Grupos vulnerables
La Presidenta de la República, Mireya Moscoso, al asumir la administración del Estado, incorpora en la Agenda Social, las propuestas producto del consenso alcanzado por diferentes sectores de la sociedad panameña, con el objetivo de incluir a los excluidos en el desarrollo social del país, priorizando su atención en la superación de la pobreza general y en particular, la pobreza extrema en las áreas urbana, rural e indígena. La vulnerabilidad de estos grupos se constituye y desarrolla a partir de un complejo proceso que involucra múltiples dimensiones y que encierra algún riesgo de experimentar mayores desventajas con relación a otros grupos, por lo que constituyen una prioridad.
Como Coordinadora del Gabinete Social, nos complacemos en crear, por primera vez, en nuestro país un Sistema Integrado de Indicadores para el Desarrollo (SID), que es un sistema de información a nivel nacional permanentemente actualizado, y es una respuesta al compromiso de trabajar políticas públicas con equidad de género, que beneficien a toda la población y, de forma particular, a los grupos metas, como son los niños(as), adolescentes, mujeres, adultos(as) mayores, población indígena y personas con discapacidad a los cuales están focalizadas las principales acciones de la Agenda Social de nuestro gobierno para lograr la erradicación de la pobreza.
En esta primera entrega de análisis sobre la base de los indicadores alojados en el SID de la República de Panamá, presentamos una visión general de la situación de la niñez y la adolescencia durante los años de 1998, 1999 y 2000 en los aspectos más relevantes del desarrollo humano; sus avances y sus retos. Con este esfuerzo, el gobierno da respuesta a uno de los compromisos asumidos en la X Cumbre Iberoamericana, celebrada en el 2000, en cuanto a promover la creación de sistemas de información que permitan dar seguimiento a las políticas sociales en materia de niñez, adolescencia y equidad de género.
La experiencia de Panamá en el desarrollo del SID, constituye una muestra de la alta capacidad técnica y de voluntad política del gobierno y ofrece un potencial importante como modelo para la promoción y el desarrollo de sistemas de indicadores en otros países de la región, en aras de facilitar una integración regional de los mismos. Un ejemplo es el intercambio conceptual, metodológico y técnico recorrido durante su proceso de creación, con el Sistema de Indicadores para el Seguimiento y Evaluación de las Metas del Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo para los países de América Latina y el Caribe, promovido por el Centro Latinoamericano de Demografía (CELADE).
Tanto en la Junta Técnica, como en la Junta de Apelación y Conciliación de Carrera Administrativa, los servicios públicos tienen representación, que precisamente dan fe de la transparencia, con la cual se aplica y maneja la Ley.
Dicho de otra manera, el Organo Ejecutivo en la Junta Técnica de siete (7) miembros principales, sólo tiene uno (1) y en la Junta de Apelación y Conciliación de Carrera Administrativa de cinco (5) miembros, la Dirección General de Carrera Administrativa cuenta con un solo representante, mientras que los trabajadores están representados por tres (3) miembros, de los cuales dos (2) son servidores públicos de carrera administrativa y uno (1) del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO).
La correcta ejecución y aplicación de la Ley No. 9 de 1994 es una responsabilidad de todos. Desde las funciones que a cada cual le corresponde, trabajemos en la construcción de este gran edificio, sin más intereses que el dotar a la administración pública de los mejores servidores públicos.
Allí vive ahora, cinco años después, en calidad de refugiado temporal. “En silencio estamos presos”, dice en alusión a que no puede salir de la población a vender los productos que cosechan con tanto esfuerzo. Como alternativa los venden a la orilla del río, pero con resultados no muy halagüeños.
Allá en Punusa quedaron todos llevando un estilo de vida de supervivencia, pero convencidos de que sólo unidos, pese a las diferencias culturales, pueden lograr sobrevivir.
Como Coordinadora del Gabinete Social, nos complacemos en crear, por primera vez, en nuestro país un Sistema Integrado de Indicadores para el Desarrollo (SID), que es un sistema de información a nivel nacional permanentemente actualizado, y es una respuesta al compromiso de trabajar políticas públicas con equidad de género, que beneficien a toda la población y, de forma particular, a los grupos metas, como son los niños(as), adolescentes, mujeres, adultos(as) mayores, población indígena y personas con discapacidad a los cuales están focalizadas las principales acciones de la Agenda Social de nuestro gobierno para lograr la erradicación de la pobreza.
En esta primera entrega de análisis sobre la base de los indicadores alojados en el SID de la República de Panamá, presentamos una visión general de la situación de la niñez y la adolescencia durante los años de 1998, 1999 y 2000 en los aspectos más relevantes del desarrollo humano; sus avances y sus retos. Con este esfuerzo, el gobierno da respuesta a uno de los compromisos asumidos en la X Cumbre Iberoamericana, celebrada en el 2000, en cuanto a promover la creación de sistemas de información que permitan dar seguimiento a las políticas sociales en materia de niñez, adolescencia y equidad de género.
La experiencia de Panamá en el desarrollo del SID, constituye una muestra de la alta capacidad técnica y de voluntad política del gobierno y ofrece un potencial importante como modelo para la promoción y el desarrollo de sistemas de indicadores en otros países de la región, en aras de facilitar una integración regional de los mismos. Un ejemplo es el intercambio conceptual, metodológico y técnico recorrido durante su proceso de creación, con el Sistema de Indicadores para el Seguimiento y Evaluación de las Metas del Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo para los países de América Latina y el Caribe, promovido por el Centro Latinoamericano de Demografía (CELADE).
Tanto en la Junta Técnica, como en la Junta de Apelación y Conciliación de Carrera Administrativa, los servicios públicos tienen representación, que precisamente dan fe de la transparencia, con la cual se aplica y maneja la Ley.
Dicho de otra manera, el Organo Ejecutivo en la Junta Técnica de siete (7) miembros principales, sólo tiene uno (1) y en la Junta de Apelación y Conciliación de Carrera Administrativa de cinco (5) miembros, la Dirección General de Carrera Administrativa cuenta con un solo representante, mientras que los trabajadores están representados por tres (3) miembros, de los cuales dos (2) son servidores públicos de carrera administrativa y uno (1) del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO).
La correcta ejecución y aplicación de la Ley No. 9 de 1994 es una responsabilidad de todos. Desde las funciones que a cada cual le corresponde, trabajemos en la construcción de este gran edificio, sin más intereses que el dotar a la administración pública de los mejores servidores públicos.
Allí vive ahora, cinco años después, en calidad de refugiado temporal. “En silencio estamos presos”, dice en alusión a que no puede salir de la población a vender los productos que cosechan con tanto esfuerzo. Como alternativa los venden a la orilla del río, pero con resultados no muy halagüeños.
Allá en Punusa quedaron todos llevando un estilo de vida de supervivencia, pero convencidos de que sólo unidos, pese a las diferencias culturales, pueden lograr sobrevivir.