Género y nuevo periodismo
El periodismo ejercido por mujeres encuentra raíces históricas en las últimas cuatro décadas del siglo XIX, participación que continuó creciendo a partir del siglo XX hasta el presente, en destacadas profesionales de la pluma, como en su época lo fueron, entre otras, la argentina Juana Rouco Buela, fundadora de La Nueva Senda, en 1909; la boliviana Carolina Freyre de James, quien en 1889 fundó El Album; la colombiana Ofelia Uribe de Acosta estableció Agitación Femenina, en 1930; las chilenas Carmela Jeria Gómez, que en 1905 fundó La Alborada, y Gabriela Mistral; la ecuatoriana Zoila Ugarte de Landívar, fundadora de La Mujer en 1905; la cubana Avelina Correa creadora de El Album en 1892; la puertorriqueña Ana Roqué de Duprey, quien fundó La Mujer, 1893; las mexicanas Laureana Wright y Juana Belén Gutiérrez, fundadoras de Vesper, 1901; la uruguaya María Collazo, quien fundó La Batalla, 1915; y la venezolana Carmen Clemente Travieso, fundadora de Cultura de la Mujer, 1937; las españolas, Francisca de Aculodi, quien en 1683, fundó y dirigió el periódico Noticias Principales y Verdaderas, y Carmen de Burgos Seguir (Colombine); la inglesa Elizabeth Mallet, que fundó en Inglaterra el famoso Daily Courant; la estadounidense, Nellie Bly, considerada la primera mujer reportera investigativa en Estados Unidos; las panameñas Eulogia de Arias y Thelma King, por mencionar algunas.
Todas ellas fueron las pioneras de una profesión tradicionalmente masculina, que supieron conjugar muy bien la causa del feminismo y el periodismo, pues tuvieron plena conciencia que apropiarse del periodismo y utilizar la palabra escrita como arma y como escudo era fundamental para el logro de la plena emancipación de la mujer, y por ello no dudaron en comprar imprentas, en fundar periódicos, revistas y en escribir, desarrollando un nuevo periodismo desde las mujeres para abrir caminos de libertad.
En esta fecha que se celebra el día nacional del y la periodista, es propicia para hacer algunas reflexiones en torno al periodismo ejercido por las mujeres. Una de ellas es que a partir de la década del "90, las mujeres están presentes en un mayor porcentaje en los medios de comunicación: sea la prensa escrita, la televisión, la noticia fílmica y documental y, abrumadoramente, en la radio, el medio menos costoso y más ignorado por las grandes empresas económicas. Y aunque en no pocos casos sus condiciones laborales no son igualitarias ni equitativas, ya que un alto porcentaje está bajo contratos eventuales, sin derecho a gozar de prestaciones como utilidades, aguinaldos, vacaciones, ayuda para transporte, guarderías, pagos de horas extras y otras; muchas periodistas sienten satisfacción con ver su firma en el diario o en la pantalla chica; otras sienten que su presencia constituye una importante diferencia, porque están validando la credibilidad de la palabra de mujer.
Sin embargo, la mayor presencia de la mujer en el periodismo lleva lógicamente a preguntarse si realmente ellas han hecho una diferencia real y profunda en la eliminación del sexismo que reflejan, transmiten y crean los medios de comunicación. Aunque se puede considerar que la incursión de más mujeres en el mundo del periodismo y en los medios de comunicación ha contribuido a dar un rostro más humano a la información, lo cierto es que esto no ha sido suficiente para alterar el recurrente sexismo que se filtra a través de los medios.
La célebre escritora inglesa, Virginia Wolf, en un ensayo que escribió hace más de 50 años, señalaba que si un marciano visitara la Tierra y se formara idea de ella con la sola lectura de los diarios, pensaría que se trataba de un planeta habitado únicamente por hombres. Este planteamiento sigue siendo igual, pues para comprobarlo, sólo basta hacer un rápido ejercicio que consiste en escuchar la programación de la radio, una lectura a los periódicos, ver los programas de televisión y responder a las siguientes interrogantes: ¿Qué hechos son considerados noticia? ¿Qué lenguaje se utiliza? ¿Cuál es la idea de mujer que se transmite? ¿Cuántas veces se menciona a personas del sexo femenino? ¿A qué se les vincula?¿Cuál es la relación entre los sexos que se desprende de la programación o de la lectura? ¿A qué conclusiones me lleva este rápido análisis? Haciendo referencia al marciano de Virginia Wolf, éste saldría corriendo hacia su nave espacial y se iría del planeta tierra, antes de que la epidemia del sexismo y de la discriminación se le contagiara.
