Harmodio Arias y la Universidad de Panamá
Profesor
Eric Del Rosario
Docente universitario
Panamá, Rep. de Panamá
Estimado señor:
No sé por cuáles extrañas coincidencias y razones, a partir de 1970 personas vinculadas oficialmente a la Universidad de Panamá insisten en sustraer el mérito de su fundación al Dr. Harmodio Arias M. . (La celebración del Cincuentenario de la Universidad de Panamá en 1985, durante la cual se ignoró totalmente al Dr. Harmodio Arias en favor del Dr. Octavio Méndez Pereira, es una de las tantas pruebas de esto). Me dirijo a Ud. con motivo de su artículo "Un verdadero rector" aparecido el pasado 15 de mayo en El Panamá América.
Nunca he pretendido ni pretendo restarle méritos al Dr. Octavio Méndez Pereira, pero puede usted verificar datos históricos muy fáciles de comprobar que establecen definitivamente al Dr. Harmodio Arias como el fundador de la Universidad de Panamá.
El Dr. Octavio Méndez Pereira durante la presidencia del Dr. Harmodio Arias y la fundación de la Universidad de Panamá ejercía la rectoría del Instituto Nacional y, a través de una serie de artículos en su columna "Motivos Efímeros" en La Estrella de Panamá, sostuvo durante varios meses que no existían las condiciones propicias para la creación de la Universidad Panamá.
Los caprichos de algunas personas no podrán distorsionar las verdades históricas y éstas se abrirán paso a través de investigaciones de historiadores y personas que creen y respetan la verdad y la ciudadanía.
Atentamente,
Rosario Arias de Galindo
Según indicó el asesor legal del centro La Joyita licenciado Ramón Herrera, en días pasados se suscitó un incidente debido a que una madre de un recluso introdujo un sello falsificado con la firma del director. La señora se presentó a la dirección a verificar el visto bueno para introducir una máquina para cortar cabello. El director pudo detectar que el sello y la firma eran falsificadas. Luego de dos días de permanecer recluida en la Policía Técnica Judicial (PTJ), la acusada salió con medida cautelar. Se han dado casos de ingreso de drogas, teléfonos celulares y se han podido capturar a las personas a quienes se les procesa legalmente.
Vitamina C: Fortalece el sistema inmunológico, promueve la salud de las encías y ayuda en la regulación del colesterol.
Al igual que todos los productos que se comercializan en Panamá, los energizantes tienen que ser registrados como lo exige el Decreto No.1195 vigente, informó la Dra. Anarella Jaén de Merón, subjefa del Departamento de Protección de Alimentos del Ministerio de Salud (MINSA).
Este registro se logra tras efectuarse una solicitud formal a través de un abogado donde se indica el nombre completo del producto, su descripción, fabricante, quien lo envasa, especificaciones del etiquetado y su certificado de libre venta del país de origen.
Toda esta documentación tiene que estar debidamente (apostillado) autenticados por el consulado o la Embajada de Panamá en el país de origen. Además se exige presentar sus ingredientes, fórmulas cuantitativas y cualitativas, especificaciones del tipo de envase y el material, dos etiquetas originales y cuatro muestras.
En cuanto a los "energizantes", el Departamento de Protección de Alimentos realiza pruebas para ver si el producto es innocuo (inofensivo) alimentariamente o sea que no va a provocar una intoxicación alimentaria. En el caso de etiquetado se tiene que poner quienes no pueden consumirlos estos productos.
La funcionaria del Ministerio de Salud explica que estas bebidas tienen la finalidad de cubrir las necesidades de reposición de líquidos, facilitar la rehidratación tras una actividad física intensa y reponer electrolitos, ya que son fuente de energía por los hidratos de carbono por azúcares. En cuanto a si el producto puede ser o no consumido por determinadas personas, es competencia de un médico o una nutricionista, ya que estos profesionales les pueden decir cómo tomarlos.
Señala que los energizantes contienen cafeína, que es un estimulante del sistema nervioso y el corazón, y en la etiqueta se advierte que no deben ser tomados por niños, diabéticos, o por personas sensibles a la cafeína.
