default

Hablando de inestabilidad


Hace unos días los medios de comunicación atribuyeron al inquilino del palacio declaraciones en las cuales cuestionaba a los voceros del próximo gobierno por contribuir a la "inestabilidad" del país. Considero que el mandatario no tiene autoridad moral para hacer ese tipo de afirmaciones. No han sido los voceros del próximo gobierno los que han pretendido la creación de una Sala Quinta en la Corte Suprema de Justicia, con el único propósito de consolidar el control de esa corporación y así cubrirse sus espaldas y la de sus secuaces en el gobierno, quien tendrán que abandonar el próximo 31 de agosto, por la voluntad de la mayoría del pueblo panameño, legítimamente expresada en las urnas el 2 de mayo pasado.
Tampoco han sido los voceros del próximo gobierno los que desde hace meses y recientemente, han estado haciendo nombramientos de personas no afectas al nuevo gobierno en posiciones de importancia para el mandatario de turno en las cuales se nombran personas de su confianza, con la intención vedada de entorpecer las funciones del nuevo gobierno.
Evidentemente que el partido gobernante pretende seguir controlando algunas áreas del gobierno desde ciertas posiciones gubernamentales y para eso cuenta con personas sin mucha moral cívica que se prestan para ello como lo es el triste ejemplo del señor director de la ARI, Nicolás Ardito Barletta, quien usurpó el cargo de Presidente de la República en 1984, luego de que se cometió un escandaloso fraude electoral en contra del doctor Arnulfo Arias Madrid (q.e.p.d.). El señor de la ARI ha declarado que su nombramiento vence en el año 2000, por lo tanto desconoce la voluntad del pueblo panameño que quiere un "cambio".
No han sido los voceros del próximo gobierno los que pretenden una reforma constitucional que permita al actual gobernante aspirar a una reelección en el año 2004, desconociendo la voluntad del pueblo expresada en las urnas el pasado 30 de agosto pasado. Es entonces quien tiene que abandonar el palacio en el próximo 31 de agosto quien debe entender que "Si de respetar la voluntad popular se trata, ningún panameño votó por la inestabilidad". Debe entonces respetar la voluntad del pueblo expresada en las urnas.
La mejor prudencia, señor presidente, es entender cuándo una persona es rechazada por sus actuaciones. Los verdaderos estadistas, los que quieren a sus pueblos, deben aceptar su voluntad, sobre todo cuando la realidad, en el caso suyo, es que llegó a la presidencia con el voto de las minorías.
Los políticos que concurrimos a las urnas y que usted dice "no han sido capaces de seguir" el ejemplo que dieron los ciudadanos al concurrir a las urnas de manera ordenada, para luego retornar a la vida cotidiana, tenemos que estar pendiente de sus actuaciones y la de sus secuaces políticos pues ya han demostrado que sus intenciones no son las mejores, como las de los lobos con piel de oveja.
Y que quede bien claro que por tener la mayoría legislativa, no podrán entorpecer las buenas intenciones del gobierno de la señora Mireya Moscoso, porque ella tiene a la mayoría de un pueblo dispuesto a tomarse las calles si los "padres de la patria" no entienden que "La Voz del Pueblo es la Voz de Dios".

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América