Fidel Castro: 51 años en el poder (II)
Después de medio siglo de fracasos socioeconómicos y más de diez años de inmovilismo, Cuba se enfrenta a una de las peores crisis de su historia que puede llevarla a la bancarrota, poniendo en peligro la soberanía nacional. Sin embargo, Raúl Castro afirmó el 20/12/2009, que “es preciso caminar hacia el futuro, con paso firme y seguro, porque, sencillamente, no tenemos derecho a equivocarnos” y que no está dispuesto a correr riesgos de “apresuramiento e improvisación” en la aplicación de las medidas económicas para evitarla.
Fidel está renuente a priorizar la solución de los graves problemas que afectan a Cuba, temeroso de que los cambios imprescindibles para ello puedan hacerle perder el poder. Cada vez son más los miembros del Partido Comunista de Cuba –la única organización política permitida-, que disienten de la dirección espuria –hace doce años no realiza un congreso, violando sus propios estatutos que establecen la obligatoriedad de hacerlo cada cinco años.
En 1958, la deuda externa era de unos cien millones de dólares. En 1982, aumentó a 3.5 mil millones con Occidente. El 1/9/2008, el Club de París informó que Cuba era el segundo mayor deudor mundial: 29.7 mil millones. Además, Cuba padece una grave crisis de liquidez; desde hace un año, las empresas extranjeras tienen retenidos más de ochocientos millones de dólares en la banca cubana.
Han desaparecido las esperanzas suscitadas por la llegada de Obama al poder, ya que no ha levantado el embargo -arbitrario, ilegal y éticamente inaceptable-, ni la prohibición a los norteamericanos para viajar a Cuba, lo cual encaja perfectamente en la vieja estrategia de Fidel de presentarse como el líder de un pequeño país que lucha por sobrevivir frente a la feroz oposición de EE.UU., al cual responsabiliza de todos los sufrimientos del pueblo cubano.
Antes de 1959, en Cuba vivía una gran cantidad de europeos, chinos y latinoamericanos. Ahora, los haitianos prefieren exponerse a morir en la larga travesía hasta EE.UU., a pesar de la cercanía de Cuba a Haití.
Raúl advirtió que no tolerará protestas “en nuestras calles”. En Cuba se viola sistemáticamente la Declaración Universal de los Derechos Humanos, con la complicidad de trasnacionales como Sol Meliá y centrales sindicales como las españolas UGT y Comisiones Obreras, y el beneplácito de la mayoría de los líderes políticos latinoamericanos y españoles, que se disputan el ‘honor’ de ir a estrecharle la mano al Tirano en Jefe y tomarse una foto con él. El próximo será Felipe Calderón, presidente de México.
Fidel se aferra al inmovilismo, porque considera que los triunfos diplomáticos obtenidos en los dos últimos años demuestran que la comunidad internacional acepta que él permanezca en el poder mientras viva. La revista Newsweek predice su muerte en 2010 y considera que la “transición será pacífica”.
Tiene plena vigencia el tango ‘Cambalache’, creado en 1935: “Que el mundo fue y será una porquería/ya lo sé/en el quinientos seis/y en el dos mil también” (http://www.youtube.com/watch?v=fsAGpw5uwDU). castroeducacion@yahoo.es