Eric Del Rosario
Docente universitario
Panamá, Rep. de Panamá
Estimado señor:
No sé por cuáles extrañas coincidencias y razones, a partir de 1970 personas vinculadas oficialmente a la Universidad de Panamá insisten en sustraer el mérito de su fundación al Dr. Harmodio Arias M. . (La celebración del Cincuentenario de la Universidad de Panamá en 1985, durante la cual se ignoró totalmente al Dr. Harmodio Arias en favor del Dr. Octavio Méndez Pereira, es una de las tantas pruebas de esto). Me dirijo a Ud. con motivo de su artículo "Un verdadero rector" aparecido el pasado 15 de mayo en El Panamá América.
Nunca he pretendido ni pretendo restarle méritos al Dr. Octavio Méndez Pereira, pero puede usted verificar datos históricos muy fáciles de comprobar que establecen definitivamente al Dr. Harmodio Arias como el fundador de la Universidad de Panamá.
El Dr. Octavio Méndez Pereira durante la presidencia del Dr. Harmodio Arias y la fundación de la Universidad de Panamá ejercía la rectoría del Instituto Nacional y, a través de una serie de artículos en su columna "Motivos Efímeros" en La Estrella de Panamá, sostuvo durante varios meses que no existían las condiciones propicias para la creación de la Universidad Panamá.
Los caprichos de algunas personas no podrán distorsionar las verdades históricas y éstas se abrirán paso a través de investigaciones de historiadores y personas que creen y respetan la verdad y la ciudadanía.
Atentamente,
Rosario Arias de Galindo
Según indicó el asesor legal del centro La Joyita licenciado Ramón Herrera, en días pasados se suscitó un incidente debido a que una madre de un recluso introdujo un sello falsificado con la firma del director. La señora se presentó a la dirección a verificar el visto bueno para introducir una máquina para cortar cabello. El director pudo detectar que el sello y la firma eran falsificadas. Luego de dos días de permanecer recluida en la Policía Técnica Judicial (PTJ), la acusada salió con medida cautelar. Se han dado casos de ingreso de drogas, teléfonos celulares y se han podido capturar a las personas a quienes se les procesa legalmente.
Vitamina C: Fortalece el sistema inmunológico, promueve la salud de las encías y ayuda en la regulación del colesterol.
Al igual que todos los productos que se comercializan en Panamá, los energizantes tienen que ser registrados como lo exige el Decreto No.1195 vigente, informó la Dra. Anarella Jaén de Merón, subjefa del Departamento de Protección de Alimentos del Ministerio de Salud (MINSA).
Este registro se logra tras efectuarse una solicitud formal a través de un abogado donde se indica el nombre completo del producto, su descripción, fabricante, quien lo envasa, especificaciones del etiquetado y su certificado de libre venta del país de origen.
Toda esta documentación tiene que estar debidamente (apostillado) autenticados por el consulado o la Embajada de Panamá en el país de origen. Además se exige presentar sus ingredientes, fórmulas cuantitativas y cualitativas, especificaciones del tipo de envase y el material, dos etiquetas originales y cuatro muestras.
En cuanto a los "energizantes", el Departamento de Protección de Alimentos realiza pruebas para ver si el producto es innocuo (inofensivo) alimentariamente o sea que no va a provocar una intoxicación alimentaria. En el caso de etiquetado se tiene que poner quienes no pueden consumirlos estos productos.
La funcionaria del Ministerio de Salud explica que estas bebidas tienen la finalidad de cubrir las necesidades de reposición de líquidos, facilitar la rehidratación tras una actividad física intensa y reponer electrolitos, ya que son fuente de energía por los hidratos de carbono por azúcares. En cuanto a si el producto puede ser o no consumido por determinadas personas, es competencia de un médico o una nutricionista, ya que estos profesionales les pueden decir cómo tomarlos.
Señala que los energizantes contienen cafeína, que es un estimulante del sistema nervioso y el corazón, y en la etiqueta se advierte que no deben ser tomados por niños, diabéticos, o por personas sensibles a la cafeína.