default

Futuro incierto


Desde la década del "60 viene planteándose la teoría del neoliberalismo disfrazada de modernizaciones. Sin embargo, los "70 fueron años de bonanza en el mundo; las instituciones internacionales de crédito prestaban dinero a los países pobres aun sabiendo que no lo recuperarían sino con grandes sacrificios de parte de los mismos. Sin embargo, permitieron que malbarataran el dinero a manos llenas sin control y con la pasividad de observar cómo iba a parar a bolsillos de cuatro sinvergüenzas, apadrinando lo que, para muchos, es hoy la tragedia de todos los países pobres y subdesarrollados.
La globalización y el neoliberalismo han dado al traste con la economía mundial, incluyendo a los países ricos a quienes les ha resultado un bumerán que los ha hecho entrar en recesión, por un deseo desmedido de poder mundial y hegemonía del panorama que se presentaba en ese momento.
Los acontecimientos del 11 de septiembre en los Estados Unidos confundieron más la situación mundial, a tal extremo que ya no se acuerdan de sus políticas erradas porque han pasado a segundo plano. Los intereses de los depósitos bancarios bajaron bastante, no así los de los préstamos y créditos. No comprendo cómo, si lo que desean es que circule nuevamente el dinero y no se quede estancado en los bancos, no complementan con facilidades para conseguirlo fácilmente y con intereses blandos.
Observando nuestra situación económica y la del mundo entero, pienso en cuál será la ruta que despeje esta maraña que se ha formado y permita que los jóvenes tengan un futuro promisorio nuevamente. Observando a los muchachos de la generación de mis hijos, no me explico cómo levantarán cabeza para vivir con decoro y ayudar a mantener la economía del país.
¿Han pensado los políticos en la forma de buscar soluciones al problema que se presenta hoy? ¿Han pensado que los gobiernos tienen el deber de dirigir la política económica y, por lo tanto, de guiarla y enrumbarla por el camino correcto? Definitivamente, no podemos obviar lo que sucede y sentarnos a llorar porque la situación mundial ha empobrecido nuestro país. De ninguna manera sentiremos indiferencia hacia las necesidades de un pueblo y sobre todo, a los jóvenes.
La obligación de los gobiernos y, por ende, de los políticos de gobierno y oposición es buscar esas razones de vivir de los panameños; sin planes ni ideas constructivas y creativas no llegaremos ni a la ribera del río. Por esto, las pugnas entre los diferentes grupos políticos no llevan a nada positivo. Me pregunto cómo pensamos salir de este atolladero en que estamos si no nos ponemos de acuerdo y ponemos delante los intereses del país.
Me preocupa lo que pueda suceder a los jóvenes que, necesitando vivir, mantener una familia que no tuvieron la culpa de formar antes de la crisis actual, que no han sido parte de las decisiones de gobernantes irresponsables y de ambiciones desmedidas de los países ricos, busquen caminos equivocados en lugares donde les quedan resueltos sus preocupaciones y su familia comerá y se alimentará. ¿Hemos pensado en la posibilidad de que el narcotráfico, malos negocios o turbios u otras situaciones semejantes acaben con la incertidumbre y la desesperación de nuestros jóvenes?. Es aquí donde deben prevalecer los valores, las enseñanzas de los padres y educadores; hacerles énfasis en que conserven el buen camino porque, quien mal anda, mal acaba y no quisiéramos verlos trotar por el fango de la corrupción.
Señores, abramos los ojos y veamos lo que sea conveniente para todos; gobernemos con la cabeza buscando lo mejor para el futuro de los panameños.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América