Guerra tempranera al Aedes Aegypti
La Región Metropolitana de Salud de San Miguelito, Las Cumbres y Chilibre inició una guerra tempranera contra el Aedes aegypti en ese distrito al realizar un operativo sorpresa en varios talleres de mecánica para detectar focos de infestación y criaderos del mencionado mosquito que transmite el dengue.
El jefe de la citada región de salud, Dr. Jorge Gamboa en conjunto con un equipo de funcionarios interpuso multas y citaciones a propietarios de varios talleres por tener chatarras, lotes sucios y llantas a la intemperie.
De acuerdo con Gamboa muchos de los talleres visitados cuentan con autos viejos, checheres y llantas a la intemperie, que una vez inicien las lluvias se convertirán en criaderos del mosquito transmisor del dengue.
Gamboa advirtió que las llantas a la intemperie son los principales criaderos para el mosquito que en siete o diez días se reproduce listo para salir a causar problemas.
"Las llantas son receptoras de los huevecillos del mosquito por lo que hay que mantenerlas bajo techo", manifestó el galeno.
Funcionarios de la región de salud de San Miguelito pusieron un insecticida en las llantas de los talleres, llamado "abate" que al reaccionar con el agua mata las larvas.
En el recorrido se otorgó plazos a varios dueños de talleres para que coloquen las llantas en un sitio bajo techo así como se citó a otros para que paguen una multa de B/.100.00 por mantener chatarras y lotes sucios.
Según Gamboa, lamentablemente el Código Sanitario lo faculta a establecer una multa de sólo B/.100.00 por mantener locales sucios.
Indicó que el Código Sanitario data de 1947 cuando para esa época cien balboas " era mucha plata", por lo que el galeno expresó que aboga por una reforma a la legislación para aumentar estas sanciones.
El Dr. Gamboa señaló que han decidido tomar medidas de precaución tempranas contra el Aedes aegypti en el distrito para evitar ser "sorprendidos" cuando inicie la época lluviosa.
Destacó que actualmente el índice de infestación general para San Miguelito es de 2.2%, de acuerdo con la primera semana se monitoreo realizada en este mes.
Por corregimiento el monitoreo reveló que el corregimiento de Belisario Porras es el de mayor índice de infestación al lograr un 4.0; el Amelia Denis de Icaza alcanzó un 3.3%; Las Cumbres 2.9% y José Domingo Espinar 0.9% de infestación del mosquito.
A nivel de localidad, en San Isidro, corregimiento de Belisario Porras se reporta un índice de 6.5%, en Samaria 5.0% y en Nuevo Veranillo 3.2%.
En el corregimiento de Amelia Denis de Icaza, la comunidad de Altos de Paraíso registra un índice de 10% para ser el más alto en todo el distrito.
En Las Cumbres, Alcalde Díaz alcanzó durante la primera semana de abril un índice de 2.9%.
Por otro lado, el Dr. Gamboa reveló que en septiembre del 2000 se alcanzó un índice general de infestación de 11%, pero que al finalizar ese año se logró bajar a 3.7%.
El año pasado en San Miguelito hubo 32 casos de dengue clásico. En 1998 se reportó un caso de dengue hemorrágico en el distrito.
Gamboa pidió a la población en general a que tomen las medidas para eliminar los criaderos del mosquito antes de que lleguen las lluvias y así lograr mantener bajo los índices de infestación para evitar una epidemia de dengue en una región con una población superior a los 250 mil habitantes.
El jefe de la citada región de salud, Dr. Jorge Gamboa en conjunto con un equipo de funcionarios interpuso multas y citaciones a propietarios de varios talleres por tener chatarras, lotes sucios y llantas a la intemperie.
De acuerdo con Gamboa muchos de los talleres visitados cuentan con autos viejos, checheres y llantas a la intemperie, que una vez inicien las lluvias se convertirán en criaderos del mosquito transmisor del dengue.
Gamboa advirtió que las llantas a la intemperie son los principales criaderos para el mosquito que en siete o diez días se reproduce listo para salir a causar problemas.
"Las llantas son receptoras de los huevecillos del mosquito por lo que hay que mantenerlas bajo techo", manifestó el galeno.
Funcionarios de la región de salud de San Miguelito pusieron un insecticida en las llantas de los talleres, llamado "abate" que al reaccionar con el agua mata las larvas.
En el recorrido se otorgó plazos a varios dueños de talleres para que coloquen las llantas en un sitio bajo techo así como se citó a otros para que paguen una multa de B/.100.00 por mantener chatarras y lotes sucios.
Según Gamboa, lamentablemente el Código Sanitario lo faculta a establecer una multa de sólo B/.100.00 por mantener locales sucios.
Indicó que el Código Sanitario data de 1947 cuando para esa época cien balboas " era mucha plata", por lo que el galeno expresó que aboga por una reforma a la legislación para aumentar estas sanciones.
El Dr. Gamboa señaló que han decidido tomar medidas de precaución tempranas contra el Aedes aegypti en el distrito para evitar ser "sorprendidos" cuando inicie la época lluviosa.
Destacó que actualmente el índice de infestación general para San Miguelito es de 2.2%, de acuerdo con la primera semana se monitoreo realizada en este mes.
Por corregimiento el monitoreo reveló que el corregimiento de Belisario Porras es el de mayor índice de infestación al lograr un 4.0; el Amelia Denis de Icaza alcanzó un 3.3%; Las Cumbres 2.9% y José Domingo Espinar 0.9% de infestación del mosquito.
A nivel de localidad, en San Isidro, corregimiento de Belisario Porras se reporta un índice de 6.5%, en Samaria 5.0% y en Nuevo Veranillo 3.2%.
En el corregimiento de Amelia Denis de Icaza, la comunidad de Altos de Paraíso registra un índice de 10% para ser el más alto en todo el distrito.
En Las Cumbres, Alcalde Díaz alcanzó durante la primera semana de abril un índice de 2.9%.
Por otro lado, el Dr. Gamboa reveló que en septiembre del 2000 se alcanzó un índice general de infestación de 11%, pero que al finalizar ese año se logró bajar a 3.7%.
El año pasado en San Miguelito hubo 32 casos de dengue clásico. En 1998 se reportó un caso de dengue hemorrágico en el distrito.
Gamboa pidió a la población en general a que tomen las medidas para eliminar los criaderos del mosquito antes de que lleguen las lluvias y así lograr mantener bajo los índices de infestación para evitar una epidemia de dengue en una región con una población superior a los 250 mil habitantes.