Golpe bajo a la CLICAC
La CLICAC, como institución del Estado encargada de asegurar el funcionamiento del libre mercado y promover la libre competencia, ha estado impulsando la búsqueda de un remedio permanente al dilema del aumento de los precios en las medicinas.
Estudios del organismo revelan que en los últimos tres años, de los 9,000 medicamentos registrados en Panamá, más del 30 por ciento ha incrementado sus precios. De esa cifra, aproximadamente el 8 por ciento ha aumentado más del 100 por ciento, situación inaceptable bajo el prisma del bienestar del consumidor.
Para compensar esta tendencia alcista, la CLICAC presentó una opinión técnica en junio de 1998 y propuso un anteproyecto de ley, en febrero de 1999, con el propósito de mejorar las condiciones de mercado, garantizar la seguridad y calidad de los medicamentos, como también asegurar la información oportuna a los consumidores.
La propuesta de la CLICAC buscaba generar la competencia a través de una alternativa de medicamentos genéricos y de una estricta farmacovigilancia. Para ese fin, se debía iniciar campañas de divulgación de tablas genéricas y precios comparativos para facilitar la información al consumidor. Además, la propuesta procuraba levantar las barreras de acceso al mercado flexibilizando el proceso mediante el cual se otorga el registro sanitario. En la actualidad, los agentes económicos importan medicinas de un país específico, ya que el registro sanitario no es del producto sino del país de procedencia, impidiendo así la importación paralela a precios más competitivos.
El informe técnico de la CLICAC también promovía el fortalecimiento de la producción nacional de medicamentos genéricos. Según estadísticas y estudios del mercado, la industria farmacéutica nacional ha sido la fuerza generadora de precios bajos de una gran cantidad de medicamentos, especialmente de aquellos que se comercializan a nivel institucional.
Esas propuestas tenían fundamento en la Ley 29 de 1996, que crea la CLICAC y dicta normas sobre la defensa de la competencia. No obstante, después de dos años de debates en la Comisión de Comercio y Asuntos Económicos de la Asamblea Legislativa, lo que se ha obtenido es la aprobación del proyecto de Ley No. 27, por el cual se congela el precio de los medicamentos por un período de dos años, con fecha retroactiva a octubre de 1999. Esta acción no sólo va a causar un desabastecimiento de medicamentos, sino que va en contra de la libertad económica, violenta la seguridad jurídica, atenta contra las reglas del libre mercado, fomenta la corrupción, limita la transparencia, y contraviene la misma filosofía de la CLICAC. ¿Quién podía haber pensado que la CLICAC iba a terminar fiscalizando precios regulados? Si es así, se habrá cavado para la CLICAC su sepultura, y el proyecto de medicamentos será el principio de su fin.
Estudios del organismo revelan que en los últimos tres años, de los 9,000 medicamentos registrados en Panamá, más del 30 por ciento ha incrementado sus precios. De esa cifra, aproximadamente el 8 por ciento ha aumentado más del 100 por ciento, situación inaceptable bajo el prisma del bienestar del consumidor.
Para compensar esta tendencia alcista, la CLICAC presentó una opinión técnica en junio de 1998 y propuso un anteproyecto de ley, en febrero de 1999, con el propósito de mejorar las condiciones de mercado, garantizar la seguridad y calidad de los medicamentos, como también asegurar la información oportuna a los consumidores.
La propuesta de la CLICAC buscaba generar la competencia a través de una alternativa de medicamentos genéricos y de una estricta farmacovigilancia. Para ese fin, se debía iniciar campañas de divulgación de tablas genéricas y precios comparativos para facilitar la información al consumidor. Además, la propuesta procuraba levantar las barreras de acceso al mercado flexibilizando el proceso mediante el cual se otorga el registro sanitario. En la actualidad, los agentes económicos importan medicinas de un país específico, ya que el registro sanitario no es del producto sino del país de procedencia, impidiendo así la importación paralela a precios más competitivos.
El informe técnico de la CLICAC también promovía el fortalecimiento de la producción nacional de medicamentos genéricos. Según estadísticas y estudios del mercado, la industria farmacéutica nacional ha sido la fuerza generadora de precios bajos de una gran cantidad de medicamentos, especialmente de aquellos que se comercializan a nivel institucional.
Esas propuestas tenían fundamento en la Ley 29 de 1996, que crea la CLICAC y dicta normas sobre la defensa de la competencia. No obstante, después de dos años de debates en la Comisión de Comercio y Asuntos Económicos de la Asamblea Legislativa, lo que se ha obtenido es la aprobación del proyecto de Ley No. 27, por el cual se congela el precio de los medicamentos por un período de dos años, con fecha retroactiva a octubre de 1999. Esta acción no sólo va a causar un desabastecimiento de medicamentos, sino que va en contra de la libertad económica, violenta la seguridad jurídica, atenta contra las reglas del libre mercado, fomenta la corrupción, limita la transparencia, y contraviene la misma filosofía de la CLICAC. ¿Quién podía haber pensado que la CLICAC iba a terminar fiscalizando precios regulados? Si es así, se habrá cavado para la CLICAC su sepultura, y el proyecto de medicamentos será el principio de su fin.