¡Gracias Robert! ¡Gracias “Jimmy”!
En abril de 1978 el Senado norteamericano ratificó los Tratados Sobre el Canal de Panamá de 1977 y sus Acuerdos Conexos, conocidos como “Tratados Torrijos–Carter” (que incluyen el ignominioso Tratado de Neutralidad que le da el derecho unilateral y a perpetuidad a EE.UU. de intervenir en Panamá cuando consideren que el canal esté amenazado).
Según un memorándum interno de la Casa Blanca, en octubre de 1977 el gobierno de James "Jimmy" Carter poseía información de que el General Omar Torrijos, líder fabricado por la CIA, los socialistas cubanos y la izquierda pancista panameña, tenía "involucramiento directo" en el narcotráfico, que su hermano Moisés tenía un encausamiento secreto en su contra, y que Hugo Torrijos también estaba "directamente implicado". El documento, que se titula: "Memorándum para los archivos", tiene fecha “10 de octubre de 1977", es decir, ¡cuatro días antes! de que Torrijos se reuniera en Washington con Carter, para concertar una "aclaración" a los mencionados tratados. Éstos se habían firmado el mes anterior. El autor del memorándum es nada menos que Robert Pastor, quien fungía como Director de Asuntos Latinoamericanos del Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU. Según el escritor Richard Koster, Robert Pastor "estaba cegado por su amor hacia Omar Torrijos" ("La Prensa", 11 de julio de 2001), cosa que no nos cabe la menor duda, ya que nuestro tocayo Pastor es también autor de una "Oda a Omar". Según documentos desclasificados por la inteligencia norteamericana, el Grupo Militar 470 de Inteligencia ("Army's 470th Military Intelligence Group") le proporcionó a Torrijos informes que le permitieron consolidar su poder dentro de la Guardia Nacional (GN). Cuando Torrijos visitó Cuba en 1977 Fidel Castro dijo que ellos habían estado asesorando a la GN panameña desde los primeros momentos del golpe de Estado de 1968.
Las sospechas sobre narcotráfico hubieran sido suficientes para que cualquier gobierno norteamericano hubiera detenido las negociaciones hasta esclarecer el asunto, pero Carter siguió adelante porque le interesaba que estos tratados se ratificaran. Robert Pastor fue quien, dada su investidura, aconsejó a Carter: 1) que el Departamento de Justicia le negara la información pertinente al Congreso, y, 2) que se procediera rápidamente a concertar una "aclaración" con Torrijos (que se firmó cuatro días después) que serviría para bloquear la oposición en el Senado; todo esto, para que los Tratados (incluyendo el nefasto Tratado de Neutralidad), fueran ratificados. Antes que a Omar, a quienes hay que agradecerles la firma y ratificación de estos Tratados, incluyendo el nefasto de Neutralidad "Torrijos-Carter", es a Robert Pastor y “Jimmy” Carter, quienes capeando todas las adversidades descritas lograron que los Tratados fueran firmados y ratificados por el Senado norteamericano.