default

¡Fuera, Chávez!


Todas las condiciones de derechos humanos en el mundo deben condenar severamente al régimen dictatorial de Venezuela. Su pueblo, que ha protestado pacíficamente, es vilmente asesinado, torturado, vejado y encarcelado arbitrariamente. Con esto, Chávez se muestra como uno de los peores tiranos de la histori, por lo que será juzgado ante un tribunal penal internacional que lo condenará a la horca.
En su afán de transformar a Venezuela en una segunda Cuba, Chávez no se detiene ante nada y ha traicionado los ideales de la democracia auténtica que sustentaron las luchas y sacrificios del héroe de América, Simón Bolívar. Es vergonzoso que utilice el nombre del Libertador para sus oscuros propósitos políticos.
El Consejo Nacional Electoral, desoyendo la voz del pueblo (la voz de Dios), junto a Chávez, le ha causado un daño terrible a la democracia de ese país al no avalar las firmas para celebrar el referéndum revocatorio.
La OEA y la ONU deben estar alerta y no caer en las mentiras de Chávez, porque como gran farsante, no cumplirá sus promesas. Por ello, deben tomar las siguientes medidas: Decretar el cese del gobierno de Chávez por sus crímenes contra el pueblo venezolano; darle un ultimátum para que abandone el poder; tener las tropas listas para intervenir, en caso de que Chávez no renuncie, y nombrar una Junta Provisional de Gobierno, integrada por tres notables que convocaran a elecciones en el término de seis meses. Venezuela no merece el calvario en que vive al ser gobernado por un hombre sin razón.
Hoy se viven las convulsiones de un cuerpo que muda de piel, que se exorciza, que tiene que regurgitar, hasta sanarse y volver a caminar por nuevos senderos.
Al obrero de las bananeras hay que apoyarlo, hay que orientarlo a comprender las nuevas posibilidades y superar los traumas y confusiones de una larga y soterrada guerra del fin del mundo.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América