Es precisamente en las reflexiones anteriores que se centra un debate profundo que no se puede dirimir en este espacio, pero lo que se puede concluir es que las mujeres periodistas, en cualquier espacio en que se desenvuelvan, tienen la responsabilidad de dar la batalla y de realizar su trabajo desde una perspectiva de género y combatir el sexismo desde todos los frentes, creando conciencia y sensibilización entre sus superiores y compañeros.
El nuevo periodismo significa que las periodistas promuevan espacios de concertación profesional para un periodismo democrático, que no sea excluyente ni discriminatorio, con una visión avanzada de la justicia social y de la importancia de trabajar para la equidad entre hombres y mujeres, desarrollando una mirada abarcadora, con productos profesionales objetivos e imparciales, que no oculten ni desvaloren o minimicen la realidad y el protagonismo de la mitad de la población.
Se puede concluir que la mejor receta para llegar a un nuevo periodismo, que informe desde una óptica igualitaria y sensible a los diversos ámbitos de la vida pública y privada es que quienes trabajan en los medios de comunicación destierren el sexismo de sus mentes y de sus corazones. Sabemos que esto requiere de tiempo y de un ejercicio permanente de autoanálisis, reconociendo que actualmente se practica un periodismo discriminatorio, que fortalece valores equivocados. Sólo cuando esto se logre se podrá erradicar el sexismo en el periodismo y colaborar en la construcción de un mundo más justo para todos y todas. Felicidades a las periodistas y a los periodistas panameños/as en su día.
Allí, rodeado de su juego de video, una foto con el ex presidente Ernesto Pérez Balladares, su computadora, un televisor, su radiograbadora, una alcancía que representa a un bebé con su biberón, una virgencita que cuelga de la pared, y sus libros, se desarrolla su vida.
Ahí estudia, escucha las grabaciones, resuelve los cuestionarios y desarrolla los trabajos manuales que su abuela le ayuda a confeccionar. Sus padres trabajan, por lo que Angela, ya jubilada, se encarga de atenderlo. Una jovencita lo acompaña a la escuela y le copia algunas tareas, mientras que un joven lo transporta al colegio.
Sus amigos se divierten con su silla de ruedas, lo que no le ha dejado muy buenas experiencias. El año pasado se cayó de ella y se fracturó un brazo.
Armando requiere de terapias todos los días. No obstante, ya no puede recibirlas en el CRI, por lo que Angela paga 20 balboas tres veces a la semana para que reciba sus terapias.
Los otros días debe hacérselas ella, lo que no es fácil, pero sí muy necesario porque de eso depende que la degeneración muscular no progrese. Su padecimiento fue descubierto cuando el niño tenía cinco años. Aunque no hay un diagnóstico definitivo por ser ésta una enfermedad desconocida, a Armando deben practicársele una serie de exámenes cuyo costo es de 12 mil balboas. Dinero con el que no cuenta la familia, porque lo que hay es para su sustento diario. Pese a sus calificaciones, no cuenta con una beca para seguir sus estudios.
El ha reaccionado bien a las terapias y a los tratamientos que hasta ahora ha recibido de los médicos del CRI, pero son necesarios los exámenes para profundizar en la causa de su mal.
Por lo pronto, el niño y su abuela hacen un esfuerzo supremo para seguir adelante en medio de la adversidad. Su mutua confianza y apoyo han sido la clave para lograr las metas que día a día se han impuesto.
Este año no ha sido la excepción: Armando le prometió a Angela que ocuparía el primer puesto y lo cumplió. ¿Por qué?, le preguntamos. "Porque yo le quería cumplir a la patria...y me sentía con ánimo", dijo el niño de forma sencilla y con una mirada sincera, directa y sin titubeos. No pudo cargar la bandera, pero sí pudo llevarla amarrada a su silla de ruedas. Así cumplió con su país, porque su fortaleza espiritual lo llevó a ello. "Yo sé que Dios me va a ayudar", fueron sus palabras.
