¿Guerrilla o narcoterrorismo? II
En Colombia, vimos, los grupos de "paisanos" dejaron de presionar al Frente Nacional para infundir terror al pueblo, introducir drogas en el territorio de sus "enemigos" externos (EE.UU. a la cabeza), secuestrar políticos y soldados y tomar el poder a como de lugar. Pasaron de la guerrilla al narcoterrorismo antes de la popularidad del vocablo terrorismo en 2001.
Si las FARC son guerrilleros, ETA y los extremistas religiosos que derribaron las Torres Gemelas en el 2001 son adolescentes con hondas que sólo aspiran la independencia de su país y quisieron tomar venganza del imperio yanqui.
El método del narcoterrorismo comúnmente es atacar un poblado; matar niños, mujeres y ancianos; asesinar o secuestrar políticos, policías y soldados; explosionar petardos; sembrar minas antipersonas; provocar el desplazamiento de indígenas y campesinos (van unos 4 millones) y poner pies en polvorosa montaña adentro y la selva frente al ejército y la policía. ¿Es ese el Ejército del Pueblo (FARC-EP) como se hace llamar? No son más que bandoleros y narcoterroristas.
La mayor parte de los que gustan catalogar de guerrilleros a los narcoterroristas arrastra mohosas ideas de la izquierda radical. (Nostalgia por el comunismo lo llamó Uribe) Son amigos de los terroristas e inventan "entrevistas", "congresos" e investigaciones "académicas" para conocer a sus héroes de papelillo. No quieren entender que el marxismo-leninismo colapsó y el comunismo nunca existió, quedando sólo en el papel y en la mente "revolucionaria" de algunos.
Anterior a Utopía de Tomás Moro y a los sueños del bien común de Marx, Engels et al, la Iglesia primitiva practicó tal estilo de vida, pero duró poco, no porque tener todas las cosas en común sea mala idea, sino por la egoísta naturaleza humana, incluida la del proletariado.
Hay crédulos e incrédulos cuando les conviene o no creer. Los relativistas, por ejemplo, niegan que haya verdades absolutas, porque "todo depende del cristal con que se mire". Pero, al tratarse de Colombia y otros controvertidos temas hablan y escriben radical y dogmáticamente. ¿En qué quedamos? ¿Hay verdades absolutas o todo es relativo? Si la verdad absoluta no existe, entonces hasta la creencia de que todo es relativo no debe tomarse en serio, pues todo es relativo. Asimismo, algo tiene que ser absoluto antes de poder ver que todo lo demás es relativo. He ahí la contradicción y autoderrotismo del relativismo.
(Sigue la próxima semana en tercera y última entrega).