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FRENADESSO no es un partido político


EL FRENADESSO fue una respuesta legítima contra la arbitrariedad gubernamental materializada en la imposición de la Ley 17 de 2005 que introdujo reformas a la Caja de Seguro Social. La sucesión de acciones de protesta y marchas que promovió en todo el país, que fueron respaldadas masivamente por el pueblo panameño, obligaron al gobierno a suspender los efectos de la nefasta ley y a convocar el diálogo que parece estar a punto de terminar; pero que, por las tácticas y estratagemas desplegadas por "la patria nueva", ofrece muy pocas esperanzas de que sus resultados satisfagan las demandas que fueron las banderas de lucha del FRENADESSO.
El mérito principal por la creación del FRENADESSO le corresponde al SUNTRACS (Sindicato de los Trabajadores de la Construcción), la CONUSI (Confederación de Unidad Sindical) y a la Asociación de Profesores. Cuando muchos sectores parecían sumirse en la desesperanza, ellos tomaron la iniciativa; salieron a las calles y aportaron las mayores cuotas de sacrificio. La huelga que organizaron hizo retroceder al gobierno y lo obligó a recurrir a la convocatoria del diálogo como única vía posible para superar la crisis social que el propio gobierno había provocado con su obcecación.
El éxito del FRENADESSO se debió a que bajo sus banderas de lucha podían concentrarse muchos sectores: obreros, educadores, trabajadores de la salud, profesionales independientes, jubilados, empleados públicos, estudiantes y, también, otros grupos populares.
Ninguna lucha, en la que estén en juego aspectos tan fundamentales como los servicios de salud y el sistema público de pensiones está desprovista de contenido ideológico. Y, en este caso, el epicentro del problema, que provocó la confrontación entre el gobierno y los sectores, principalmente empresariales, que lo apoyan y los sectores populares, es el sistema de pensiones.
Mientras la mayoría consideramos que debe seguir siendo un sistema público y solidario, otros, motivados por el mercantilismo o actitudes egoístas, quieren transformarlo para convertirlo en un sistema privado de cuentas individuales, que terminaría siendo administrado en provecho de unos pocos y en perjuicio de los sectores que, por sus limitados recursos, carecen de toda capacidad para ahorrar.
Sin embargo, el FRENADESSO no se constituyó sobre bases esencialmente ideológicas ni tampoco con las características de un partido político. Y esa fue la razón de su éxito. Frente a la embestida del gobierno y sus aliados, que cobró forma en la Ley 17, se estructuró un frente para detenerla, basado en denominadores que muchos compartimos. La fuerza de FRENADESSO no se sustentó en ninguna posición ideológico-política específica y poco importó que sus dirigentes más visibles se confesaran militantes de la izquierda. Su capacidad para aglutinar se basó en un solo denominador: los que respondimos a sus convocatorias estamos unidos por nuestro rechazo a la Ley 17.
La lucha para lograr cambios fundamentales en la Ley 17, que respondan a las aspiraciones populares, y principalmente de los asegurados, todavía no ha terminado.
Como señalaba en un artículo reciente, las tácticas del gobierno y de sus aliados empresariales persiguen, por lo pronto, mantener los principales aspectos paramétricos de la Ley 17 y, como resultado final, privatizar el sistema de pensiones. Por tanto, FRENADESSO no ha agotado los propósitos para los cuales fue creado: conseguir cambios sustanciales a la nefasta Ley 17. Mientras esos fines no se logren, debe seguir existiendo y constituyendo la vanguardia de la lucha organizada para derogarla o reformarla, de manera que responda a la voluntad de la mayoría del país, que fue contundentemente expresada en las protestas masivas de repudio, que provocó su aprobación arbitraria e inconsulta.
Durante el proceso del diálogo, el FRENADESSO, ha perdido buena parte de su fuerza inicial, debido al fraccionamiento de las representaciones propiciado como táctica por el gobierno y sectores empresariales. Pero, por lo que se vislumbra será el resultado del diálogo, nuevamente se darán las condiciones objetivas para que recobre su capacidad aglutinadora y vuelva a convertirse, por mandato de las circunstancias, en el movimiento representativo que fue hace algunos meses. Por ello, no comparto, la actitud tomada por algunos de sus dirigentes, que, de manera inoportuna, han decidido anunciar propósitos partidistas que no se compadecen con la naturaleza del FRENADESSO y con la misión que todavía debe cumplir.
La aspiración de constituir partidos políticos nadie tiene de criticable, pero cada cosa tiene su espacio y su tiempo.



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