Hacia la Navidad
Hoy, en la liturgia de la Iglesia Católica, en todo el mundo creyente católico se sigue el esquema del Cuarto y último Domingo de Adviento. Para los creyentes, el Adviento es como el esfuerzo por resistir a los embates descristianizadores y el afán por buscar entre todo este barullo, el verdadero sentido de la Navidad y consecuentemente, prepararnos para darle un sentido a estas celebraciones litúrgicas. Participando en las asambleas de canto y oración y en las reuniones familiares y de amigos.
Cuando los cristianos empezaron en el siglo IV, a celebrar la Navidad, no trataron de recordar una fecha (qué día hubiera nacido Cristo) sino una realidad importante para la Iglesia cristiana, d que no está ligada a esa fecha: la manifestación plena del reinado de Cristo entre los hombres.
¿Cómo se creó la fiesta de la Navidad y el ciclo de Adviento que la precede? ¿Con qué idea? ¿En el siglo IV el emperador Constantino se "convirtió" al cristianismo y declaró a la religión cristiana, la religión oficial del imperio Romano. Constantino se declaró a sí mismo, "representante de Dios en la Tierra", y los cristianos, hasta entonces perseguidos, tenían el peligro de creer que ya había llegado el Reino de Dios plenamente predicado por Cristo y no tenían nada más que esperar, sino que se podían "instalar" cómodamente en la situación.
La comunidad cristiana salió oficialmente a resolver este problema diciéndole a sus cristianos: estamos todavía a la espera de lo más importante, estamos a la espera de la plenificación del Reino de Dios, estamos a la espera de la manifestación, ante todos, del señorío de Jesucristo. Y entonces se crea, una como una respuesta litúrgico pastoral al problema, la fiesta de la Navidad y el cielo de Adviento. La Iglesia primitiva dijo_ 1) Así como "vino" una vez en carne, así "vendrá" otra vez en carne, es decir, visiblemente 2) Así como "vino" como un niño indefenso, sin hacer daño a nadie, así "vendrá" otra vez indefenso y sin hacer daño a nadie. 3) Así como una vez anunció e inauguró la redención (la liberación) vendrá otra vez y traerá la redención (la liberación) en plenitud, la liberación plena.
Por eso, todo el ciclo de Adviento, contiene la idea no de la fecha histórica del nacimiento de Jesús, sino la preparación y el deseo de la "segunda venida" del Señor, la plenitud del Reino de Dios. La idea de este ciclo gira enteramente alrededor de la más continua expresión de los primeros cristianos.
"Maranatha": Ven Señor, que equivale a: Venga a nosotros tu Reino. Esa es la idea que repetimos en cada misa: anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven Señor, Jesús.
En ruta hacia la Navidad, las lecturas bíblicas de la fecha se orientan hacia los preparativos para este acontecimiento. Hay una figura que destaca sobre todas y esa es "María la Virgen". En ella, la espera de siglos. de la que se hace eco la antífona de entrada. cobra su más pura expresión puesto que María sobresale sobre los humildes y pobres del Señor, que de él esperan con confianza y reciben la salvación. Es la virgen que ha de concebir la hija de Israel sobre la que vino el Espíritu, a la vez humilde servidora del Señor y mujer bendita entre todas las mujeres.
Sobre pasando la mirada henchida de veneración que dirige hacia la Virgen que espera el alumbramiento, la Iglesia proclama su fe en la Encarnación del Señor, la encarnación del Hijo de Dios. Pero para la Iglesia, la encarnación no puede ser separada de la redención, sino que constituye el primer tiempo del misterio pascual. El Verbo se hizo carne en el seno de María precisamente para salvarnos por medio del poder de su resurrección y para franquearnos las puertas de la vida eterna.
La lectura del Evangelio trata de revelarnos quién es Cristo, quién es Dios, no quien es María o cómo se llevó a cabo la gestación de Jesús. Si se habla de María o de José o de Pedro o de Judas se nos habla de todos ellos solo para hablarnos de Jesús. En todo el bello relato debemos fijarnos qué dice Jesús. Primero que está lleno de la fuerza de Dios, el Espíritu Santo, desde su concepción. Eso significa que era un profeta y que todo lo que hablaba y hacia lo hacia en nombre de Dios.
También nos dice que era nacido de mujer como todos nosotros. Lo dice el escritor porque precisamente las primeras herejías no negaban que Jesús fuera Dios sino negaban que Dios se hubiese hecho plenamente hombre. Se afirma que nace de mujer para garantizar lo que en la carta a los Hebreos se dice sobre Jesús "que se hizo semejante a nosotros en todo menos en el pecado".
Se llamará Hijo del Altísimo, será Santo, su Reino no tendrá fin, se cumplirán las promesas hechas a David. En el Dios estaba cumpliendo a Israel todas las promesas que había hecho en el transcurso de mil años a través de todos los profetas.
Caminando hacia la Navidad, hacia la verdadera Navidad que es la del espíritu.
