Futuro sin esperanzas
La abultada deserción escolar debe llamarnos a reflexión, ya que lleva a lo que combatimos: el no acceso de la clase humilde a la educación para salir de la pobreza. Si es cultural, económico u otro factor, lo importante es que el gobierno, encargado de velar por la educación pública, no se ocupa de vigilar este fenómeno. El Ministro dedicó su tiempo a politiquería descuidando su trabajo. Y todo bien.
Escuché por radio que en algunas ferias libres se vende el arroz compita casado con papas que están carísimas. ¿Y las autoridades para controlar? Total, si los billeteros lo hacen, porqué no los de las ferias. La electricidad, los teléfonos, celulares, recolección de basura y demás está por las nubes y los encargados de aliviar a los panameños viven felices. El combustible no acaba de subir y viene otra; pero el panameño sigue gastando impensadamente y el gobierno no tiene políticas de estado en ningún renglón. Ya no se puede entrar a los supermercados, aunque cada día hay menos personas comprando, porque el bolsillo no estira.
Analicemos estos fenómenos y concluyamos cuáles son las causas. Una es la incapacidad de los funcionarios para llevar las responsabilidades que esos cargos aparejan. Los nombramientos políticos, el amiguismo, el poco me importa de las autoridades que sólo miran sus intereses económicos y el clientelismo político, nos llevan a situaciones negativas que hunden al país y golpean a los panameños.
Cuando la cabeza no funciona, el resto del cuerpo se desmembra. De aquí hasta terminar el período, será política para obtener lo más posible. Observen cómo no se cumplen los compromisos y en menos de 24 horas murieron dos obreros de la construcción. Pero no hay arranque. Hace mucho nos prometieron 13 puentes elevados y ¿cuántos van? Esperarán a que se acerque más la campaña para hacerlos todos juntos. No sé cómo viviremos los panameños comunes, los que las jubilaciones no alcanzan, quienes no se les modifica el salario mientras los gastos se elevan. Ahora los bancos se quejan de la prescripción de las quiebras, pero cuando ellos cierran, los clientes permanecemos desprotegidos porque los banqueros no quieren modificar las leyes en su contra.
Señores del gobierno, los eligieron para gobernar y no para mostrar indiferencia por los grandes y pequeños problemas del país. Pareciera que no tiene arreglo y por eso, no votes más PRD.
marisin@cableonda.net