default

Hacia el 2009


Se ha definido el panorama político electoral. Cierra el PRD el ciclo y, a la vez, abre la fase final, no sólo de una larga campaña, sino de una decisión respecto de nuestro futuro como Nación en el quinquenio, a mi juicio, más importante de este siglo.

El dirigente de la ex Unión Soviética, Nikita Khrushchev, dijo alguna vez, refiriéndose al giro de la historia, que "la diferencia principal para la historia del mundo si me hubieran disparado a mí en lugar de a Kennedy, es que Onasis probablemente no se hubiera casado con la Sra. Krushchev". Este irónico pensamiento, se puede aplicar ahora luego de los resultados. No es lo mismo una campaña con Balbina Herrera de candidata, que otra con Juan Carlos Navarro buscando dejar el nuevo Atillo, por las Garzas.

En la oposición, por ahora no hay unión, pero puede haberla. Se verá más adelante. Estimo hoy un escenario que buscará la polarización de fuerzas opositoras respecto de aquella que tenga la mejor capacidad de ganar la elección, entiéndase a Balbina, la mejor candidata para la oposición. No es una paradoja. Veo a Ricardo Martinelli en esta situación. La adversaria es de peso. El giro de Martinelli, buscando no sólo el cambio frente a la dependencia tradicional y trillada, sino también la definición pronta de sus adversarios, polarizará y podrá unir a los votantes contra la fuerza económica y política que representa el PRD como gobierno y como partido con su candidata. Pueden las bases sobrepasar dirigencias en busca del triunfo.

Para muchos, y me incluyo, será imposible no recordar lo que fue el pasado de la candidata del PRD y el de su grupo mostrado en público. Estuve en primera fila, entre balas y abusos de todo tipo. Ese pasado y la fragilidad de sus hoy convicciones democráticas hay que contraponerlo a nuestro futuro democrático como Nación. Sus valores democráticos son el producto de la fuerza del destino, no de sus convicciones, aunque reconozco avances. Los recientes Decretos DDD me han hecho constatarlo. La aceptación pública de los mismos por parte de la candidata y la negativa de la mayoría parlamentaria para abrir el tema a un gran debate como se les ha pedido, es una buena muestra de lo que puede pasar. Entendámoslo bien. Si a todo esto le sumamos la tendencia ideológica de moda, ¿no es para preocuparnos?

Me preocupa la juventud. Muchos no pueden recordar lo que no vivieron y mucho menos establecer diferencias para decidir el 3 de mayo. Si muchos de los que recuerdan se hacen los enredados... Hay que hacer docencia. El Canciller Adenauer dijo una vez que "un método infalible para calmar a un tigre es dejar que te devore". Llevemos eso a la práctica. Esos nuevos votantes, sin saber las implicaciones, pueden ser devorados y con ellos su futuro en libertad junto al del país, sin que eso calme al tigre. Detrás, vamos todos.

Veo venir tiempos complejos.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América