Greenpeace (II)
Querido Director,
Le voy a hablar con nombre y apellido de la gran estafa de Greenpeace. Durante 35 años esta organización ha protagonizado actos por tierra, mar y aire que nos han parecido no sólo bien, sino ejemplares. Defendían el medio ambiente, las especies en extinción. Hemos soportado centenares de documentales donde con un montaje falso se nos metía el miedo en el cuerpo porque el mundo se acababa; Al Gore se paseaba recaudando fondos y ahora se ha podido divorciar sin mirar la fortuna de su esposa, se sigue riendo de nosotros.
La familia Rockefeller, accionista de la petrolera Exxon y de los bancos JP Morgan, Chase Manhattan Bank y City Bank, que a su vez son accionistas mayoritarios de otras 4 petroleras, financian a Greenpeace a través de la fundación Marisla; la General Motors financia Greenpeace desde la fundación Charles Steward Mott Foundation Éste supuesto movimiento benéfico y solidario está financiado por las empresas que más contaminan en CO2 y controladas por la CIA.
El 5 de agosto de 2009 Stephen Sackur, reportero de la BBC de Londres, consiguió que Gerd-Leipold, director ejecutivo de Greenpeace reconociese que la predicción de que el hielo ártico se derretiría en el 2030 es falsa y que actúan de esta manera para “modificar la forma de pensar de la opinión pública”. Después de esta afirmación, el secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, sigue insistiendo en que nos quedamos sin hielo en el Ártico y Antártico, pero nadie es capaz de denunciar que al igual que su predecesor Coffi Anan, él y su familia están en el negocio del ecologismo.
Hace unos años el Rainbow Warrior fue hundido por la marina francesa cuando se oponía a unas detonaciones nucleares en la Polinesia francesa. Hubo varios muertos, en este caso pertenecientes a Greenpeace. La justicia francesa actuó y después de una investigación condenó a 3 oficiales de la Armada francesa que, no estaban en el barco que hundió el Rainbow Warrior, sino que infiltrados en la organización ecologista, provocaron intencionadamente el conflicto.
Hablar de Al Gore es hablar de un personaje avisado, advenedizo e inteligente que se dio cuenta de que el mundo civilizado podría contribuir con una asignación mensual como si fuese con la parroquia, pero en este caso, en la defensa del no cambio climático. Primero dijo que todos los hielos del Ártico se acabarían en el año 2008, recaudando cientos de millones de dólares para evitarlo. Después que lo harían en el 2012 y recaudó la mitad de lo anterior, pero le valía. Y ahora, habla de que ese apocalipsis sucederá en 2019, intentando que gente de buena fe siga aportando fondos.
España tiene más de 3,000 km de costa y en los desarrollos urbanísticos dedicados al turismo se han cometido muchas barbaridades. Conozco a promotores que dentro del presupuesto de obra tenían un capítulo de gasto “dedicado a ecologistas” y así la paz estaba asegurada. No le parece muy sospechoso que en la catástrofe petrolífera del Golfo de México no haya aparecido ningún barco de Greenpeace, ni en las costas se haya producido ninguna manifestación de ecologistas? Será que la BP ha convencido de forma altruista a estos señores para que no actúen?
Atentamente,