A juzgar por lo que hasta ahora ha conseguido en la vida, Armando Araúz será en el futuro lo que él desea, porque sabe que cuenta con el apoyo incondicional de una abuela entregada; con la admiración de sus profesores y compañeros, y lo más importante: con una profesión de fe como muy pocos la tienen.
Con el mismo entusiasmo con que el niño se educa, hablan de él sus profesores. Su profesora de Ciencias, Magali González, dice orgullosa que es un niño excelente, que participa en clases, que analiza los contenidos, los planteamientos y los problemas. Sus exámenes los presenta de forma oral, pues no puede escribir, aunque sí lo hace en el tablero con mucha dificultad. Cuando hace exámenes de introducción a la física, él desarrolla las fórmulas sin titubear, pese a que es más difícil hacer un examen de forma oral. "Yo lo pongo de ejemplo siempre porque es el primero que entrega los trabajos", dice la profesora.
Lo mismo hace su profesora de Agropecuaria, Eva Melo. "Me asombra porque es muy responsable, muy activo a pesar de que su trabajo en mi clase es más de campo que en el aula. El no es un alumno de memoria, sino de análisis", sostiene.
Por su parte, la profesora de matemática, Raquel Chen, lo ve como a un ángel. "Tengo muchos años de ser docente y nunca me había tocado un estudiante así. Es brillante... ni yo, como profesora de matemática, doy respuestas tan rápidas a los problemas", señala con muestras de admiración.
Dice sentirse molesta por comentarios de algunos profesores que aún no lo han tenido como alumno y piensan que por su condición, se le ayuda con las notas. "No es cierto... a ese muchacho siempre lo pongo como ejemplo. El se para a la altura de cualquiera, es una bendición de Dios; es desprendido, y todo lo que desee lo va a lograr. Sólo quiero estar viva para poderlo ver cuando se gradúe de la universidad", dice emocionada.
Su profesora de música, Valentina de Pérez, lo califica de perfecto. Es alumno de 5. Expresa buena capacidad de memoria para la suma de los compases y las figuras musicales. Canta bien, es alegre y animoso. "Es un niño feliz con mucho apoyo familiar", señala.
También su profesor de Ciencias Sociales, Héctor Corrales, lo alaba. "Estar en una silla de ruedas no le impide asociarse con sus compañeros. Conversa, aporta y siempre responde bien. Yo lo pongo de ejemplo", manifiesta.
Armando Araúz ha recibido también el apoyo de la Dirección de Educación Especial del Ministerio de Educación, cuyos directivos han comprendido que no son todos los docentes los que están conscientes de que un estudiante de esta naturaleza, requiere de un sustento emocional mayor que el del resto de los educandos.
Todas ellas fueron las pioneras de una profesión tradicionalmente masculina, que supieron conjugar muy bien la causa del feminismo y el periodismo, pues tuvieron plena conciencia que apropiarse del periodismo y utilizar la palabra escrita como arma y como escudo era fundamental para el logro de la plena emancipación de la mujer, y por ello no dudaron en comprar imprentas, en fundar periódicos, revistas y en escribir, desarrollando un nuevo periodismo desde las mujeres para abrir caminos de libertad.
En esta fecha que se celebra el día nacional del y la periodista, es propicia para hacer algunas reflexiones en torno al periodismo ejercido por las mujeres. Una de ellas es que a partir de la década del "90, las mujeres están presentes en un mayor porcentaje en los medios de comunicación: sea la prensa escrita, la televisión, la noticia fílmica y documental y, abrumadoramente, en la radio, el medio menos costoso y más ignorado por las grandes empresas económicas. Y aunque en no pocos casos sus condiciones laborales no son igualitarias ni equitativas, ya que un alto porcentaje está bajo contratos eventuales, sin derecho a gozar de prestaciones como utilidades, aguinaldos, vacaciones, ayuda para transporte, guarderías, pagos de horas extras y otras; muchas periodistas sienten satisfacción con ver su firma en el diario o en la pantalla chica; otras sienten que su presencia constituye una importante diferencia, porque están validando la credibilidad de la palabra de mujer.
