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Hasta cuándo PRD


La decisión del TE de conservarle los derechos ciudadanos a Bosco Vallarino, ha demostrado una vez más la falta de moral, de democracia y de valores en este país. No quisiera especular con lo sucedido, pero deja tanto que pensar, hasta quitarnos la tranquilidad a la ciudadanía conciente. Claramente, según la Constitución, el señor Vallarino la había violado y él lo sabía perfectamente. Pasar sobre la Carta Magna conlleva castigos penales y morales que harían de los magistrados y el candidato, personas non gratas ante la población decente.

Como que hubo grandes presiones sobre los Magistrados para la decisión tomada. De estar en lo cierto, pienso que ellos tienen algo defectuoso que permite esa presión y dejan de ser sujetos de toda confianza de nuestra parte. ¿Cómo podemos creer en la neutralidad de los magistrados? No estoy segura de que ellos me garanticen unas elecciones limpias porque son capaces de cambiar resultados y prestarse para toda componenda. Estamos en manos que no son las más apropiadas y ellos tienen las decisiones del futuro de la patria y de los panameños. No tenemos donde amarrar un caballo, como dicen en mi tierra; no hay a quién ir ni a quién mirar.

Las huestes de Vallarino están felices; cuán equivocados, porque ahora, con el favor que les han hecho, los tienen en sus manos. Los han comprado. Bosco debió haber rechazado la decisión y ser realista. Pero no, el interés rompe el saco. Cuando lleguen las elecciones y les hagan la trastada, no se quejen. Hoy la democracia está de luto; no lo digo porque sea Unión Patriótica, sino porque siento que han perdido la dignidad, la transparencia, la moral para mirar al resto de los panameños y, ese fraude de que tanto habla don Ricardo Martinelli, se hará realidad y tendrán que callar por haber apoyado una decisión equivocada.

Estamos entre dos candidatos no aptos para ese cargo: uno acusado de recibir dinero ilícito y el otro en que priva su interés sobre la Constitución y la moral.

Del Tribunal Electoral (TE) no sé qué pensar; me han desilusionado; pensaba que eran más honestos. ¡Qué lástima! Hemos caído en un profundo hoyo en el que el más perjudicado es Panamá y los panameños decentes que aún nos queda algo de dignidad, protestamos por el comportamiento de las autoridades correspondientes.

Que Dios nos coja confesados.

marisin.villalaz@gmail.com

101 años de Panamá América

 
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