Esta nueva experiencia le permitió aconsejar a su hijo adolescente, quien pertenecía a una banda y que hoy gracias a su madre también es parte del programa "Jóvenes en búsqueda de oportunidades". Livia lleva tres años fuera de las bandas y hoy es parte del equipo que lleva adelante el programa.
Cuando los cristianos empezaron en el siglo IV, a celebrar la Navidad, no trataron de recordar una fecha (qué día hubiera nacido Cristo) sino una realidad importante para la Iglesia cristiana, d que no está ligada a esa fecha: la manifestación plena del reinado de Cristo entre los hombres.
¿Cómo se creó la fiesta de la Navidad y el ciclo de Adviento que la precede? ¿Con qué idea? ¿En el siglo IV el emperador Constantino se "convirtió" al cristianismo y declaró a la religión cristiana, la religión oficial del imperio Romano. Constantino se declaró a sí mismo, "representante de Dios en la Tierra", y los cristianos, hasta entonces perseguidos, tenían el peligro de creer que ya había llegado el Reino de Dios plenamente predicado por Cristo y no tenían nada más que esperar, sino que se podían "instalar" cómodamente en la situación.
La comunidad cristiana salió oficialmente a resolver este problema diciéndole a sus cristianos: estamos todavía a la espera de lo más importante, estamos a la espera de la plenificación del Reino de Dios, estamos a la espera de la manifestación, ante todos, del señorío de Jesucristo. Y entonces se crea, una como una respuesta litúrgico pastoral al problema, la fiesta de la Navidad y el cielo de Adviento. La Iglesia primitiva dijo_ 1) Así como "vino" una vez en carne, así "vendrá" otra vez en carne, es decir, visiblemente 2) Así como "vino" como un niño indefenso, sin hacer daño a nadie, así "vendrá" otra vez indefenso y sin hacer daño a nadie. 3) Así como una vez anunció e inauguró la redención (la liberación) vendrá otra vez y traerá la redención (la liberación) en plenitud, la liberación plena.
Por eso, todo el ciclo de Adviento, contiene la idea no de la fecha histórica del nacimiento de Jesús, sino la preparación y el deseo de la "segunda venida" del Señor, la plenitud del Reino de Dios. La idea de este ciclo gira enteramente alrededor de la más continua expresión de los primeros cristianos.
"Maranatha": Ven Señor, que equivale a: Venga a nosotros tu Reino. Esa es la idea que repetimos en cada misa: anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven Señor, Jesús.
En ruta hacia la Navidad, las lecturas bíblicas de la fecha se orientan hacia los preparativos para este acontecimiento. Hay una figura que destaca sobre todas y esa es "María la Virgen". En ella, la espera de siglos. de la que se hace eco la antífona de entrada. cobra su más pura expresión puesto que María sobresale sobre los humildes y pobres del Señor, que de él esperan con confianza y reciben la salvación. Es la virgen que ha de concebir la hija de Israel sobre la que vino el Espíritu, a la vez humilde servidora del Señor y mujer bendita entre todas las mujeres.
Sobre pasando la mirada henchida de veneración que dirige hacia la Virgen que espera el alumbramiento, la Iglesia proclama su fe en la Encarnación del Señor, la encarnación del Hijo de Dios. Pero para la Iglesia, la encarnación no puede ser separada de la redención, sino que constituye el primer tiempo del misterio pascual. El Verbo se hizo carne en el seno de María precisamente para salvarnos por medio del poder de su resurrección y para franquearnos las puertas de la vida eterna.
La lectura del Evangelio trata de revelarnos quién es Cristo, quién es Dios, no quien es María o cómo se llevó a cabo la gestación de Jesús. Si se habla de María o de José o de Pedro o de Judas se nos habla de todos ellos solo para hablarnos de Jesús. En todo el bello relato debemos fijarnos qué dice Jesús. Primero que está lleno de la fuerza de Dios, el Espíritu Santo, desde su concepción. Eso significa que era un profeta y que todo lo que hablaba y hacia lo hacia en nombre de Dios.
También nos dice que era nacido de mujer como todos nosotros. Lo dice el escritor porque precisamente las primeras herejías no negaban que Jesús fuera Dios sino negaban que Dios se hubiese hecho plenamente hombre. Se afirma que nace de mujer para garantizar lo que en la carta a los Hebreos se dice sobre Jesús "que se hizo semejante a nosotros en todo menos en el pecado".
Se llamará Hijo del Altísimo, será Santo, su Reino no tendrá fin, se cumplirán las promesas hechas a David. En el Dios estaba cumpliendo a Israel todas las promesas que había hecho en el transcurso de mil años a través de todos los profetas.
Caminando hacia la Navidad, hacia la verdadera Navidad que es la del espíritu.
Esta nueva experiencia le permitió aconsejar a su hijo adolescente, quien pertenecía a una banda y que hoy gracias a su madre también es parte del programa "Jóvenes en búsqueda de oportunidades". Livia lleva tres años fuera de las bandas y hoy es parte del equipo que lleva adelante el programa.