Sin embargo, la mayor presencia de la mujer en el periodismo lleva lógicamente a preguntarse si realmente ellas han hecho una diferencia real y profunda en la eliminación del sexismo que reflejan, transmiten y crean los medios de comunicación. Aunque se puede considerar que la incursión de más mujeres en el mundo del periodismo y en los medios de comunicación ha contribuido a dar un rostro más humano a la información, lo cierto es que esto no ha sido suficiente para alterar el recurrente sexismo que se filtra a través de los medios.
La célebre escritora inglesa, Virginia Wolf, en un ensayo que escribió hace más de 50 años, señalaba que si un marciano visitara la Tierra y se formara idea de ella con la sola lectura de los diarios, pensaría que se trataba de un planeta habitado únicamente por hombres. Este planteamiento sigue siendo igual, pues para comprobarlo, sólo basta hacer un rápido ejercicio que consiste en escuchar la programación de la radio, una lectura a los periódicos, ver los programas de televisión y responder a las siguientes interrogantes: ¿Qué hechos son considerados noticia? ¿Qué lenguaje se utiliza? ¿Cuál es la idea de mujer que se transmite? ¿Cuántas veces se menciona a personas del sexo femenino? ¿A qué se les vincula?¿Cuál es la relación entre los sexos que se desprende de la programación o de la lectura? ¿A qué conclusiones me lleva este rápido análisis? Haciendo referencia al marciano de Virginia Wolf, éste saldría corriendo hacia su nave espacial y se iría del planeta tierra, antes de que la epidemia del sexismo y de la discriminación se le contagiara.
Es precisamente en las reflexiones anteriores que se centra un debate profundo que no se puede dirimir en este espacio, pero lo que se puede concluir es que las mujeres periodistas, en cualquier espacio en que se desenvuelvan, tienen la responsabilidad de dar la batalla y de realizar su trabajo desde una perspectiva de género y combatir el sexismo desde todos los frentes, creando conciencia y sensibilización entre sus superiores y compañeros.
El nuevo periodismo significa que las periodistas promuevan espacios de concertación profesional para un periodismo democrático, que no sea excluyente ni discriminatorio, con una visión avanzada de la justicia social y de la importancia de trabajar para la equidad entre hombres y mujeres, desarrollando una mirada abarcadora, con productos profesionales objetivos e imparciales, que no oculten ni desvaloren o minimicen la realidad y el protagonismo de la mitad de la población.
Se puede concluir que la mejor receta para llegar a un nuevo periodismo, que informe desde una óptica igualitaria y sensible a los diversos ámbitos de la vida pública y privada es que quienes trabajan en los medios de comunicación destierren el sexismo de sus mentes y de sus corazones. Sabemos que esto requiere de tiempo y de un ejercicio permanente de autoanálisis, reconociendo que actualmente se practica un periodismo discriminatorio, que fortalece valores equivocados. Sólo cuando esto se logre se podrá erradicar el sexismo en el periodismo y colaborar en la construcción de un mundo más justo para todos y todas. Felicidades a las periodistas y a los periodistas panameños/as en su día.
Allí, rodeado de su juego de video, una foto con el ex presidente Ernesto Pérez Balladares, su computadora, un televisor, su radiograbadora, una alcancía que representa a un bebé con su biberón, una virgencita que cuelga de la pared, y sus libros, se desarrolla su vida.
Ahí estudia, escucha las grabaciones, resuelve los cuestionarios y desarrolla los trabajos manuales que su abuela le ayuda a confeccionar. Sus padres trabajan, por lo que Angela, ya jubilada, se encarga de atenderlo. Una jovencita lo acompaña a la escuela y le copia algunas tareas, mientras que un joven lo transporta al colegio.
Sus amigos se divierten con su silla de ruedas, lo que no le ha dejado muy buenas experiencias. El año pasado se cayó de ella y se fracturó un brazo.
Armando requiere de terapias todos los días. No obstante, ya no puede recibirlas en el CRI, por lo que Angela paga 20 balboas tres veces a la semana para que reciba sus terapias.
