Falta un campesino en la Junta Directiva de la ACP
Un conspicuo miembro de la Junta Directiva de la ACP, otrora defensor de los derechos de los panameños más humildes y desposeídos, escribe para decirnos que los 35 mil campesinos que viven en la cuenca del Canal, ya por cinco generaciones, "viven en una situación de grave atraso", tratando, a través de sus planteamientos, de justificar los planes trazados de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y su Junta Directiva, para desarraigar y expulsarlos por la vía de las engañosas y efímeras indemnizaciones, de sus predios ancestrales y envidiable hábitat boscoso, sus moradas, casas, bohíos, huertos, potreros, ríos, sus compañeros inseparables, iglesias, campos de juego, cementerios con los restos de sus seres queridos.
Le preguntaríamos al señor director de la ACP: ¿Si estos campesinos viven en una situación de "grave atraso", entonces por qué su expectativa de vida (78 años) es superior a la de nosotros, los capitalinos (74 años), según "Panamá en Cifras"? Agregó el director en sus reflexiones que de cada 10 niños de la cuenca, dos no asisten a la escuela. ¡Caramba, de 10 reciben educación ocho; lo considero bueno! En la capital y Colón de cada 10 niños no asisten dos y se pavean dos más, total cuatro que no reciben educación.
También nos ilustra que para tener acceso a los servicios médicos, aquellos "cuencuenses" tienen que caminar una hora. En las ciudades tienes que estar dentro de un "Diablo Rojo" una hora y después tres horas más de fila para que te vea un médico. ¿Quién cuenta en su entorno con mejores condiciones de vida, el panameño que vive en los edificios Tuira y Chucunaque, frente a la USMA; los multifamiliares ubicados en Barraza; los edificios de vecindario en Colón, Santa Isabel y Portobelo; los edificios de San Joaquín más allá de Pedregal...o los panameños que viven en la Encantada, cabecera del río Indio, Ciricito, Aguacate, El Cacao, Río Diego, Río Toabré, Coclé del Norte, Caño Sucio, etc., etc.? Aquellos panameños son casi autosuficientes, al extremo que muy poco les interesa conocer a presidentes ni legisladores para subsistir. Tan autosuficiente son que no utilizan monedas para adquirir sus alimentos básicos, ya que "ellos lo producen" en sus huertos, crían, pescan y cazan. El citadino sí necesita de monedas para ello, más los compromisos de renta y energía. Para lograrlo debe tener empleo, lo que es deficitario en el país. Y cuando un hombre no puede llevar los alimentos a su prole porque no tiene empleo, usted bien lo sabe viejo amigo, hasta delinque sin ser un verdadero delincuente.
¿Cuál sería el destino de estos hombres que sólo saben cultivar y su modesto futuro está en la tenencia de sus tierras? Con sus indemnizaciones, de la que tanto menciona la ACP como una solución maravillosa, quizás unos comprarían un taxi, otros un kiosco, bodega o cantina, una libreta de lotería con su respectiva serie de chances clandestinos y sus hijos, futuros desempleados y manifestantes cerradores de las vías públicas, huéspedes de la Joya y el Renacer.
Las indemnizaciones para el campesino tienen la particularidad de que éste se acuesta una noche ilusionado que es rico, pero al despertar realiza que es más pobre que su ayer campestre. ¿Quién puede aceptar que la ACP necesita nuevas fuentes de aguas para la modernización del canal, cuando en la actualidad se pierde al mar el 40% del total que mana del lago Gatún? Segundo, ¿quién puede creer que falta más agua, cuando los nuevos diseños exhibidos en Washington y Discovery Chanel, ya presentan las tinas para reciclar el 75% de las aguas de las esclusas? ¡Para el próximo presidente! "No es justo desarraigar a 35 mil campesinos de la cuenca y amputarle a la capital tan vital pulmón boscoso de 44 mil hectáreas, sólo para construir un gran lago, con propósitos fundamentales de establecer la ACP, un negocio hidroeléctrico"
Si la ACP necesita agua para un negocio de generación y comercialización de energía eléctrica, entonces que desarrolle los proyectos del Tuira, Chucunaque, Changuinola, Tabasará, etc.
(rubenparedes11@hotmail.com)
¿Qué propone usted hacer con la crisis del transporte urbano, en todo el país? ¿Está dispuesto a poner en cintura a las mafias del transporte "público"? ¿Está dispuesto a terminar con los funcionarios coimeros que inducen, promueven y lucran con la corrupción en el sector?
¿Se atreverá usted a investigar los manejos turbios y negociados de los altos jerarcas de la administración saliente (y de la anterior, también) y a llevarlos a la justicia para que enfrenten cárcel por sus delitos, por su latrocinio, por sus prácticas sucias? ¿Sí o no?
¿Cómo plantea usted acabar con la corrupción institucionalizada en este país? ¿A qué se compromete usted públicamente en este terreno? ¿Cómo va a contener a sus copartidarios, para que no emulen y superen a los gobiernos anteriores, en este vergonzoso aspecto?
