Hacia el 3 de mayo
Al terminar todas las celebraciones de fin de año, se inicia el tramo final de esta larga contienda electoral. El panorama se ha definido más y, estoy seguro, continuará definiéndose a medida que pasen los días, semanas y meses. No obstante, es el momento para ir haciendo realidad ese gran compromiso que para nosotros significa la Alianza por el Cambio.
Pensar que será una contienda fácil, es ilusorio. Como dije en mi artículo anterior, para los que participan en la misma para no perder (llámese el gobierno y sus allegados íntimos), la hora cero significa angustia y temor por lo que saben han hecho y en exceso. Eso traerá desesperación y si ésta es mal manejada, me preocupa mucho el entorno que se puede crear. El país no se merece una campaña llena de insultos o revestida de violencia.
Las encuestas de opinión van indicando una tendencia que nos impone más trabajo, no sólo en tiempos de campaña, sino luego, durante el tiempo de gobierno. No declaro triunfalismo alguno, al contrario, lo que deseo transmitir es la gran responsabilidad de ir viendo el final de esto en el contexto de un mandato popular para gobernar el país. Eso, unido a la visión de nuestro candidato Ricardo Martinelli de construir un gobierno con los mejores, debe dar tranquilidad de que se desea hacer las cosas bien y unir talentos de todos los grupos como paso previo a lo que podría ser un gobierno de amplia base. Es el momento para que el cambio signifique coherencia, visión y continuidad de proyectos nacionales en el tiempo, como fórmula idónea para avanzar como nación. La expectativa será cada vez mayor, casi buscando un acercamiento con los milagros, y eso no se puede defraudar haciendo o siendo más de lo mismo.
La ruta hacia el 3 de mayo impone otras cosas. Señalo como vital, la movilización de ese día y el custodio de todos los votos. Hay que votar y cuidar el voto. El equipo humano que estamos preparando para esa tarea es de gran significado e importancia.
En ese esfuerzo todas las fuerzas juegan un gran papel. Ese día se gana o se pierde, tan sencillo como eso.
Creyendo interpretar el espíritu que mueve a los miembros de nuestro partido Unión Patriótica, estamos prestos a trabajar hombro con hombro por el triunfo y, después de eso, para darle al país, una cuota responsable de hombres y mujeres comprometidos en hacer un buen gobierno en todas las regiones del país. Como he dicho antes, la alianza ha sido fluida porque ese ha sido el norte, no la repartidera de puestos, como tradicionalmente se ha hecho y que, en gran medida, nos tiene como estamos.
El trabajo y esfuerzo de todos es de gran importancia. Bienvenidos sean todos los que les importe Panamá.