Los otros días debe hacérselas ella, lo que no es fácil, pero sí muy necesario porque de eso depende que la degeneración muscular no progrese. Su padecimiento fue descubierto cuando el niño tenía cinco años. Aunque no hay un diagnóstico definitivo por ser ésta una enfermedad desconocida, a Armando deben practicársele una serie de exámenes cuyo costo es de 12 mil balboas. Dinero con el que no cuenta la familia, porque lo que hay es para su sustento diario. Pese a sus calificaciones, no cuenta con una beca para seguir sus estudios.
El ha reaccionado bien a las terapias y a los tratamientos que hasta ahora ha recibido de los médicos del CRI, pero son necesarios los exámenes para profundizar en la causa de su mal.
Por lo pronto, el niño y su abuela hacen un esfuerzo supremo para seguir adelante en medio de la adversidad. Su mutua confianza y apoyo han sido la clave para lograr las metas que día a día se han impuesto.
Este año no ha sido la excepción: Armando le prometió a Angela que ocuparía el primer puesto y lo cumplió. ¿Por qué?, le preguntamos. "Porque yo le quería cumplir a la patria...y me sentía con ánimo", dijo el niño de forma sencilla y con una mirada sincera, directa y sin titubeos. No pudo cargar la bandera, pero sí pudo llevarla amarrada a su silla de ruedas. Así cumplió con su país, porque su fortaleza espiritual lo llevó a ello. "Yo sé que Dios me va a ayudar", fueron sus palabras.
A juzgar por lo que hasta ahora ha conseguido en la vida, Armando Araúz será en el futuro lo que él desea, porque sabe que cuenta con el apoyo incondicional de una abuela entregada; con la admiración de sus profesores y compañeros, y lo más importante: con una profesión de fe como muy pocos la tienen.
Con el mismo entusiasmo con que el niño se educa, hablan de él sus profesores. Su profesora de Ciencias, Magali González, dice orgullosa que es un niño excelente, que participa en clases, que analiza los contenidos, los planteamientos y los problemas. Sus exámenes los presenta de forma oral, pues no puede escribir, aunque sí lo hace en el tablero con mucha dificultad. Cuando hace exámenes de introducción a la física, él desarrolla las fórmulas sin titubear, pese a que es más difícil hacer un examen de forma oral. "Yo lo pongo de ejemplo siempre porque es el primero que entrega los trabajos", dice la profesora.
Lo mismo hace su profesora de Agropecuaria, Eva Melo. "Me asombra porque es muy responsable, muy activo a pesar de que su trabajo en mi clase es más de campo que en el aula. El no es un alumno de memoria, sino de análisis", sostiene.
Por su parte, la profesora de matemática, Raquel Chen, lo ve como a un ángel. "Tengo muchos años de ser docente y nunca me había tocado un estudiante así. Es brillante... ni yo, como profesora de matemática, doy respuestas tan rápidas a los problemas", señala con muestras de admiración.
Dice sentirse molesta por comentarios de algunos profesores que aún no lo han tenido como alumno y piensan que por su condición, se le ayuda con las notas. "No es cierto... a ese muchacho siempre lo pongo como ejemplo. El se para a la altura de cualquiera, es una bendición de Dios; es desprendido, y todo lo que desee lo va a lograr. Sólo quiero estar viva para poderlo ver cuando se gradúe de la universidad", dice emocionada.
Su profesora de música, Valentina de Pérez, lo califica de perfecto. Es alumno de 5. Expresa buena capacidad de memoria para la suma de los compases y las figuras musicales. Canta bien, es alegre y animoso. "Es un niño feliz con mucho apoyo familiar", señala.
También su profesor de Ciencias Sociales, Héctor Corrales, lo alaba. "Estar en una silla de ruedas no le impide asociarse con sus compañeros. Conversa, aporta y siempre responde bien. Yo lo pongo de ejemplo", manifiesta.
Armando Araúz ha recibido también el apoyo de la Dirección de Educación Especial del Ministerio de Educación, cuyos directivos han comprendido que no son todos los docentes los que están conscientes de que un estudiante de esta naturaleza, requiere de un sustento emocional mayor que el del resto de los educandos.