¿Qué plantea usted hacer para mejorar verdaderamente la calidad de vida de los panameños? Y hablamos de trabajo, salud pública, educación, justicia limpia y expedita y seguridad ciudadana. ¿Cuáles son sus compromisos formales (cifras concretas, metas concretas, índices concretos, por favor) en esta materia, ante el electorado panameño?
¿Cómo pretende usted gobernar un país dividido, en donde ningún candidato obtendrá una mayoría absoluta y en donde hay nefastos precedentes de arreglos trasnochados, pactos electoreros, alianzas por "espacios políticos", etc., etc., que sólo buscan perpetuar el poder partidocrático y eternizar los negociados sucios?
¿Qué entiende por "Seguridad Jurídica de las Inversiones"? ¿Qué entiende por "Interés Público o de la Nación"? ¿Cuál está primero, en la lista de sus prioridades personales?
¿Cuál es su visión de país para Panamá, a corto, mediano y largo plazo? ¿Hacia dónde nos quiere llevar usted? ¿Qué sacrificios adicionales nos piensa pedir o qué precio tendremos que pagar nosotros los ciudadanos, para ello? ¿Qué va a sacrificar usted junto a nosotros, para esto?
Nuestra querida Panamá, postrada y empobrecida, no puede permitirse otra equivocación, a la hora de escoger. El año 1999 nos dio una amarga lección en este sentido. Tampoco puede dejarse confundir por encuestas amañadas (pero muy bien articuladas), costosas campañas publicitarias goebbelianas, fuegos artificiales verborrágicos ni por promesas que no cuajarán más allá del reino de la fantasía de algunos incautos o del tintero del escribano mercenario que fabrica discursos llenos de falsedades, para embrollar y estafar (otra vez) al electorado.
Creemos que no todos los candidatos son unos farsantes. Creemos que, al menos un par de ellos son gente honesta, sincera y patriota. Pero aún en estos casos, hay que hacerles un serio llamado de atención y exigirles un claro compromiso con la verdad ante el electorado, desde ahora. Tienen que sacudirse la nefasta influencia de sus entornos inmediatos, de los intereses creados, de los "amigos pro-témpore", de los donantes de campaña, etc. y de todos aquellos que quieran infectarles con demagogia y cinismo, dos de los más severos males endémicos que han carcomido los cimientos y los sueños de la República, desde su nacimiento hasta hoy. Y ya se tiene que acabar toda esta ramplonería, toda esta rapacidad, toda esta desvergüenza. Y se va a acabar.
Cada vez, estamos más y más convencidos de que mayo del 2004, marcará una diferencia en nuestra historia republicana y que significará una enorme sorpresa para muchos politicastros. Porque como dice Grondona: "Después de décadas de engaño demagógico... (los ciudadanos) ya estamos aprendiendo..."
(luis.wong@eudoramail.com)
Le preguntaríamos al señor director de la ACP: ¿Si estos campesinos viven en una situación de "grave atraso", entonces por qué su expectativa de vida (78 años) es superior a la de nosotros, los capitalinos (74 años), según "Panamá en Cifras"? Agregó el director en sus reflexiones que de cada 10 niños de la cuenca, dos no asisten a la escuela. ¡Caramba, de 10 reciben educación ocho; lo considero bueno! En la capital y Colón de cada 10 niños no asisten dos y se pavean dos más, total cuatro que no reciben educación.
También nos ilustra que para tener acceso a los servicios médicos, aquellos "cuencuenses" tienen que caminar una hora. En las ciudades tienes que estar dentro de un "Diablo Rojo" una hora y después tres horas más de fila para que te vea un médico. ¿Quién cuenta en su entorno con mejores condiciones de vida, el panameño que vive en los edificios Tuira y Chucunaque, frente a la USMA; los multifamiliares ubicados en Barraza; los edificios de vecindario en Colón, Santa Isabel y Portobelo; los edificios de San Joaquín más allá de Pedregal...o los panameños que viven en la Encantada, cabecera del río Indio, Ciricito, Aguacate, El Cacao, Río Diego, Río Toabré, Coclé del Norte, Caño Sucio, etc., etc.? Aquellos panameños son casi autosuficientes, al extremo que muy poco les interesa conocer a presidentes ni legisladores para subsistir. Tan autosuficiente son que no utilizan monedas para adquirir sus alimentos básicos, ya que "ellos lo producen" en sus huertos, crían, pescan y cazan. El citadino sí necesita de monedas para ello, más los compromisos de renta y energía. Para lograrlo debe tener empleo, lo que es deficitario en el país. Y cuando un hombre no puede llevar los alimentos a su prole porque no tiene empleo, usted bien lo sabe viejo amigo, hasta delinque sin ser un verdadero delincuente.
