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Fisionomía urbana de Colón


Iniciamos este resumen con las reflexiones de Eliel Saarinen, Arq. Urbanista (q.e.p.d.) "Muéstrame tu ciudad y te diré cuáles son los fines culturales de tu pueblo" y "Una Ciudad es un libro abierto donde se leen los fines y las ambiciones de tu pueblo". Hace 36 años el suscrito publicó un artículo sobre el origen y desarrollo de la ciudad de Colón e incluía una propuesta elaborada por el Ing./Arq. Hipólito Fernández (q.e.p.d.) arquitecto y constructor de numerosos edificios en las ciudades de Colón y Panamá. La propuesta consistía en la creación de una Cámara Urbana para consolidar la propiedad urbana de la ciudad de Colón en una Sociedad Anónima.
Con esta propuesta se pretendía valorar las edificaciones y el suelo y además proteger las características arquitectónicas de los edificios con valor histórico. Esta iniciativa no tuvo el consenso de los propietarios de esa época.
Hoy día hay que despertar los gratos recuerdos de los que crecimos en aquel pequeño paraíso que surgió de los pantanos y manglares más infestados del Caribe.
Es necesario que su imagen pueda crecer con una labor de restauración de carácter permanente de las áreas y edificaciones con riqueza histórica-arquitectónica.
No olvidemos que su fisiología está estructurada por el golpe de las olas y el vaivén de los hombres y mujeres de todas partes del mundo, de transferencia de mercancías, barcos de turismo y de guerra.
El Colón que ahora se encuentra desconcertado, debido a los ghettos de ricos y pobres, está desmoralizado por la ausencia de un proyecto participativo que involucre a todos los colonenses hacia un desarrollo de tipo integral.
Colón puede resurgir como lo ha realizado en otras ocasiones. La experiencia de dos grandes fuegos durante el siglo XX han dejado una huella de tenacidad para sobrevivir. Ojalá pongamos atención a la cultura de ese pueblo tanto como nos preocupamos por el desarrollo económico.
El trazado geométrico de la ciudad de Colón rodeado del mar Caribe, con sus aguas verde-azul y abundantes y exuberantes palmeras, con una Avenida Central que son 16 cuadras de parque que atraviesa la ciudad de Norte-Sur, debemos convertirla en una ciudad donde nacionales y extranjeros puedan visitarla y caminarla para poder apreciarla. Es necesario volver a la limpieza y seguridad que ofrecía la entonces tranquila y bella ciudad.
Hay que revivir los antiguos rincones para ofrecer el verdadero sabor, producto de su excelente trazado urbano, volver a las edificaciones que protegían a los peatones del sol y fuertes lluvias.
Todavía quedan edificaciones que pueden ser rescatadas por medio de una restauración ajustada a las características particulares de las edificaciones de antes.
Existen áreas que pueden convertirse en rincones amigables para que los turistas se sientan en un ambiente caribeño, paseando en coches tipo Victoria, visualizando el panorama completo de la ciudad con todos sus componentes en un par de horas. Ejemplos sobran: sector Francés de la ciudad de Nueva Orleans; Viejo San Juan, Puerto Rico; Village Clarke Quay en Singapur y muchos otros alrededor del mundo.
Tenemos que ser creativos, con las experiencias de otros podemos encontrar nuestras soluciones en base a las características particulares de Colón.
Desde que se hizo el primer relleno de la ciudad de Colón, miles de personas lo han transitado y el flujo de extranjeros continuará. Algunos pasajeros hicieron su parada temporal durante las diferentes épocas de bonanza mundial y otros se quedaron y sentaron base en este pedazo de tierra.
Consideramos necesario despertar la memoria de todos los que crecimos en el viejo Colón y evitar que lo sigan destruyendo, para eso debemos sumarnos a los esfuerzos que proyectan el INAC y el Municipio de Colón. Todos juntos podemos contribuir a rescatar los valores humanos, naturales y físicos que presentará la ciudad rescatada.
Las soluciones que requiere Colón son de carácter urgente, no podemos seguir fraccionándola, se requiere una amplia visión hacia el futuro.
El plan de ordenación física tiene su función que cumplir, siempre y cuando no se esté alterando para tratar de satisfacer la voracidad de los que quieren sacarle el mayor provecho económico sin considerar el trastorno que puede provocarle a la ciudad en proceso de renovación.
Colón requiere con urgencia una nueva imagen, ya que la proyección actual no es la mejor. En la actualidad se mencionan grandes macro proyectos de desarrollo económico, y en los últimos años se han construido grandes proyectos para atender el turismo. La zona franca cumple con su misión y siempre estará ligada al comercio mundial, que determinará su futuro desarrollo.
Se proyecta futuro para el turismo mundial y el eco-turismo, Colón puede cumplir con las aspiraciones del nuevo turista que desea acercarse a los recursos naturales y humanos.
Para satisfacer esa aspiración es necesario optimizar los recursos humanos ya que éstos son los que esculpen la imagen de la ciudad y a quienes tenemos que convencer que para su propio bien hay que desenterrar a la "tacita de oro" que en sus buenos tiempos fue la ciudad de Colón. Además es necesario embellecerla por medio de una adecuada restauración y remodelación con sensibilidad social por medio de la contribución de todos los que deseamos mejores días.

101 años de Panamá América

 
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