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"Farewell, procurador"


Sin ambages, con el respeto que usted exige, pero que negó a periodistas y comentaristas; nos despedimos de usted, agradeciéndole al "tiempo transcurrido" que ha puesto fin a su posición en el Ministerio Público.
Parodiando a su mentor político, al terminar su período "la justicia y el país pasarán a mejor vida".
En su biografía no autorizada, habrá que escribir que su período estuvo ausente de gloria, lleno de contradicciones, fracasos y desaciertos jurídicos.
A pesar de pretender convertirse de victimario en víctima, percibo que no hay quien sienta compasión, entre otras razones, por haberse convertido en el verdugo de la libertad de expresión usando el Ministerio Público como instrumento de censura y castigo para quienes nos permitimos opinar y criticar su actuar como funcionario.
Toda la comunidad ha visto y percibido que usted, como rector del Ministerio Público, no procuró que la justicia fuera ciega... le quitó la venda para hacerla selectiva e injusta. Muy a pesar suyo, la comunidad, y los que somos víctimas de sus denuncias por calumnia e injuria, no ha cambiado ni cambiará de opinión acerca del curso equivocado que usted le imprimió a la justicia.
Mil años de cárcel y multas de millones de balboas como castigo por atrevernos a interpretar el sentir de los ciudadanos, no cambiará la opinión y la percepción reflejados en las múltiples encuestas que señalan el descontento y desconfianza en las funciones encomendadas a usted. Sus devaneos jurídicos ocuparon valioso tiempo de fiscales y jueces, quitándole la oportunidad de dedicarse a juzgar a reales y verdaderos casos criminales.
Es patético el desgreño que prevaleció en estelarísimas investigaciones y juzgamientos desarrollados por el Ministerio Público durante su gestión. Por más que buscamos no encontramos algún acto que mitigue la mala percepción que existe de su labor. Confieso que quizás el no ser parte de su círculo íntimo nos impide mirarlo con ojos piadosos y escribir loas sobre su administración.
No son válidas y constituyen una vergüenza sus pretensiones, rogativas y solicitudes dirigidas al Ejecutivo para que se le tome en cuenta para una posición diplomática. Mal estaría representado el país; además, su nombramiento se percibiría como la compra de silencio a los procuradores salientes y esto constituye una costumbre perniciosa de la cual esperamos que el Ejecutivo no se haga partícipe.
Esperamos que la nueva procuradora actúe libre de compromisos y ataduras políticas, que tenga independencia de criterio y no permita que intereses ajenos al derecho influencien sus decisiones. En especial, debe ser una persona de derecho, que no tenga la epidermis súper sensible y acepte las críticas y opiniones contrarias a su gestión con nobleza. No debe desenfundar su espada demandando por calumnia e injuria a periodista y comentaristas, al fin y al cabo son ellos los que con sus duras críticas le ayudan a corregir errores. No espere coros de alabanzas si no los merece y aléjese de las mismas porque, por lo general, conllevan compromisos con intereses ajenos a la justicia. Limpie el Ministerio Público de funcionarios con conductas impropias a su investidura y de los que obedecen a consignas político partidistas. Así esperamos que sea la nueva Procuradora General de la Nación.
"Farewell" al vencido Procurador.
Así lo percibo, Así lo escribo.
delegado@sinfo.net
¡Cuidado con irrespetar lo sagrado! En este Mensaje al Corazón le pedimos que respete lo sagrado, lo divino, porque respetar lo sagrado es poner a Dios en primer lugar, es respetar lo humano y es también respetarse a usted mismo. Y recuerde, ¡con Dios, uested es INVENCIBLE!

101 años de Panamá América

 
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