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Habló el pueblo


Una vez más el pueblo panameño en forma clara y cívica asistió a las urnas para dejar aprobado en forma contundente su interés de que nuestro más importante activo, la vía interoceánica, sea modernizada y ampliada para el servicio del país y del mundo por otros cien años más.
Felicito a todos mis conciudadanos y copartidarios que de una forma u otra, a pesar de ser oposición al actual gobierno, dieron la cara para promover la mejor opción para el futuro de nuestros hijos y nietos. El mensaje que sin duda está en estos momentos recorriendo el planeta es que somos un país con visión y mucho coraje para emprender por nuestra cuenta una obra de primer mundo. Esto se traducirá en mayor confianza en nuestra capacidad como profesionales y de hecho, confirmamos que somos el mejor lugar en la tierra para invertir y crecer en los años futuros.
Tenemos de ahora en adelante que ser muy cuidadosos y menos permisivos para admitir a nuevos socios en nuestro "progreso". Hay una gran cantidad de especuladores que vendrán atraídos por ese auge o "fiebre del agua", y si no controlamos y desenmascaramos a tiempo sus malas intenciones, harán mucho daño a todo el esfuerzo que se ha logrado con el sudor y la sangre de muchos compatriotas y extranjeros sepultados en esta gran zanja.
Sí habrá muchas oportunidades para una enorme cantidad de panameños, pero éstas sólo se darán en la medida en que nos capacitemos responsablemente para cubrir las necesidades que la gran obra demandará. La mayor cantidad de vacantes se darán después del tercer año, por lo tanto, hay tiempo para lograr preparar a todos los que tengan un verdadero deseo de superarse y aprender una profesión digna que les servirá para toda su vida.
Cualquier profesional o artesano que tenga a su haber la experiencia de haber trabajado durante estos años en la ampliación del Canal tendrá una carta de presentación única que le abrirá muchas puertas en el futuro dentro y fuera de nuestra fronteras.
Otra oportunidad que no podemos desaprovechar es la posibilidad de oro de lograr que el gobierno tome en serio el reto de promover y de implementar un verdadero Plan de Desarrollo Nacional para que los futuros ingresos producto de esa expansión sean dedicados a resolver de una manera sería y científica los tantos problemas sociales que agobian este país.
Cierto es que de la noche a la mañana no aparecerán por arte de magia las soluciones; pero en la medida en que los gremios, los partidos políticos y la sociedad civil pongan todo su esfuerzo e interés en presionar al gobierno para que actúe con firmeza y voluntad, y culmine cuanto antes la preparación de dicho Plan y también se asigne un porcentaje de los ingresos del Canal para cumplir con esos objetivos, comenzaremos a ver la luz al final del túnel.
De continuar como hasta ahora que después de la euforia de cada campaña dejamos las cosas para que el gobierno de turno las resuelva hasta la próxima elección y no actuamos como estadistas con visión a largo plazo, seguiremos dando tumbos, apagando fuegos y lamentándonos. Como dijo el Dr. Arias, máximo líder Panameñista: "La voz del pueblo es la voz de Dios". El pueblo habló ayer domingo; si una vez más no queremos escucharlo, es otra cosa.

El derrame ocurrió el pasado 9 de agosto y tomó nueve días a la empresa Ocean Pollution hacer la limpieza.
Un empleado de la Almacenadora Kinte S.A., ubicada en las proximidades de la quebrada, manifestó que durante todo el jueves 10 de agosto se podía apreciar en las aguas, la sustancia negra que corría por el afluente.

101 años de Panamá América

 
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