¿Cuál sería el destino de estos hombres que sólo saben cultivar y su modesto futuro está en la tenencia de sus tierras? Con sus indemnizaciones, de la que tanto menciona la ACP como una solución maravillosa, quizás unos comprarían un taxi, otros un kiosco, bodega o cantina, una libreta de lotería con su respectiva serie de chances clandestinos y sus hijos, futuros desempleados y manifestantes cerradores de las vías públicas, huéspedes de la Joya y el Renacer.
Las indemnizaciones para el campesino tienen la particularidad de que éste se acuesta una noche ilusionado que es rico, pero al despertar realiza que es más pobre que su ayer campestre. ¿Quién puede aceptar que la ACP necesita nuevas fuentes de aguas para la modernización del canal, cuando en la actualidad se pierde al mar el 40% del total que mana del lago Gatún? Segundo, ¿quién puede creer que falta más agua, cuando los nuevos diseños exhibidos en Washington y Discovery Chanel, ya presentan las tinas para reciclar el 75% de las aguas de las esclusas? ¡Para el próximo presidente! "No es justo desarraigar a 35 mil campesinos de la cuenca y amputarle a la capital tan vital pulmón boscoso de 44 mil hectáreas, sólo para construir un gran lago, con propósitos fundamentales de establecer la ACP, un negocio hidroeléctrico"
Si la ACP necesita agua para un negocio de generación y comercialización de energía eléctrica, entonces que desarrolle los proyectos del Tuira, Chucunaque, Changuinola, Tabasará, etc.
(rubenparedes11@hotmail.com)
¿Qué propone usted hacer con la crisis del transporte urbano, en todo el país? ¿Está dispuesto a poner en cintura a las mafias del transporte "público"? ¿Está dispuesto a terminar con los funcionarios coimeros que inducen, promueven y lucran con la corrupción en el sector?
¿Se atreverá usted a investigar los manejos turbios y negociados de los altos jerarcas de la administración saliente (y de la anterior, también) y a llevarlos a la justicia para que enfrenten cárcel por sus delitos, por su latrocinio, por sus prácticas sucias? ¿Sí o no?
¿Cómo plantea usted acabar con la corrupción institucionalizada en este país? ¿A qué se compromete usted públicamente en este terreno? ¿Cómo va a contener a sus copartidarios, para que no emulen y superen a los gobiernos anteriores, en este vergonzoso aspecto?
¿Qué plantea usted hacer para mejorar verdaderamente la calidad de vida de los panameños? Y hablamos de trabajo, salud pública, educación, justicia limpia y expedita y seguridad ciudadana. ¿Cuáles son sus compromisos formales (cifras concretas, metas concretas, índices concretos, por favor) en esta materia, ante el electorado panameño?
¿Cómo pretende usted gobernar un país dividido, en donde ningún candidato obtendrá una mayoría absoluta y en donde hay nefastos precedentes de arreglos trasnochados, pactos electoreros, alianzas por "espacios políticos", etc., etc., que sólo buscan perpetuar el poder partidocrático y eternizar los negociados sucios?
¿Qué entiende por "Seguridad Jurídica de las Inversiones"? ¿Qué entiende por "Interés Público o de la Nación"? ¿Cuál está primero, en la lista de sus prioridades personales?
¿Cuál es su visión de país para Panamá, a corto, mediano y largo plazo? ¿Hacia dónde nos quiere llevar usted? ¿Qué sacrificios adicionales nos piensa pedir o qué precio tendremos que pagar nosotros los ciudadanos, para ello? ¿Qué va a sacrificar usted junto a nosotros, para esto?
Nuestra querida Panamá, postrada y empobrecida, no puede permitirse otra equivocación, a la hora de escoger. El año 1999 nos dio una amarga lección en este sentido. Tampoco puede dejarse confundir por encuestas amañadas (pero muy bien articuladas), costosas campañas publicitarias goebbelianas, fuegos artificiales verborrágicos ni por promesas que no cuajarán más allá del reino de la fantasía de algunos incautos o del tintero del escribano mercenario que fabrica discursos llenos de falsedades, para embrollar y estafar (otra vez) al electorado.
Creemos que no todos los candidatos son unos farsantes. Creemos que, al menos un par de ellos son gente honesta, sincera y patriota. Pero aún en estos casos, hay que hacerles un serio llamado de atención y exigirles un claro compromiso con la verdad ante el electorado, desde ahora. Tienen que sacudirse la nefasta influencia de sus entornos inmediatos, de los intereses creados, de los "amigos pro-témpore", de los donantes de campaña, etc. y de todos aquellos que quieran infectarles con demagogia y cinismo, dos de los más severos males endémicos que han carcomido los cimientos y los sueños de la República, desde su nacimiento hasta hoy. Y ya se tiene que acabar toda esta ramplonería, toda esta rapacidad, toda esta desvergüenza. Y se va a acabar.
Cada vez, estamos más y más convencidos de que mayo del 2004, marcará una diferencia en nuestra historia republicana y que significará una enorme sorpresa para muchos politicastros. Porque como dice Grondona: "Después de décadas de engaño demagógico... (los ciudadanos) ya estamos aprendiendo..."
(luis.wong@eudoramail.com)