de robos y de estafas: una banda de gallinazos cayó sobre la res pública y la dejaron en los huesos. Durante el gobierno de Torrijos asesinaron al abogado Rubén Miró, al joven Heliodoro Portugal, al padre Héctor Gallego, a Floyd Britton; a la adolescente Rita Wald la secuestraron y asesinaron. Y la madre, desesperada, le preguntaba al General: ¿Dónde está mi hija? Nunca apareció. Y así cientos de casos más.
El General dijo que, para los que no estaban de acuerdo con su gobierno, tenía aviones listos para llevarlos a Miami (que fue la sede de los desterrados).
Ahora su hijo, candidato, proclama que admira y emulará a su padre... Está en su derecho, pero a los que vivimos la tragedia que nos impuso, no gracias, no nos conviene que se repita.
En cambio voy a votar por Endara, porque convirtió el basurero que le dejó la dictadura en una república que marchó por la reivindicación de sus valores democráticos; y en su gobierno se respiró al fin la libertad y la decencia que los otros habían destruido.
Cuando hace poco estuvo Guillermo Endara en mi programa radial en David, Chiriquí, se lo dije: "En 1989 voté por usted, sin saber quién era, porque estaba contra la dictadura; ahora voy a votar por usted, porque se trata de usted..." Porque es un hombre honrado, decente, un patriota, voy a votar por Endara.
Explico que en las próximas elecciones veo solamente a dos candidatos con posibilidades de triunfar: Guillermo Endara y Martín Torrijos. No vale la pena hablar de los otros aspirantes a Presidente; y he puesto primero a Endara que a Torrijos, porque no creo en la objetividad de las encuestas, que desde la primera puso al joven que han mantenido ahí hasta la última.
Por simple lógica: después del escándalo de PEC, cuando se reveló toda (?) la maquinación fraudulenta que envolvía a íntimos y familiares del candidato del PRD, fue cuando la encuesta lo puso en su mejor opción con casi el 50% de los votos. ¡Ni que fuéramos masoquistas! O que nos suceda lo que dijo recientemente Carlos Alberto Montaner: "No saber elegir es una tragedia".
No conozco al joven Torrijos, pero no tiene nada por lo que me inclinaría a votar por él. Puede ser un buen muchacho -como lo llamó un amigo suyo-, sin embargo voy a votar por alguien que sea bastante más que un buen muchacho.
El joven Martín pone como paradigma de su futura conducta la de su padre, el general Omar Torrijos; y nadie puede objetarle que quiera a su padre, pero los que sufrimos la negra dictadura que significó la "Era de Torrijos", no tenemos ningún empeño en que ésta se repita.
Y es que nunca he creído en lo que han dicho los políticos, sino en lo que han hecho.
Los amigos del fallecido dictador lo soñaron con todas las virtudes, pero sus acciones demostraron que sus palabras no tuvieron correspondencia con la horrible situación que creó en el país.
Dicen sus amigos que el General soñaba con una patria libre, justa y decente, sin embargo, durante su gobierno, cerraron todos los periódicos de oposición, liquidaron los partidos políticos, cancelaron las libertades individuales, barrieron con la Constitución Nacional y le entregaron el país para que fuera el YO Supremo. Durante su gobierno encarcelaron, torturaron, desterraron y asesinaron a los que protestaban y se mostraban en oposición a su forma de gobernar. Durante su gobierno se cometieron toda clase de robos y de estafas: una banda de gallinazos cayó sobre la res pública y la dejaron en los huesos. Durante el gobierno de Torrijos asesinaron al abogado Rubén Miró, al joven Heliodoro Portugal, al padre Héctor Gallego, a Floyd Britton; a la adolescente Rita Wald la secuestraron y asesinaron. Y la madre, desesperada, le preguntaba al General: ¿Dónde está mi hija? Nunca apareció. Y así cientos de casos más.
El General dijo que, para los que no estaban de acuerdo con su gobierno, tenía aviones listos para llevarlos a Miami (que fue la sede de los desterrados).
Ahora su hijo, candidato, proclama que admira y emulará a su padre... Está en su derecho, pero a los que vivimos la tragedia que nos impuso, no gracias, no nos conviene que se repita.
En cambio voy a votar por Endara, porque convirtió el basurero que le dejó la dictadura en una república que marchó por la reivindicación de sus valores democráticos; y en su gobierno se respiró al fin la libertad y la decencia que los otros habían destruido.
Cuando hace poco estuvo Guillermo Endara en mi programa radial en David, Chiriquí, se lo dije: "En 1989 voté por usted, sin saber quién era, porque estaba contra la dictadura; ahora voy a votar por usted, porque se trata de usted..." Porque es un hombre honrado, decente, un patriota, voy a votar por Endara.