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Gimnasio para damnificados convertido en sitio de perdición


Hacinamiento, venta de drogas, prostitución y acciones desagradables, es lo que reina en el gimnasio Reynaldo Grenald, lugar que en su momento tuvo la noble función de albergar temporalmente a los damnificados del incendio de la Boca Town, en el corregimiento de Río Abajo.
Lo que en un momento sirvió como alternativa inmediata para familias necesitadas, se ha convertido en una pesadilla para quienes residen en las cercanías al albergue.
Algunos residentes de la comunidad aledaña al gimnasio Reynaldo Grenald, conocida como La Rosita, se quejan que algunos damnificados se dedican a la venta de drogas y que en ese sector hasta se registran casos de prostitución.
Aseguraron que como si fuera poco, no falta quien arroje desperdicios fisiológicos a una quebrada que pasa por las cercanías, lo que puede convertirse en foco de enfermedades, tal como ya lo ha hecho saber el centro de salud del lugar.
Ante los señalamientos de venta de drogas en el gimnasio por las autoridades locales, algunas personas accedieron hablar, con la condición de no revelar sus nombres, indicando que quienes tienen que ver con la venta de drogas son unos cuantos y no todos los que allí habitan.
"Ahora todos tendremos que pagar por pecadores, pero no es justo", dijeron. Manifestó que la mayoría de las familias de este lugar temen ser expulsadas del gimnasio por las autoridades locales, ante las denuncias de venta de drogas.
No obstante, negó que en el lugar se registren casos de prostitución.
Por otra parte, explicó que el Ministerio de Viviendas (MIVI) les puso muchas "trabas" al momento de reubicarlos y por eso es que aún se mantienen en el gimnasio. "Nadie quiere vivir en las condiciones en la que estamos nosotros, pero no nos queda otra alternativa", dijo.
Por su parte el representante del corregimiento de Río Abajo, Javier Ortega manifestó que a los cerca de 30 damnificados que aún permanece en el gimnasio se les ha buscado solución habitacional a través del MIVI, sin embargo, sólo se construyen cerca de 11 soluciones para los damnificados que aceptaron hacerle frente a esta responsabilidad, en el distrito de Arraiján.
Añadió que el resto sencillamente no quiere salir del gimnasio, pero tendrán que hacerlo cuanto antes, ya que aparentemente se les ha hecho más fácil quedarse allí sin tener que pagar.
"Si unos pudieron hacerle frente a la responsabilidad de una nueva vivienda, por qué el resto no puede", preguntó el representante. Aseveró que esta solución se les dio de momento sacrificando a la juventud que realizaba deportes allí. "No es justo que a casi dos años del incendio y después de varios intentos de reubicarlos y de buscarles alternativas, unos cuantos pretendan quedarse en ese lugar", reiteró.
El incendio de la Boca Town se registró el 21 de febrero del año pasado y dejó como resultado 60 familias damnificadas y de ese total, alrededor de 30 aún habitan en el gimnasio.

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