FMS de Caracas y protestas mundiales
Mientras los opositores del presidente Chávez le restan importancia a la convocatoria del Foro Social Mundial (FSM), el cual se inició el martes en Caracas, llamándolo "turismo ideológico", la idea es considerada por otros como un evento innovador a tomar en cuenta. La novedad de este año es, según sus organizadores, crear un "embrión de asamblea mundial", donde grupos alternativos, es decir no gubernamentales ni partidarios, además de reafirmar que "el Sur también existe", puedan generar propuestas que se opongan al Foro Mundial Económico Mundial que se reúne cada año en Davos, Suiza.
El FSM, que surgió en la ciudad de Porto Alegre (Brasil), ha organizado por estos días otras sucesivas movilizaciones en Bamako, capital de Mali, además de la convocada en Karachi, Paquistán.
En la capital venezolana se han dado cita unas 70 mil personas para protestar contra la guerra en Irak, la globalización y el sistema neoliberal. Y si bien el movimiento social mundial es considerado por muchos analistas como una suerte de "jornadas de acciones sin poder político", lo cierto es que ha creado y fortalecido un movimiento de signo inverso al de Davos y a la OMC. Por otro lado, hay que admitir también que el FSM, mediante la convocatoria de bulliciosos activistas, ha dado lugar al nacimiento de nuevas formas de movilizaciones mundiales contra el sistema neoliberal, en una especie de globalización de las protestas
Por el momento, a juzgar por los hechos, una parte de América Latina se toma en serio las movilizaciones "altermundistas" durante los eventos electorales para reivindicar sus propuestas. Por tal motivo, además de la prensa, los intelectuales y los políticos de todas las corrientes ideológicas deberían prestar más atención a las jornadas de protestas mundiales y analizarlas sin prejuicios, a fin de explorar alternativas entre los extremos. Por un lado, las corrientes globalizadoras poco sensibles a la problemática social y, por el otro, las nostálgicas tendencias que añoran los tiempos de un paternalismo estatista fracasado.
El FSM, que surgió en la ciudad de Porto Alegre (Brasil), ha organizado por estos días otras sucesivas movilizaciones en Bamako, capital de Mali, además de la convocada en Karachi, Paquistán.
En la capital venezolana se han dado cita unas 70 mil personas para protestar contra la guerra en Irak, la globalización y el sistema neoliberal. Y si bien el movimiento social mundial es considerado por muchos analistas como una suerte de "jornadas de acciones sin poder político", lo cierto es que ha creado y fortalecido un movimiento de signo inverso al de Davos y a la OMC. Por otro lado, hay que admitir también que el FSM, mediante la convocatoria de bulliciosos activistas, ha dado lugar al nacimiento de nuevas formas de movilizaciones mundiales contra el sistema neoliberal, en una especie de globalización de las protestas
Por el momento, a juzgar por los hechos, una parte de América Latina se toma en serio las movilizaciones "altermundistas" durante los eventos electorales para reivindicar sus propuestas. Por tal motivo, además de la prensa, los intelectuales y los políticos de todas las corrientes ideológicas deberían prestar más atención a las jornadas de protestas mundiales y analizarlas sin prejuicios, a fin de explorar alternativas entre los extremos. Por un lado, las corrientes globalizadoras poco sensibles a la problemática social y, por el otro, las nostálgicas tendencias que añoran los tiempos de un paternalismo estatista fracasado.